Valderrobres, a la carrera por romper la brecha digital desde el entorno rural

Valderrobres ha defendido en su divertida propuesta cómo la llegada de Internet por satélite cambiaría la vida a sus vecinos

Valderrobres es uno de los catorce finalistas del concurso nacional ‘Internet Patrimonio de Todos’ organizado por la multinacional de telecomunicaciones Eurona. El premio, internet por satélite durante un año, es una herramienta indispensable para acabar con la brecha digital en este pueblo turolense e impulsar así el desarrollo económico y social de muchos municipios de la España Vaciada.

Muy ilusionados han recibido los vecinos de Valderrobres esta noticia, que esperan al 4 de junio para conocer la resolución final. El jurado, compuesto por representantes institucionales, directores y periodistas comprometidos con el medio rural y la lucha contra el reto demográfico, valorará en las próximas semanas la originalidad, la argumentación y el alcance de estas propuestas. Así, se premiará a los dos vídeos más originales con internet de alta velocidad por satélite de manera gratuita durante un año en un espacio público de cada municipio ganador.

Dos serán los pueblos ganadores, entre los que se espera encontrar a Valderrobres con su vídeo «Valderrrobres ❤ wifi», donde han colaborado varios vecinos para, en clave de humor, reivindicar la necesidad de una adecuada conexión a Internet. Un grupo de WhatsApp para echar la partida, las videollamadas familiares, nuevas oportunidades para el emprendimiento o el teletrabajo, cómo convertirse en influencer o conseguir una mayor visibilidad de su emblemático entorno; son solo algunos de los ejemplos de escenas cotidianas que han recreado los pueblos participantes, todos ellos pertenecientes a la ‘Asociación Los Pueblos más bonitos de España’.

Bajo el lema del concurso ‘Internet Patrimonio de Todos’, Valderrobres ha defendido en su divertida propuesta cómo la llegada de Internet por satélite cambiaría la vida a sus vecinos, sobre todo en el casco viejo del municipio, donde no puede instalarse la fibra óptica, ya que por sus características patrimoniales no está permitido instalar el cableado por las fachadas.

“Esta situación afecta a la experiencia con el turista, también en contar con las mismas oportunidades que en la ciudad, gracias un avanzado sistema digitalizado para nuestra hostelería y otros sectores económicos. Pero, sobre todo, puede llegar a ser la causa de que las personas más jóvenes no quieran vivir allí y, quizá, en un tiempo no muy lejano, nos encontremos con la zona más emblemática de nuestro municipio deshabitada”, indica Carlos Boné, alcalde de esta localidad.

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