JIM se mantiene en la pelea por el ascenso directo desde su llegada al Real Zaragoza

El míster quiere lograsr la salvación matemática cuanto antes. Foto: Real Zaragoza

La llegada al banquillo de Juan Ignacio Martínez supuso desde el primer momento una inyección de moral para el Real Zaragoza. El equipo dio un vuelco absoluto, tanto que todavía sería capaz de pelear por el ascenso directo si se hace la proyección a 42 partidos. Sin embargo, el míster no quiere oír elogios y solo sentirá liberación “cuando matemáticamente se logre la salvación”.

Los de JIM se hicieron con tres puntos de oro ante Las Palmas. Dieron un plus “tanto en la clasificación, en el estado anímico y a la plantilla como grupo”. Ahora, tras dejar casi amarrada la salvación, es inevitable echar la vista a sus comienzos en el Real Zaragoza, con el equipo sumido en las últimas posiciones. Unos meses después, el objetivo se acerca.

“El fútbol es de los futbolistas. La situación no era la mejor, pero son ellos los que han remontado, con esa fuerza y ese espíritu”, aseveraba. Lo cierto es que han sido los jugadores quienes han ejecutado la salvación, pero sin el brazo del técnico zaragocista, probablemente no se hubiese conseguido.

Ahora falta “el colofón”. Cuando vino el primer día, ya tenía la vista puesta en Lugo. En medio se encontraba el partido de Copa ante el Torrelavega, que aunque no lo despreció, era consciente de la importancia de ganar en Liga. “Yo decía Lugo, Lugo, y ahora es Castellón, Castellón. No nos podemos confundir, no está todo hecho y lo tenemos claro. Tenemos que estar muy centrados en el Castellón que viene muy necesitado”, señalaba el míster.

Desde el primer momento, JIM sostuvo que venía “a ayudar”, a ponerse al servicio del equipo y a intentar sacar el mayor rendimiento posible a sus jugadores. Quizá ese ha sido el punto más fuerte del entrenador, que logró rearmar un equipo sin vida y sacar rendimiento a los jugadores.

Diferentes fórmulas aplicadas con carácter especial a la práctica deportiva fueron imprescindibles para lograr levantar el ánimo. En una entrevista para este medio explicaba que pegaba carteles con diferentes mensajes que ayudaban a sus futbolistas. Al final, logró su objetivo: aumentaron la competitividad y se convencieron de que podían salir del descenso. “Estamos a punto de consumarlo todo”, sentenciaba el técnico zaragocista.

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