Ojos de Pontil, un oasis natural a un paso de Zaragoza

Lo que más resalta en esta excursión es presenciar la mezcla de colores que producen estos árboles con los manantiales

Muchas veces pensamos que cerca de la capital aragonesa no podemos descubrir grandes espacios naturales. Sin embargo, a poco más de media hora de Zaragoza, en Rueda de Jalón, encontramos Ojos de Pontil, un paraíso natural lleno de vegetación, manantiales y animales de todas las especies, pero no siempre ha sido así.

Fue hace ya más de veinte años cuando este espacio natural se encontraba en estado de dejadez, pero al alcalde de Rueda de Jalón, Bernardo Lario, se le ocurrió realizar el proyecto fin de postgrado sobre lo que podría ser la recuperación de este paraje con el deseo de “garantizar su uso y disfrute por parte de las generaciones venideras”. Lo que era un sueño para él se acabó convirtiendo en el proyecto que iba a poner en marcha a todos los ruédanos.

Ahora, años más tarde, se ha transformado en uno de los sitios favoritos de los zaragozanos para hacer una excursión exprés el fin de semana. El principal motivo es que, alejados de las grandes aglomeraciones que nos ofrece la capital, en este espacio natural los zaragozanos encuentran ese punto de inflexión que les da energía para volver a empezar la semana. “Es un paseo muy agradable, de un par de horas, con un paisaje especial”, señala el presidente de la Asociación Defensa del Medio Ambiente Ojos de Pontil, Luis Royo.

La comarca de Valdejalón, a la que pertenece este paraje natural, está de momento confinada, así que Royo ha querido lanzar un dardo a la consejera de Sanidad, Sira Repollés, asegurando que “entiendo que confinen los pueblos con más incidencia por coronavirus”, pero le pide que les dejen “un poco tranquilos a los demás”. Al final, Ojos de Pontil es un lugar con abundante espacio donde no se producen aglomeraciones, por lo que reclama que “nos tenga en cuenta”.

El paseo por este espacio natural permite al visitante contemplar la gran variedad de vegetación, entre las que dominan las gramíneas, y donde destacan, sin duda, los árboles que han ido plantando los agricultores de la zona, como el seto formado por árboles del paraíso. No obstante, lo que más resalta en esta excursión es presenciar la mezcla de colores que producen estos árboles con los manantiales de Ojos de Pontil. Indudablemente, un viaje natural a pocos kilómetros de Zaragoza.

El lugar se ha transformado en uno de los sitios favoritos de los zaragozanos para hacer una excursión exprés

Otro emblema de este lugar es que, en este admirable ecosistema al que pertenece Ojos de Pontil, se halla un conjunto de lagos termales con un flujo de agua a 22,4ºC de temperatura. Sin embargo, lo que es más significativo es que esas aguas no pertenecen al río Jalón, que está cercano, sino que proceden de aguas subterráneas de las sierras cercanas, como el Moncayo.

No obstante, lo que más resaltan los visitantes de este paraje natural es contemplar “cómo brotan las aguas”, explica Royo. Y es que el efecto que producen estas transparentes aguas impacta en la superficie como borbotones. A eso, se le suman los cauces y la “exuberante vegetación y la gran cantidad de variedad de pajaricos”, asegura Royo.

Actividades lúdicas se dan paso en Ojos de Pontil: exposición, talleres, actividades al aire libre e, incluso, un tren turístico, enseña a los más curiosos las sorprendentes zonas que se encuentran dentro de este paraje natural. El objetivo es claro: educar a los más pequeños en valores ambientales, que sean capaces de contemplar cualquier espacio natural y aprendan la importancia de proteger estas zonas.

Pero… ¿qué hay que hacer para visitarlo? Muy sencillo. Realizar reserva en el Ayuntamiento y pedir las llaves en el propio consistorio o en el bar de la localidad. Si se va en grupo y desea hacer una visita guiada se puede contactar con la Asociación Defensa del Medio Ambiente Ojos del Pontil y ellos indican la fecha en el que pueden enseñar este entorno natural.


El castillo ahora pertenece a una propiedad particular

Un pueblo lleno de historia 

Más allá del oasis natural de Ojos de Pontil, se encuentra a pocos kilómetros el castillo de Rueda de Jalón, considerado Bien de Interés Cultural. Una fortaleza musulmana que se cree que fue una de las primeras fortificaciones levantadas en España por los moros. Sin embargo, aunque actualmente se encuentra en estado ruinoso, aún se puede apreciar los ribetes azules y los dominantes arcos del castillo.

“Pese a que ahora el castillo pertenece a una propiedad particular, es una excursión que merece la pena”, ha asegurado con entusiasmo Royo, quien ha aseverado que, “es muy curioso” acercarse a la zona de la montaña y la ladera, ya que se puede apreciar la zona de cuevas-vivienda que “todavía se están rehabilitando”.

Siguiendo el camino que marca el castillo se pueden presenciar las torres Las Hermanicas, dos construcciones islámicas del siglo XIV que sirvieron de apoyo al castillo de Rueda de Jalón. Desde estas dos edificaciones se podía vigilar el otro lado de la sierra y, en caso de que se acercaran para atacarles, les servía como lugar de refugio.

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