Las compras con tarjetas suben un 13% en abril frente al 2019 al aliviarse las restricciones

Un estudio apunta que el efectivo apenas está detrás del 24% de las transacciones

La reapertura de los establecimientos comerciales gracias al levantamiento de las restricciones sanitarias disparó en abril un 13% el número de compras con tarjetas frente al mismo mes de 2019, cuando no existía el Covid-19, aunque se efectuaron transacciones por menores cuantías.

Son datos del informe que sobre el consumo efectúa BBVA Research de forma recurrente para tomar el pulso en tiempo real a la actividad a través de la utilización de sus propias tarjetas. Mantiene el vigor de marzo, cuando se aceleraron bruscamente un 56% frente a un mes de marzo de 2020 con todo cerrado a cal y canto por el estado de alarma y escalaron además un 18% en comparación con marzo de 2019.

Su acelerado uso corrobora las expectativas de analistas y diferentes servicios de estudio sobre una aceleración del consumo cuando el Covid no limite las actividades, por existir un gasto “embalsado” que ha llevado la hucha de ahorro de las familias a máximos históricos.

Que se tire aún más del ‘dinero de plástico’ contribuyó en abril a la recuperación del consumo, pero no fue acompañado al mismo ritmo en las cuantías gastadas. De hecho, el importe medio pagado en cada operación continúo siendo un 18% inferior a la situación preCovid en el año 2019.

El mayor uso del ‘dinero de plástico’ se dio además especialmente en el comercio electrónico y en los sectores que comercializan bienes y servicios de primera necesidad o productos que se consumen en el hogar, pero continúo por debajo de sus umbrales normales antes de la pandemia en aquellas otras actividades que implican desplazamientos.

La extensión del hábito a pagar con tarjetas promovida por el propio virus al desalentar intercambiar billetes y monedas hizo también que el efectivo perdiese aún más terreno durante el mes de abril, ya que apenas un 24% de las transacciones se realizaron en ‘cash’ frente al 28% que suponían un año antes.

Un efecto directo que constata el estudio de BBVA es que la retirada de efectivo en cajeros automáticos solo fuese superior a las del 2019 en siete provincias. Los mayores avances se localizaron en Ourense, Toledo y Lugo, con un aumento del 3% frente a aquel ejercicio; mientras que Zamora, Soria, Teruel, Almería y León acusaron los mayores descensos, con un 10% menos de visitas al cajero para retirar dinero.

Ahora bien, la recuperación con tarjetas no fue uniforme. Creció un 13% frente al 2019 porque se echó mano de las tarjetas españolas para realizar compras presenciales (+10%) y en operaciones telemáticas (+128%). Los plásticos extranjeros, asociados a la llegada de turistas foráneos, continuaron a la baja.

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