Un corte de pelo de calidad para reclamar la bajada del IVA en la estética

La peluquería debe tener un papel preponderante en la sociedad

A través de un método único consistente en llevar a cabo un corte de pelo de calidad, un enorme número de peluquerías y salones del sector estético vienen reivindicando desde hace años una clara necesidad para su supervivencia: la bajada del IVA al 10%. Este impuesto, unido al fuerte golpe que ha asestado la pandemia a un colectivo que ya venía sufriendo pérdidas notorias, puede suponer la caída total de gran parte de los establecimientos insertos en este paradigma.

No obstante, como tantas peluquerías de barrio, las cadenas más importantes en Zaragoza también se niegan a abdicar ante la situación y apuestan por continuar luchando contra viento y marea, como lo han venido haciendo hasta el momento actual. La peluquería debe tener un papel preponderante en la sociedad.

Los antecedentes se remontan al 2012, que marcó un punto de inflexión en la historia del sector de la imagen personal a causa de la subida del IVA del 8% al 21%. Esta medida provocó la desaparición de 8.000 salones de peluquería y estética y la degradación de un colectivo en el que alrededor del 90% de las empresas cuentan con menos de tres trabajadores. En este sentido, los sectores de la peluquería y la estética se manifestaron por última vez a mediados de marzo en más de 100 ciudades españolas para reclamar la bajada del IVA al 10%, reflejando así el clima de unidad del colectivo.

Durante la campaña de Navidad de 2020, la actividad en dicho sector cayó un 35,7%, traduciéndose en unas pérdidas económicas de unos 140 millones de euros. Según las cifras de la IV Oleada del Estudio de Impacto Económico de la crisis de la Covid en el sector de la imagen personal, sin un plan de choque y rescate rápido y eficaz con ayudas y medidas como la recuperación del IVA reducido, próximamente podrían desaparecer un total de 18.337 salones en España, lo que supone el 48,9% de los ya existentes.

Manifestación en Zaragoza por el sector de la estética e imagen personal

Ante este panorama, el pasado 23 de marzo, la Comisión de Hacienda del Congreso de los Diputados aprobó dos proposiciones no de ley presentadas por PP y Esquerra Republicana para intentar hacer efectiva esta reducción del IVA. Pero el PSOE votó en contra y Unidas Podemos optó por la abstención. En el caso de Aragón, el cuatripartito decidió rechazar también una PNL (ocho votos a favor y nueve en contra) en la comisión de Hacienda del pasado 29 de marzo.

Un halo de esperanza

Allá por inicios de los 80, Passaró comenzó su aventura con la apertura de un primer pequeño salón en la calle Emilio Castelar. La idea de esta marca, que ha recibido diferentes premios y reconocimientos a nivel regional y nacional, intentaba desvincularse del peluquero tradicional o barbería ofreciendo una imagen moderna, con nuevos servicios y una idea totalmente renovada de lo que significaba hasta entonces la peluquería masculina del momento. Uno de los fundadores y actual director general de Passaró, Javier Mesones, descubrió la profesión en el ejército después de haber trabajado en una fábrica de zapatos para “ganarme el pan”. “Me hice profesional de peluquería durante mi etapa en el ejército, aunque lógicamente tuve que ampliar más tarde mis conocimientos para poder establecer mi propio salón”, recuerda.

Ya desde bien temprano, averiguó las principales problemáticas del salón de peluquería. La formación, la difusión de publicidad para la promoción en la ciudad y la tenencia de productos masculinos para desarrollar la actividad eran los grandes escollos a los que se enfrentaba el sector. “Fundamos un centro de formación que a día de hoy es piloto a nivel nacional, e incluso internacional, con un sistema de trabajo y una manera de hacer las cosas que nos ha permitido establecer una cultura de marca y empresa”, resalta. Este primer proyecto les sirvió para poder crecer hasta alcanzar un volumen de negocio de once salones.

Fieles a un sentimiento emprendedor y de pertenencia a sus orígenes, los fundadores de esta empresa se negaron a una absorción por parte del grupo francés liderado por el famoso peluquero Jean-Louis David, que visitó la cadena a finales de la década de los 80. Ante esta propuesta respondieron con la creación de una franquicia, iniciativa con la que pudieron expandirse y continuar creciendo, además de permitir que los trabajadores cobraran un sueldo un tanto más amplio. Todo esto en un lapso de tiempo de aproximadamente cinco años.

La rebaja del IVA es la principal demanda de este sector

A principios de los 90 -momento en que el conocimiento sobre el VIH ganó peso-, Passaró decidió fabricar la primera navaja desechable para uso estricto en salones de peluquería, un invento a nivel mundial propiedad de la marca. “Creamos una navaja con precinto de apertura para que cada cliente utilizara una navaja específica, no una cuchilla. Por desgracia, las ventas cayeron cuando se conoció que éramos nosotros quienes lo habíamos impulsado, pero actualmente se continúa vendiendo como producto Passaró en los salones franquiciados y en muchas otras peluquerías españolas”, subraya.

Reconocimientos, colaboraciones y trabajo social 

La cadena fue galardonada en Aragón con el segundo premio a jóvenes empresarios y comenzó a realizar colecciones de moda para sus socios. Además, su presencia en ferias como Cosmobelleza y Salón Look se convirtió en una constante, lo que ayudó a difundir sus colecciones y a impartir formaciones fuera de sus acciones para con sus socios franquiciados.

En 1999, Salón Look otorgó a la empresa de Mesones el proyecto de formación, que aunaba la labor social con la concesión de becas. “Comenzamos a proporcionar servicios gratuitos a los segmentos poblacionales que no podían pagar un servicio de peluquería en la ciudad. También empezamos a conceder becas a través de entidades sociales para que las personas interesadas en el mundo de la peluquería masculina encontraran trabajo de forma rápida”, aclara Javier.

Passaró inició colaboraciones junto a Redken L’Oreal, llegando a participar en shows en la capital aragonesa dentro de los encuentros internacionales Revlon. En uno de estos, el fundador y director de la marca americana Pivot Point, Leo Passage, eligió al grupo zaragozano para crear el primer Pivot Point Design Forum enteramente masculino, una idea que todavía no se había dado en el panorama profesional. Fue la primera vez que una producción de este tipo y de tal envergadura era creada íntegramente por profesionales españoles.

De esta manera, Javier y su hermano Roberto (director artístico), acompañados de modelos de primera clase y del director europeo de Pivot Point, Françoise Bernard, trabajaron durante toda una semana en la producción de vídeos y fotografías para la elaboración de la revista francesa de moda y estilismo “Beandlife”.

Passaró inició colaboraciones junto a Redken L’Oreal, llegando a participar en shows en la capital aragonesa dentro de los encuentros internacionales Revlon

Ya en el 2007, alcanzaron la cifra de 30 salones abiertos a escala nacional y estableció los primeros contactos con una empresa brasileña de formación que apostó fuertemente por la trayectoria y reconocimiento de la franquicia española. Ciudades populares como Sao Paulo, Curitiba o Porto Alegre fueron sedes de la colección Rock & Salón en los años 2008 y 2009. En 2010, la empresa aterrizó en Lisboa, dejando también su sello en el territorio portugués. El impacto internacional de la cadena llegó a su punto más álgido en 2011, cuando realizó su primer workshop en el Hair Congress de Moscú, una cita donde más de 900 profesionales admiraron el trabajo de Passaró, cuya marca fue seleccionada como la más valorada después del voto de los profesionales en dicho congreso.

El éxito de la cadena radica, sin duda alguna, en la formación, la metodología y el sistema de trabajo. “La formación ha sido vital para saber cómo hacer las cosas adecuadamente, cómo cortar bien el cabello siguiendo un método rápido y sencillo para que los profesionales pudieran captarlo a la primera”, destaca Mesones. En este sentido, reconoce que otros sectores más avanzados que la peluquería, como la alimentación o el autoservice, han resultado claves para moldear y estructurar la marca Passaró. Además, agradece la fidelización de sus clientes, aquellos que “llevan 30 años acudiendo a nuestros salones y sin los cuales no podríamos haber mantenido el negocio ni crear una labor social”.

Con una media de 20.000 cortes de pelo mensuales y un precio que oscila entre los 10 y 15 euros, la empresa dispone (incluyendo los franquiciados) de una plantilla de unos 200 trabajadores. Precisamente por la costumbre de este volumen de trabajo y los ingresos generados, la pandemia trastocó en gran medida los planes e ideas de Javier, que recibió con “mucho desagrado e incertidumbre” el futuro aciago que planteaba el coronavirus. Afortunadamente, pudieron realizar algún que otro servicio a domicilio cuando las autoridades sanitarias así lo permitieron, pero nada comparable con el ritmo habitual. No obstante, el director general de la marca augura buenos tiempos para la peluquería, considerando que la Covid ha mermado el estado anímico de mucha gente, que “necesita cuidarse, arreglarse y verse bien para reforzar su autoconfianza y seguridad en diferentes aspectos”.

Por este motivo, Mesones tilda de “urgente” la bajada del IVA en el sector al 10% demandado, ya que esta medida conllevaría la creación de “muchos puestos de trabajo”. “Si soy sincero, echo en falta que la sociedad consiga ver el mundo de la peluquería realmente como lo que merece ser. La peluquería sigue funcionando en lugares y rincones pequeños en los que otros negocios fracasan, así que se hace necesario que nos escuchen para revertir la situación”, confía.

Este verano, asociaciones y representantes del sector coparán nuevamente las calles -respetando la normativa sanitaria vigente- con el único objetivo de exigir lo que consideran más justo para evitar su decadencia. La rebaja del IVA es su principal demanda, teniendo en cuenta que llevan cerca de una década en crisis sufriendo pérdidas económicas más que notables. Las manifestaciones, que se celebrarán trimestralmente hasta que la bajada del IVA no se convierta en una realidad, son una clara muestra de las quejas de un colectivo que pretende ganar mayor peso dentro del panorama social actual. Un panorama en el que, según asevera Mesones, las personas buscan “verse guapas para sentirse bien consigo mismas y de cara a la percepción de los demás”.

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