La Almunia convierte una casa parroquial en un centro de aislamiento de temporeros

Imagen de archivo de temporeros

Comienza la temporada de recogida de fruta y los pueblos más avanzados ya tienen todo previsto para el control de los trabajadores. Uno de esos casos es La Almunia, que comienza en pocos días la recogida de cereza, y como ya hizo el año pasado, convertirá una casa de la parroquia en un centro de aislamiento. Ahí es donde podrán aislarse los temporeros que den positivo en alguna prueba o se encuentren con síntomas de Covid.

La alcaldesa del pueblo, Marta Gracia, ha asegurado que van a organizarse “como todos los años”, siempre que las circunstancias lo permitan. Eso sí, en este caso habrá un refuerzo mayor de la seguridad. Por lo demás, los temporeros con las mismas atenciones que otros años, como el suministro de duchas, lavadoras, servicios jurídicos, agentes de convivencia para mediar y asesorarles. Este año se hará especial hincapié en mascarillas y formación gubernamental sobre la situación actual.

Es aquí donde se erige, como ya sucedió el año pasado, la idea del centro Covid para quienes tengan que aislarse. Hay casos en que viven varios temporeros en una misma casa, y se les habilita estas zonas para no juntarse con ellos. Se trata de un edificio que pertenece a la parroquia de La Almunia, y estarán ahí “si no pueden cumplir las medidas en su casa”.

En principio, la idea es que llevar al centro de aislamiento “a quienes no se encuentran en fincas estables”. Los que tienen en “una residencia en condiciones” es probable que no sea necesario que se desplacen para aislarse. Ahora bien, Salud Pública también tiene mucho que decir en estas decisiones.

Este lugar contará con 40 plazas, y en ningún caso se plantea que se pueda llenar. Hace un año, habilitaron la zona y apenas tres temporeros la utilizaron para cumplir el tiempo de aislamiento. Incluso, se plantea la posibilidad de que finalmente nadie acuda a estas zonas de confinamiento.

Aparte, el Ayuntamiento de La Almunia ha pedido cumplir a estos trabajadores una serie de medidas, aunque no pueden ser obligatorias. Solicitan que no se organicen compras masivas o que vivan con moderación sus momentos de ocio. Por otra parte, serán las empresas las que decidan cuándo hacer PCR.

Diferencias entre comarcas

En Valdejalón han sufrido las consecuencias de las heladas, por lo que la contratación de mano de obra se reducirá al menos un 50%. Podría ser menor en función de los agricultores que decidan no recoger y encomendarse al seguro. Si hiciesen como el año pasado, el pabellón municipal se habilitaría como centro de aislamiento. También están a la espera de las decisiones de Salud Pública.

Algo similar ocurre en Calatayud, donde están a la espera de los acuerdos entre Salud Pública y los sindicatos. La recogida de cereza, que genera mucha actividad, podría empezar a comienzos del mes de mayo, aproximadamente dentro de un mes.

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