Arturo-José González Ascaso / Consultor y fotógrafo

Peleles

Arturo-José González

Tengo el papel en blanco; sé lo que quiero decir, pero no sé cómo empezar, pues los datos, la situación y el cabreo se agolpan al unísono.

Aparece en prensa que hay más de 43.000 aragoneses inoculados con la primera dosis de AstraZeneca. Mi mujer es una de esas personas. Le tocaba la segunda dosis, ahora, a mediados de mes, conforme a las recomendaciones sanitarias. Citada con lugar, día y hora. Una cita aplazada sine die.

En toda esta pesadilla de la maldita pandemia, hace tiempo que se están mezclando demasiadas variables, cuando -tan sólo- debería de haber una constante: la científica (léase sanitaria, investigadora, médica, virológica).

Demasiada gente ha salido en los papeles, demasiadas opiniones, demasiados puntos de vista que, poco o nada, tenían que haber aparecido. Que me expliquen por qué, en un periódico, aparece un extenso artículo en el que se entrevista a un profesor universitario opinando sobre el virus, la pandemia y demás; un profesor… ¡de FÍSICA! Con todos mis respetos académicos, esta persona entenderá de fuerzas centrípetas, centrífugas, de gravedad (la de Newton, no de enfermedades) pero ¿de pandemias, virus y plaquetas? La última vez que estudié Física en los Agustinos, juraría que no venía en el libro de texto nada relacionado con temas sanitarios.

Es curioso como en pleno S. XXI, el siglo de las TIC (la T es de Tecnología; la C, de Comunicación y la I… de INFORMACIÓN) es cuando peor informados estamos. Hace años, lo que salía en la tele iba a misa, se creía a pies juntillas. Hoy en día igual, pero, a la caja tonta (más tonta que nunca), se le unen Facebook, Twitter, WhatsApp y demás redes sociales donde, si no estás ojo avizor, como se dice popularmente, te la meten doblada. Y lo peor de todo, estimado lector, ¿sabe lo que es? El PÁNICO. Un pánico desacerbado transmitido día sí y día también a través de todos esos medios. Mentiras, bulos, medias verdades… circulan a diario. Los más avezados, incrédulos, prudentes, hemos de contrastar la información para tranquilizar a quienes nos escriben y comentan la última “gracia” aparecida. Algunas de ellas vienen con la flechita múltiple de WhatsApp, señal de que ha corrido como la pólvora. Y, sí, es una noticia falsa.

Hablando de pánico. Parafraseando el nombre de esa película dirigida, en 1993, por Manuel Gómez Pereira, ¿por qué lo llaman Amor cuando quieren decir sexo?, ¿por qué lo llaman efecto secundario cuando es un efecto primario?

Es decir. Cuando te ponen la vacuna de la gripe, la enfermera te aconseja: “Si te da fiebre, tómate un paracetamol”. La fiebre que te puede provocar la vacuna de la gripe, ¿es efecto secundario? A tenor de los estudios médicos, NO. ¿Por qué? Porque si te contagias con el virus de la gripe, el cuerpo reacciona aumentando la temperatura corporal (entre otras cosas). Ergo, tienes fiebre. Cuando te inoculan la vacuna de la gripe, te están inoculando un virus debilitado para que el cuerpo reaccione y “se entrene”. Y, la reacción del cuerpo es… la fiebre.

Las vacunas se conocen desde 1796, cuando Edward Jenner inoculó el primer preparado contra la viruela a un niño. Napoleón Bonaparte, en 1805, conocedor del trabajo de Jenner, vacunó a sus tropas. Pues, en los últimos meses, todo este bagaje lo estamos tirando a la basura. Es más, desde que se comenzó a hablar de las vacunas para esta pesadilla, nos dijeron que, despacio, que todo tenía que estar analizado, estudiado y aprobado. Con el tiempo, empezaron a llegar las aprobaciones y, así, tras meses de pruebas, estudios y demás, empezaron a sonarnos nombres, hoy en día más que conocidos: AstraZeneca, Pfizer, Moderna,…

“Curiosamente”, al tiempo del primer incumplimiento de entrega por parte de AstraZeneca, surge la terminología de “Efecto secundario” producida por dicha vacuna. Y, todo se paraliza. En Alemania, en más de 1.500.000 de vacunaciones, surgen cuatro (4) casos relacionados con la trombosis (más o menos el 0,0003%) y, se paraliza todo. No se habla de 1.499.996 casos favorables. ¿Por qué?

¿Efecto secundario? NO. El trombo se produce por la reacción del cuerpo cuando estás infectado por el COVID-19. Lo sé de primera mano; lo viví en la cama de al lado, cuando estuve ingresado. Luego, como pasa con la vacuna de la gripe, es un efecto que puede producirse. Es un efecto primario. Un virólogo, o sea, un EXPERTO, dijo que, con tantos millones de personas, en alguna, algo pasaría. Es normal.

Estos últimos días, ha habido Consejo Interterritorial en el que, además de Aragón, Madrid, Castilla-León, Andalucía y Cataluña son partidarias, conforme a la resolución de los EXPERTOS de la Agencia Española del Medicamento (AEM) y de otros EXPERTOS en cuestiones relacionadas con la virología, de inocular YA, la segunda dosis de AstraZeneca a todos esos 43.400 aragoneses esenciales que cuentan ya con la primera dosis.

Pero, no. Hay que esperar; nada menos que de cuatro a seis semanas. ¿Más tiempo? ¿Más estudios? ¿Más pruebas? Y, mientras tanto, el tiempo pasa y los plazos MÉDICOS se están agotando.

Para otorgar el permiso ya se han hecho numerosas pruebas, si no, no se hubiera otorgado el Visto Bueno para su empleo. Hay unas instrucciones CIENTÍFICAS de utilización que se van a INCUMPLIR. Se va a poner en situación de RIESGO a 43.400 aragoneses. Se habla de “mezclar” vacunas, cuando los EXPERTOS han dicho que NO.

Excma. Sra. Ministra de Sanidad, Licenciada en Derecho por la Universidad de La Laguna, los experimentos, con gaseosa. Con la salud de mi mujer, con la de los demás españoles esenciales en su misma situación, NO SE JUEGA.

Dejen las decisiones políticas de una vez y aténganse a las SANITARIAS. Los EXPERTOS dicen que YA. Y, yo (y muchos), secundamos la moción.

BASTA YA de tenernos por PELELES.

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