Recogen 3.500 firmas contra los macroproyectos de renovables en Teruel

Consideran que los supuestos beneficios para el empleo no se van a compensar con los daños que generaría en el entorno y en otros sectores clave

La lucha contra los macroproyectos de energías renovables en la provincia de Teruel continúa ganando adeptos en su recorrido por una decena de localidades y municipios del Bajo Aragón, del Maestrazgo y del Gúdar-Javalambre. En concreto, la Plataforma por los Paisajes de Teruel ya cuenta con cerca de 3.500 firmas de ciudadanos que rechazan la instalación de los grandes parques eólicos y fotovoltaicos en el entorno natural de la provincia.

Igualmente, desde la plataforma han presentado alegaciones contra varios macroproyectos de renovables, entre los que se incluyen tres iniciativas de Forestalia, Masía I, Masía II y Clúster Maestrazgo. Solo este último ya proyecta 22 parques con 161 aerogeneradores, que generarían una potencia de 882,85MW en Cantavieja, Fortanete, La Iglesuela del Cid, Mirambel, Tronchón, Villarluengo, Mosqueruela y Puertomingalvo. “Son macroproyectos invasivos, que afecta a zonas de mucho valor natural. No creemos que sea el modelo a desarrollar”, ha defendido el portavoz de la Plataforma, Javier Oquendo, que también menciona otros proyectos de diversas compañías por prácticamente todo el territorio turolense.

Igualmente, consideran que los supuestos beneficios para el empleo no se van a compensar con los daños que generaría en el entorno y en otros sectores clave para luchar contra la despoblación. “Cada vez los parques producen menos empleo porque están más automatizados. Para construir sí hace falta mano de obra abundante, pero el mantenimiento es reducido. Afectará a la ganadería y la agricultura, quitando cientos de hectáreas de terrenos”, ha expuesto Oquendo, que destaca también los daños al turismo. “Es un hecho constatado que la gente no va a un sitio industrial cuando busca espacios naturales”, ha añadido.

No obstante, Oquendo resalta que su objetivo no es frenar la transición a las renovables, que incluso pretende que sea “más ambiciosa”, sino luchar contra estos “macroproyectos” de compañías como Forestalia. “Estamos muy a favor de las renovables. Hay que hacer un cambio estratégico de modelo energético, para que toda la producción y consumo venga de renovables, pero debe promoverse y potenciarse el autoconsumo y la generación distribuida”, ha enfatizado.

Una de las zonas de Teruel que también se ha levantado contra estos proyectos es el Matarraña, donde está prevista la instalación de gran cantidad de aerogeneradores por parte de Green Capital Power, capitaneada por Jesús Martín Buezas, yerno del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. Desde la comarca, la presidenta de la Asociación de Empresarios del Matarraña, Marta Ferrás, ha mostrado su preocupación por estos macroproyectos que dañarían unos paisajes con un “valor insuperable”. “La naturaleza crea riqueza y empleo, y la instalación de estas centrales eólicas van a romper este paisaje, que es una identidad de nuestro territorio”, ha remarcado.

Asimismo, una treintena de miembros de la Asociación Empresarial Gúdar-Javalambre han enviado una carta al presidente de esta organización, Juan Carlos Escuder, solicitando una asamblea extraordinaria urgente para conocer los proyectos de Forestalia, ya que consideran que “hasta la fecha la falta de información es manifiesta”. Los empresarios se lamentan del desconocimiento de los detalles de unos parques eólicos y fotovoltaicos con los que, si salen adelante, “tendríamos para toda la vida nuestros montes y paisajes hipotecados”.

Por su parte, fuentes de Forestalia han ha señalado que la ocupación de superficie para la generación de energías renovables es “mínima, comparado con el resto de usos, pero imprescindible para la progresiva descarbonización de la economía, tal como exige e impone la Unión Europea a todos los países miembros”. “Esta mínima ocupación del territorio se traduce, sin embargo, en unos importantes beneficios sociales y económicos para el medio rural”, recuerdan.

Así, Forestalia defiende que las energías limpias son compatibles con el resto de usos habituales de los terrenos, como los agrícolas y ganaderos, la selvicultura, la caza o la pesca. Las aportaciones económicas que implican estas inversiones permiten ser instrumentos de fomento y apoyo a otros sectores, como los servicios, la construcción, la agroindustria o el turismo, en colaboración con las instituciones y el tejido social, tanto local como autonómico. Estas entidades locales se convierten en protagonistas de la planificación en sus municipios, con amplias capacidades de decisión, de la mano de los ayuntamientos y de las asociaciones de municipios renovables constituidas para este fin.

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