Raúl Camarón: “Sin los ERTE, habría colapsado el país”

Raúl Camarón fue nombrado director gerente del Inaem en octubre de 2019

Difícilmente se podía imaginar Raúl Camarón lo que vendría por delante cuando en octubre de 2019 fue nombrado nuevo director gerente del Instituto Aragonés de Empleo (Inaem). No había pasado ni medio año cuando un virus procedente de China obligó a paralizar la actividad económica, generando una avalancha de ERTE con más de 100.000 afectados y aumentando las listas del paro en un 30% durante este año.

Tras activar una digitalización exprés de todos los servicios del Inaem para adaptarse a las nuevas circunstancias, ya están trabajando en mejorar la situación de los 85.000 aragoneses que engrosan las filas del paro, destinando más de 25 millones de euros a 1.300 cursos para mejorar la formación de 22.000 personas, ya sean ocupadas o desempleadas. Con ello, e inmersos en un proceso de vacunación que espera que sea el pistoletazo de salida a la reactivación económica, “confía y desea” en revertir desde “ya” la tendencia del paro.

Pregunta.- Acaba de cumplirse un año desde la declaración del estado de alarma. Cómo ha cambiado el panorama para el empleo en este tiempo…
Respuesta.- El cambio es muy profundo. En febrero del año pasado hubo una variación de paro registrado de diez personas, y estábamos en torno a los 65.000 desempleados. A causa de la pandemia, las consecuencias han sido nefastas. El último año ha aumentado el desempleo en un 30%, en más de 20.000 ciudadanos aragoneses. El cambio es muy notable.

P.- ¿Cómo ha evolucionado el trabajo en el Inaem durante este año?
R.- En el Inaem lo primero que tuvimos que hacer es adaptarnos al estado de alarma y al confinamiento. Intentamos mantener los servicios que prestamos a los ciudadanos, pero hubo que adaptarse de una forma rápida. En las 22 oficinas que tenemos a lo largo de la geografía aragonesa no estaba permitida la entrada de personas que no fueran funcionarios. Intentamos con soluciones telemáticas seguir prestando el mismo servicio, tanto a las empresas como a los demandantes de empleo. Otras cuestiones, como la renovación de la demanda, la hacemos de forma automática para que no tengan que desplazarse exclusivamente para ello. Tuvimos que aprender y correr mucho para adaptarnos. Debemos responder a las necesidades de la sociedad, que ahora son mayores que antes de la pandemia.

Durante la pandemia, la cifra de parados en Aragón se ha incrementado un 30% con 20.000 desempleados más

P.– La pandemia ha obligado a una transformación digital de todas las administraciones. ¿Estaba el Inaem preparado para esta carga de trabajo?
R.– Al 100%, no. Yo creo que nadie estábamos preparados para afrontar una situación de este tipo. Con la voluntad y el compromiso del personal del Inaem, rápidamente fuimos adaptándonos a la realidad existente. Si un funcionario no se podía desplazar a su oficina de trabajo, no es automático que puedas en el ordenador de tu casa tener acceso a datos sensibles. Estas cuestiones las hemos ido limando. Respecto a los cursos de formación, en lugar de toda la formación presencial, la adaptamos para que fuese online o con aula virtual. Con prisas, voluntad y compromiso, estas cuestiones se han resuelto de forma satisfactoria.

P.- Sin los ERTE, posiblemente las oficinas del Inaem habrían colapsado en este año.
R.- Sin los ERTE, habría colapsado el país. Debemos estar muy satisfechos de que, en una época con una problemática de estas características, el Gobierno central haya posibilitado esta figura. Más que las oficinas, en el Gobierno de Aragón, que tiene las competencias para autorizar que una empresa acoja a sus trabajadores a un ERTE, había seis o siete funcionarios y lo ampliamos en pocos días a casi 200 personas. El Inaem puso a disposición de la Dirección General de Trabajo gran parte de sus recursos humanos para echar un cable. Una vez autorizados, es el SEPE, el Ministerio de Trabajo, quien realiza el pago de las prestaciones.

P.- La consejera afirmó hace unos días que la prioridad ahora debía ser la formación. ¿Qué acciones van a llevar a cabo para impulsar la formación?
R.- Hemos sacado cuatro convocatorias de formación para personas ocupadas, incluyendo, sobre todo, las que siguen en ERTE, y para desempleadas. La formación es fundamental, se esté trabajando o no, porque mejora la empleabilidad, y tienes más posibilidades de insertarte laboralmente o de mejorar tu trabajo. Suman más de 25 millones de euros y llegan a 22.000 ciudadanos. Quiero hacer un llamamiento para que toda persona que se quiera formar entre en la web del Inaem. Hay 1.300 cursos a disposición de la sociedad aragonesa. La formación es una prioridad para el Gobierno de Aragón.

Desde el Inaem van a destinar más de 25 millones de euros a 1.300 cursos para mejorar la formación de 22.000 personas

P.- Habrá que poner el foco en los jóvenes menores de 30 años. En esta edad, el desempleo se ha disparado un 40%.
R.- Si el incremento del paro ha sido de más de un 30%, en el caso de los jóvenes ha superado el 40%. Es uno de los colectivos vulnerables, al igual que lo son las mujeres, donde tenemos una brecha de género que consiste en que casi el 59% de las personas desempleadas en Aragón son mujeres. También lo son las personas con algún tipo de discapacidad, los parados de larga duración, que se han incrementado más de 70%, mayores de 45 años…

Respecto a los jóvenes, hemos sacado una convocatoria de formación exclusivamente para ellos, que se llama “Garantía Juvenil”, con financiación europea, con la que pretendemos mejorar la formación de más de 2.000 jóvenes. Y en las próximas semanas sacaremos una convocatoria para fomentar la contratación de jóvenes por parte de entidades locales, sin ánimo de lucro u organismos públicos, y estamos diseñando un nuevo Plan de Empleo Joven. Es un colectivo que ha sufrido más las consecuencias de esta crisis y debemos apoyarlo en todo lo posible.

P.– ¿Teme que los parados de larga duración se cronifiquen por la pandemia?
R.- Esperemos que no. En breves fechas vamos a lanzar una convocatoria para fomentar la contratación de estas personas. Siempre que hay una crisis de este tipo, se incrementa de manera exponencial el número de parados de larga duración. Tienen una inserción más complicada en el mercado laboral y nuestra obligación es intentar mitigar esa realidad mediante políticas activas de empleo.

P.- ¿Qué más cambios habrá en la Agencia Aragonesa por el Empleo?
R.- La Agenda Aragonesa por el Empleo fue un pacto que realizamos con la sociedad aragonesa y los agentes sociales. Estamos intentando realizar varios cambios en las políticas activas que se han venido desarrollando. Queremos lanzar programas de orientación más flexibles, darle más importancia a las necesidades que nos traslada el tejido empresarial, como la digitalización, la economía circular o las renovables. Debemos ser un instrumento ágil. Se ha anunciado que la instalación de Becton Dickinson en Zaragoza, pues pondremos toda nuestra experiencia y posibilidades en ayudar a formar trabajadores para que puedan desarrollar ahí su trabajo.

También estamos en un proceso de transformación digital dentro del Inaem. Esta crisis nos ha enseñado que determinadas actividades o procedimientos pueden no desarrollarse presencialmente con la visita de un ciudadano a la oficina de empleo. Estamos explorando otras vías para que la comunicación sea más cercana y más fácil.

En el Inaem tuvieron que adaptarse al estado de alarma y al confinamiento

P.- Todo el mundo espera que, tras el verano, comience la reactivación económica con un importante porcentaje de la población vacunada. ¿Confía en que, desde esta fecha, pueda por fin revertirse la tendencia y vuelvan a reducirse las cifras de parados?
R.- Confío y deseo que logremos comenzar a disminuir las cifras de paro registrado desde ya. Ojalá sea en Semana Santa. Si queremos que esté el 70% de la población vacunada en verano, puede ser una fecha más realista. Por nuestra parte, cuanto antes. Es algo que compartimos todos.

P.– Tienen ya entre manos el nuevo programa para 2021-2023, ¿en qué va a consistir?
R.- Estamos trabajando en ello. Debemos focalizar nuestros esfuerzos en los colectivos más vulnerables: jóvenes, mujeres, parados de larga duración, mayores de 45 años o discapacitados. Seguiremos apostando por la economía social, los centros especiales de empleo que tenemos en la Comunidad, e intentaremos adaptarnos de la forma más flexible y ágil a las necesidades formativas de las empresas. También tenemos el proceso de transformación digital y continuaremos con las medidas que realizamos actualmente, como incentivar que los autónomos se constituyan en empresas, fomentando la contratación. El Inaem por sí solo no crea empleo, pero podemos coadyuvar a que se incentive la contratación, favoreciendo el emprendimiento, con dialogo con los agentes sociales y las empresas, y reforzando los lazos con terceros.

P.- Las FP Dual también están siendo un buen sistema para acercar a los jóvenes al mundo laboral.
R.- Hemos visto que funciona bien y estamos trabajando en sacar nuevos programas. Ya hacemos algo bastante similar, que es ejemplo para el resto del país, que son los acuerdos de formación con compromiso de contratación. Desde el Inaem se subvenciona la formación que una empresa detecta para desarrollar un trabajo, pero deberá contratar al 60% de las personas que han recibido la formación.

P.- ¿Qué esperan que suponga para el Inaem la nueva Ley de Simplificación Administrativa?
R.- Estamos todavía analizándolo. Le vemos muchas ventajas, no solo para el funcionamiento interno del Inaem y los funcionarios, sino que también para la sociedad. Todo lo que sea simplificar trámites, justificaciones y ganar en tiempo y flexibilidad es positivo para toda la sociedad. Pensamos que nos va a ayudar a reducir costes que podremos dedicar a cuestiones de innovación o nuevas tecnologías.

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