Los Depósitos de Pignatelli transmiten el compromiso por el medio ambiente a través de la danza

El objetivo es reivindicar la importancia del medio ambiente a través de la danza

El arte es un lenguaje universal. No existen reglas en el mundo de la danza, por lo que no existe ningún impedimento para expresar la importancia de reivindicar la lucha por la inclusión social y por el medio ambiente a través del baile. Los Depósitos de Pignatelli han recogido esta iniciativa durante este fin de semana a través de la actividad “HUE-CO2”. Gracias al trabajo de la Asociación de Danza por el Cambio, se podrá conocer cómo la cultura va más allá del espectáculo. Durante este sábado y domingo, las familias podrán disfrutar, en horario de pases de 11.00, 12.30, 17.00 y 18.30 horas, de una curiosa y alternativa manera de concienciar sobre el cambio climático. La entrada es libre, aunque todo aquel interesado deberá inscribirse previamente en https://danzaporelcambio.com/inscripcion/ .

La cita fusiona un montaje de obras de land art del artista Nacho Arantehui, una composición musical y canto a cargo de la artista Ludmila Mercerón, y la coreografía y baile de Elia Lozano. También participan bailarines de tercero de Enseñanzas Profesionales del Conservatorio Municipal Profesional de Danza de Zaragoza y cuenta con la colaboración de la Asociación Trarután y la Fundación Rey Ardid. Para la vicealcaldesa de Zaragoza, Sara Fernández, es una oportunidad para vivir “una actividad cultural, pero también un compromiso por el cambio climático y la cultura de inclusión”.

“Pensamos que el arte es el vehículo ideal para llevar a cabo un mensaje sólido, importante, que nos atañe a todos. Es una forma de transitar en un espacio escénico”, ha reconocido la presidenta de la Asociación de Danza por el Cambio, Elia Lozano. Una manera de componer arte contemporáneo se convierte en una forma alternativa de presentar esta obra. Pero es precisamente esto, la peculiaridad de “HUE-CO2”, lo que hace de esta actividad algo único. Como ha manifestado Lozano, “el espacio, que no es un tradicional teatro o lugar habilitado, sino una cueva urbana, nos invita a crear algo singular que se sale de lo habitual”.

Y como siempre, la emotividad de la música es capaz de transmitir cualquier valor. Esto es lo que ha tenido en cuenta la compositora y cantante Ludmila Mercerón, que ha considerado muy importante concienciar a la sociedad sobre el fundamento de la obra, “sobre lo que hay en la tierra”. Como si se tratara de un trabajo paralelo, Mercerón se refiere a cómo han conseguido que el ritmo de la naturaleza se refleje en esta exposición de los Depósitos de Pignatelli. “Fue muy conmovedor hacer este tipo de trabajo”. Además de recreaciones musicales, habrá interacciones con el resto de las bailarinas y con el entorno.

Una oportunidad diferente de vivir este fin de semana en la capital aragonesa, y siempre recordando la importancia de la inclusión social y medioambiental. Y qué mejor forma de hacerlo que a través de la música y el baile.

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