El Teatro de la Estación inaugura una nueva temporada recuperando su esencia más contemporánea

El Teatro de la Estación inaugura nueva temporada

Ya ha comenzado la marcha atrás para que empiece la primavera; lo que se convierte en un motivo para que los colores de la naturaleza recobren su valor, se traslada al renacimiento de la cultura. El Teatro de la Estación cumple 25 años, y lo hace sumergiéndose de lleno en su esencia más tradicional, más contemporánea, y en enfatizar los valores que les han acompañado durante este cuarto de siglo. Música, obras de Paula Mendoza y de la compañía Gritadero, la danza de Violeta Borruel y la lucha por la inclusión de la mujer en el mundo del teatro se han convertido en los primeros pasos para hacer de la primavera una estación lo suficiente gratificante.

“Justo esta primavera celebramos nuestro 25 aniversario. Para nosotros es una celebración que hay que disfrutar”, ha reconocido la directora del teatro, Cristina Yáñez. Un aniversario que celebra todos los logros que han conseguido durante estos años y que hacen de esta vía de escape un teatro diferente. Para la vicealcaldesa de Zaragoza, Sara Fernández, la grandeza de este teatro se vincula a la diversidad temática que promete y, sobre todo, a su compromiso con el público: “Es mucho más que un teatro. Aquí hay formación, hay residencias… es un hogar para artistas y compañías que de otra forma no tendrían un espacio”.

Las restricciones de la Covid-19 en otros países de Europa ha hecho que la programación prevista se haya tenido que reducir. Sin embargo, la oferta es lo suficiente gratificante y cultural. Para el teatro, uno de los aspectos más importantes es recalcar en aquellas obras que afectan a nuestra realidad más presente, y sobre todo, en conocer cómo hemos podido llegar allá. Las sociedades distópicas, y el futuro, se convierten en otro de los grandes elementos del teatro. “Hay un sello de la creación contemporánea que va a estar presente siempre”.

La danza es una gran apuesta del Teatro de la Estación, algo que la directora del establecimiento ha considerado que es “obligado” que esté en el establecimiento de un teatro. Es precisamente sobre el baile donde se recoge una de las piezas más prometedoras y emotivas de la campaña; “Golondrinas”, de Violeta Borruel, habla sobre las mujeres del Pirineo, en clave de danza, recordando las migraciones que tenían que hacer para buscar sustento.

El Teatro de la Estación va a continuar con sus cursos de arte dramático y de dirección de escena y, sobre todo, del estudio de la dramaturgia. La cultura ha demostrado ser una de las principales vías de escape durante este año, así que el teatro quiere hacer de la primavera una estación libre y emotiva.

Print Friendly, PDF & Email