Como del cine mudo al sonoro, del cine Covid al posCovid

El 19 de marzo los cines Yelmo vuelven a abrir en Aragón

Hay quien sostiene que el cine es una de las mayores fuentes de conocimiento. El doctor Hannibal Lecter, interpretado por Anthony Hopkins en “El silencio de los corderos”, sostiene que “codiciamos lo que vemos cada día”. ¿Qué ocurre con lo que se mantiene ajeno al resto? Lo que nació en el siglo XIX como una sucesión de imágenes envueltas bajo el término de “cine” ha evolucionado pasando por etapas de libertad, de censura, discriminación y de reivindicación. Todo ello para convertirse en el siglo XXI en una transformación social, en una búsqueda de evasión y de lo que cada uno interprete como su propia libertad. Pero aquel año formado por parejas que tanto ha cambiado las vidas, también le ha declarado un jaque mate al mundo del cine. Largas semanas se han mantenido los cines Yelmo cerrados; a partir del 19 de marzo, la luz al final del túnel, o en este caso, en el lado más profundo de las pantallas de cine, abre su paso a las primeras reaperturas de las salas.

Durante meses no han existido los números mágicos, las miradas, la implicación con los personajes ni las primeras citas en las salas de cine. La capital aragonesa inauguró 2021 recobrando las sensaciones más oscuras del año anterior y en los dos primeros meses del año se anunció el cierre de Cinesa Puerto Venecia, Grancasa, Yelmo Cine Imperial y las salas de Artesiete en la Torre Outlet. En pie, Palafox, Aragonia y Cervantes. Pero al final, todo llega.

El cambio del cine mudo al sonoro fue uno de los primeros grandes pasos de la evolución del cine. Como se refleja en “Cantando bajo la lluvia”, de Stanley Donnen y Gene Kelly (1952) demuestra que no siempre son fáciles ni aceptados los cambios. El 4 de febrero de 1927, 94 años antes de que Zaragoza anunciara el cierre de la mayor parte de sus salas de cine por las restricciones de la Covid-19, se estrenó en Estados Unidos la que es considerada por muchos la primera película sonora de la historia, “The Jazz Singer”, de Alan Crosland. Unos años más tarde, en 1932, llegaría la innovación del color con el corto de animación de Walt Disney “Flowers and Trees”, dirigida por Burt Gillert.

Ahora, el cine es algo completamente diferente; evocador, sin duda, pero diferente. Como si de una película surrealista se tratara con la transformación del histórico cine Elíseos en un restaurante de comida rápida, hasta el lado opuesto con la emotividad y valores que transmite el cine. Pero como en todo, siempre hay un antes y un después, una motivación que anima a cambiar el rumbo de la realidad. Yelmo es el primero que se ha atrevido a dar el gran paso. El Gobierno de Aragón ha limitado el aforo en las salas al 50% y no permite consumir alimentos en el interior. Pero como quien no arriesga no gana, Yelmo apuesta por continuar con la evolución del cine mudo al sonoro, del cine en blanco y negro al color y, en definitiva, del cine Covid a cine posCovid.

Ahora, el cine es algo completamente diferente

El 19 de marzo los cines Yelmo vuelven a abrir en Aragón. La falta de títulos y las restricciones obligó a que la entidad tuviera que cerrar, pero ver luz al final del túnel ha hecho que se animen a volver a abrir. Eso sí, como reconoce el gerente de marketing de Cines Yelmo, Javier Saura, nunca se replantearon recurrir a otras plataformas durante este confinamiento cultural “porque nosotros explotamos la pantalla grande”. Aunque no solo existe esta alternativa. Durante estas dos semanas, las entradas de cine estarán a 2,90 euros solicitando un código; “con esto y con cartelera renovada esperemos que vuelvan a los cines”.

“No me parece coherente que cierren los cines y abran otros establecimientos”

Como en todo, opiniones hay muchas. El cierre de las salas de cine se puede estudiar desde muchas perspectivas, pero dos son las más llamativas. Están los que piensan que “la gente prefiere ir a espacios al aire libre” pero, en el fondo “si llevas mascarilla y hay distancia social, no hay riesgo”. Aunque está en el enorme problema que al que el cine se lleva enfrentando durante los últimos años, y más a raíz de la pandemia. Las plataformas digitales se han convertido en el presente y en el futuro de la cultura, y cada vez son más las películas o productoras que prefieren estrenos en esas plataformas antes que en el cine. “A la larga va a ser difícil recuperarse”, pero, como los cinéfilos reconocen, la esperanza nunca se pierde.

Otro de los problemas que no ha tenido solución por los meses de confinamiento, es la escasez de contenido. Las salas de cine, el tiempo que han estado abiertas, han buscado reinventarse y volver a estrenar algunas de las películas más míticas y recordadas. Pero hay algo que ha faltado; la novedad. Los cines cada vez tienen menos dinero y, a diferencia de otros años donde la cartelera era muy variada, ahora falta programación, falta una dinámica de películas.

Otro de los problemas que no ha tenido solución por los meses de confinamiento es la escasez de contenido

Pase lo que pase, que todo sea por asegurar la salud de las personas, y si puede ser ayudado a reavivar la economía, mejor. Y como ha dicho una usuaria, “ahí está el cine, que nos acompañó durante el confinamiento. Cuando esto pase, que no nos olvidemos de volver a llenar las salas”.

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