Los hosteleros del Tubo se sienten “impotentes”: “Hemos trasladado la noche al día”

Una de las principales quejas es que los nuevos horarios siguen perjudicando las horas de descanso de los vecinos

Los empresarios que tienen establecimientos de hostelería en el Tubo se sienten “impotentes” ante imágenes como las que ha dejado el puente de la Cincomarzada en Zaragoza. “Hemos trasladado la fiesta de la noche al día”, resumía uno de los responsables de Bodegas Almau, Noé Almau, “preocupado” por las actividades incívicas de algunos ciudadanos y por la celebración de botellones ilegales en las estrechas calles de esta emblemática zona gastronómica de la capital aragonesa.

“Son casos puntuales, ni todos los jóvenes son incívicos ni es una cuestión de edad, sino que hay gente que, directamente, es irresponsable”, explicaba, recordando que “hay unas medidas y deben cumplirse”, entre las que está el uso de mascarilla o la prohibición de formar grupos de personas demasiado grandes. “Hay quien viene exclusivamente a hacer botellón, con bebidas de otros establecimientos o de supermercados”, lamenta, añadiendo que, cuando se les llama la atención y se les dice que no se les va a servir porque incumplen las medidas, amenazan e insultan”.

“En alguna ocasión hemos llamado a la Policía, pero cuando se lo decimos a la gente, tampoco hace caso”, lamentaba Almau, reconociendo que la presencia de los agentes “disuade, pero no evita”, ya que cuando desaparece todo vuelve al caos habitual. “Además, estas personas no saben estar sentadas en una mesa, sino que se levantan, se acercan a otra para saludar a algún amigo… y no es cosa de la edad”, ha reiterado.

“La gente viene a beber. Ocupan las mesas desde primera hora las reservan y te encuentras que, en una mesa de seis personas, solo están consumiendo dos”, ha explicado, apuntando que “esos días, a las 11.00 horas ya estamos sirviendo copas”. “Nosotros no les podemos decir que no se las servimos, solo podemos hacerlo si incumplen las medidas”, señalaba, lamentando que estas actitudes hacen que los clientes habituales de los establecimientos dejen de ir, bien porque no se sienten cómodos con tantas aglomeraciones o simplemente porque saben que no van a tener sitio.

Asimismo, Almau ha señalado que “hay hosteleros en la zona que contribuyen a agravar este problema”, sea intencionadamente o no. “Nosotros servimos en la mesa y no utilizamos vasos de plástico, pero en otros locales sirven en la barra y después no se fija si esa persona va a una mesa o no”, ha criticado, señalando esto como uno de los factores que fomenta la celebración de botellones en las estrechas calles del Tubo. “El Tubo es una zona de tapeo y no estamos en contra de algunas prácticas”, ha destacado, concluyendo que “son momentos puntuales, pero hay que cumplir las medidas”.

Más de 300 denuncias el 5 y 6 de marzo

La Policía Local de Zaragoza interpuso más de 300 propuestas para sanción en apenas dos días en la zona de El Tubo, coincidiendo con el puente festivo de la Cincomarzada y con la relajación de algunas de las restricciones que permitían, por ejemplo, el cierre de los bares a las 22.00 horas.

La jornada del viernes alcanzó las 163 denuncias en esta zona de ocio de la capital zaragozana, una cifra similar a la que se registró el sábado, cuando se superaron las 150 denuncias. Las infracciones más notificadas por los agentes guardaban relación con el uso incorrecto de la mascarilla, los aforos máximos permitidos y número de personas reunidas y consumo de alcohol en la vía pública.

Print Friendly, PDF & Email