La polémica discoteca Dubai en el barrio de Delicias no podrá abrir sin autorización vecinal

Las inspecciones realizadas por los servicios técnicos municipales se han detectado dos problemas concretos que impedirán su apertura. Miguel G. García

Tras acumular numerosas quejas vecinales, haber sido sancionada por diferentes motivos y obligada a su cierre temporal, la discoteca Dubai no podrá retomar su actividad sin el permiso de la comunidad de propietarios del inmueble. De hecho, “en ese local no podrá ejercerse ninguna actividad que los vecinos no autoricen”, ha avanzado el concejal de Urbanismo y Equipamientos, Víctor Serrano, porque “para que el local pueda obtener la licencia de funcionamiento deberá cumplir con la normativa de accesibilidad y eliminación de barreras arquitectónicas, y esa situación sólo se puede conseguir convirtiendo en rampa unas escaleras que pertenecen a la comunidad de propietarios del edificio”.

En definitiva, ha resumido Serrano, «los vecinos pueden elegir a quién le dejan convertir las escaleras y, por tanto, a quién le permiten poder ejercer su actividad”. En este sentido, ha recalcado, “urbanismo se comprometió a vigilar de forma estricta el devenir de un local que ha causado molestias, incomodidad e inseguridad en los vecinos”. Además, desde el equipo de gobierno han querido recordar que desde el Ayuntamiento de Zaragoza se está trabajando para que una inmensa variedad de locales logren incluso su reconversión en viviendas u otros usos para mejorar la escena urbana de nuestros barrios. Pero también, ha continuado Serrano, «tenemos claro que la normativa es estricta y debe cumplirse, porque no hay nada más injusto e insolidario que ser permisivos con aquellos que se saltan las normas o que no respetan y garantizan la libre y pacífica convivencia”.

Esta discoteca situada en el barrio de Las Delicias acumula quejas vecinales y ya ha sido amonestada en distintas ocasiones. En la actualidad, y una vez cumplidas sus sanciones, los propietarios habían solicitado una licencia Urbanística y de Actividad para llevar a cabo unas obras de remodelación, un proceso reglado sobre el que el Ayuntamiento no tenía potestad ni podía paralizar por ley. El proyecto se basaba sobre dos locales conocidos bajo el nombre de Restaurante Mama María, con acceso por calle Rioja, y de Discoteca Dubai, calle Celanova, que multiplicaba su aforo y capacidad. La licencia recogía la eliminación del establecimiento conocido como Mama María y su conversión, dada su mayor superficie, en Discoteca Dubai, mientras que la antigua discoteca se reconvertía en almacén.

Problemas de accesibilidad y de estructura 

Sin embargo, tras las inspecciones realizadas por los servicios técnicos municipales se han detectado dos problemas concretos que impedirán su apertura. Por un lado, en la visita de inspección realizada, y dada la configuración arquitectónica del inmueble y la situación del local en un plano alzado respecto de la acera, se ha observado que el local no dispone de acceso universal al mismo, desde la calle. Es decir: existen unas barreras arquitectónicas (escaleras) imposibles de salvar.

El proyecto presentado por los propietarios del local y autorizado por Urbanismo tenía una rampa grafiada. Sin embargo, esas escaleras son un elemento común de la Comunidad de Propietarios, que no ha dado autorización. Se planteaba también la demolición de un muro (para lo que también era necesario el visto bueno de los vecinos) y ocupar con la rampa el dominio público, pero al ser en beneficio privado no se ajusta a derecho, por lo que el Ayuntamiento tampoco concederá la autorización. De este modo, la accesibilidad universal al local sólo se garantiza reconvirtiendo las escaleras en rampa, que los propietarios de la comunidad de vecinos deben autorizar.

“Los vecinos pueden decidir a quién le dan permiso para hacer esa modificación, sin ella es imposible que se otorgue la Licencia de Funcionamiento, preceptiva para el ejercicio de cualquier actividad en el citado local”, ha apuntado el consejero de Urbanismo, Víctor Serrano. Pero además, por otro lado, en la ejecución de obras de los dos locales y con ocasión de la eliminación del mortero del forjado de suelo del establecimiento, la inspección técnica ha apreciado la existencia de grietas en la estructura de pilares del inmueble. Esto ha conllevado la paralización inmediata de las obras, impidiendo su continuidad. Asimismo, se ha dictado una orden de ejecución que garantice la seguridad estructural, así como a la aportación de un estudio de cargas que justifique que la ocupación pretendida en el local no altera la resistencia de la estructura del inmueble.

Es por todo lo anterior que, tal y como ha explicado Víctor Serrano, «al próximo Consejo de Gerencia de Urbanismo se va a elevar una propuesta en la que se resuelve el recurso de la Comunidad de Propietarios contra el otorgamiento de licencia». Además, si bien la licencia Urbanística y de Actividad se ajusta a derecho, se comunicará que la actividad no podrá ejercerse por cuanto no ha quedado acreditada la posibilidad de contar con las autorizaciones pertinentes de esta Administración (en cuanto a la ocupación del dominio público en favor del interés privado) y de la Comunidad de Propietarios para eliminar un elemento de propiedad del común de los vecinos, por lo que no podrá otorgarse la Licencia de Funcionamiento, preceptiva para el ejercicio de la actividad.

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