Los vampiros beben la sangre de los zaragozanos en una exposición de CaixaForum

Evolución de los vampiros

Hay criaturas fantásticas tan misteriosas como fascinantes. El simbolismo de la sangre en la literatura, en el cine y en nuestra propia historia ha ayudado a convertir a esa figura de ojos penetrantes y dientes afilados en un vampiro con sed de apoderarse de vidas ajenas. Lo que para algunas épocas (y personas) se convierte en un ente escabroso y monstruoso, para otras generaciones se ha transformado en un retrato romántico, enamoradizo y cautivador. CaixaForum Zaragoza ha querido aprovechar ese dinamismo de los vampiros para proponer un peculiar recorrido por la evolución de esta maravillosa y salvaje criatura. Desde el 26 de febrero hasta el 13 de junio, la exposición “Vampiros. La evolución del mito”, que está comisariada por Matthieu Orléan, permitirá que sea cada uno de los visitantes el que elija con qué vampiro quiere sentirse identificado.

La inmortalidad es el bien más preciado para los vampiros. La muestra que ofrece CaixaForum establece diferentes conexiones entre todas las posibles muestras de esta figura a partir de piezas de museos europeos y estadounidenses. En la exposición se podrá disfrutar del traje usado por Klaus Kinski en el rodaje de Nosferatu de Werner Herzog o los de Sandy Powell para el film “Entrevista” con el vampiro de Neil Jordan. Pero hay tantas versiones de vampiros como personas en el mundo: los guiones de distintas películas sobre ese “Drácula”, o visiones artísticas de este mito y su percusión social, cultural y mediática, como las de Mike Kelley, Joachim Koester, Wes Lang o Claire Tabouret también ocuparán un lugar muy importante en esta exposición.

Entre las más de 200 piezas de más de 19 museos y colecciones privadas, se incluyen, por ejemplo, la máscara utilizada en el rodaje del Nosferatu de Werner Herzof. También se puede disfrutar de trece montajes audiovisuales temáticos, con fragmentos de 60 películas y series televisivas. Tal y como ha explicado el asesor artístico de exposiciones temporales, Matthieu Orléan, esta experiencia se divide en cinco secciones: comienza con los vampiros históricos “como si entráramos en un bosque rojo de sangre”. Ya desde el principio se recuerda la importancia y la vinculación del cine y de los vampiros. Para Orléan existe una relación más que casual entre ambas realidades; la oscuridad de estas figuras históricas, la intimidad y la evocación que producen, solo es comparable a lo que se siente en una sala de cine. El nacimiento de los vampiros se remonta a la Edad Media, aunque poco tardaron los filósofos en discutir sobre quiénes eran realmente.

La muestra continúa con los vampiros poéticos con la importancia de Theda Bara, un personaje desconocido, pero cargado de erotismo y con un gran magnetismo. En los vampiros políticos, esta figura se ha empleado para señalar los abusos de los líderes políticos y del capitalismo. Artistas contemporáneos como Mike Kelley reflejan esta relación. El vampiro es un ser eminentemente sexual, por lo que también hay un espacio para el lado erótico de estos seres. Por ello, qué mejor forma de plasmarlo que con los vestidos de los míticos personajes de Tom Cruise y Kirsten Duns en “Entrevista con el vampiro”, de Neil Jordan.

Esta muestra no puede terminar sin algunos de los ídolos adolescentes de los últimos años. La saga Crepúsculo ocupó las mentes y corazones de muchos niños, niñas y adolescentes (y algún que otro mayor) con la historia de amor entre Edward Cullen y la mortal Bella Swan. La serie “Buffy, cazavampiros”, también es considerada una de las pioneras de las nuevas producciones del siglo XXI.

La exposición no nació para ser representada en Zaragoza, pero cuando vieron su potencial, lucharon hasta conseguir que CaixaForum se llevara este enorme regalo. Aunque no se han podido reflejar todas las muestras por problemas logísticos derivados de la pandemia, hasta el 13 de junio hay una oportunidad de conocer la historia de los vampiros en todas sus variantes. A partir del mes de marzo, los martes habrá sesiones de cine y los jueves diferentes conferencias de profesionales. Por un precio de seis euros (gratis para clientes CaixaBank y menores de 16 años), hay un compromiso para vivir una experiencia terrorífica y romántica.

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