Comienza el desmantelamiento de la Térmica de Andorra, que movilizará a 140 trabajadores

El trabajo de campo se ha iniciado en el parque de carbones, donde se levantará una planta fotovoltaica de 70 megavatios

Endesa ha dado el pistoletazo de salida a los trabajos de desmantelamiento de la Central Térmica de Andorra. Una vez que ha obtenido las licencias y autorizaciones, la compañía ha comenzado el trabajo de campo en el antiguo parque de carbones, donde se levantará una planta fotovoltaica de 70 megavatios. En global, estas labores se alargarán durante 48 meses, movilizarán a 140 trabajadores y costarán 60 millones de euros.

En concreto, la actuación consiste en la demolición y desmantelamiento de los equipos que se utilizaban para la descarga, almacenamiento y transporte de carbones hasta la zona de molinos de las calderas. Desde que la Central dejó de funcionar el pasado 30 de junio se han venido realizando una serie de trabajos preliminares dentro del proceso “phase out”, es decir, una desconexión progresiva de todos los sistemas de la planta.

Para llevar a cabo el desmantelamiento, el equipo humano procederá en su mayoría de antiguas empresas contratistas de Endesa o de residentes en las comarcas afectadas por el cierre del carbón. Durante el primer trimestre de 2021 está previsto que se generen alrededor de 70 contrataciones, que ascenderán a 100 a lo largo del segundo semestre. “De las 50 personas que hay actualmente, 35 es personal de Andorra. Al final de marzo habrá 70 personas trabajando y calculamos que a final del segundo trimestre habrá más de cien personas en la Central”, ha explicado el director general de Endesa en Aragón, Ignacio Montaner, que ha presenciado este jueves el inicio de los trabajos.

Los trabajos de demolición se compatibilizarán con el desarrollo de los futuros parques de energías renovables. Divididos en tres fases, la compañía prevé completar la generación de hasta 1.700 megavatios en 2026, de los que espera la asignación por parte del Ministerio para la Transición Ecológica de 1.390 megavatios. La primera fase se realizará de forma simultánea al desmantelamiento y supondrá la creación de un parque solar de 50 megavatios, además de un parque eólico de 49,4 megavatios. Mientras, la segunda fase prevé impulsar 235 MW de energía solar y 54,3 de almacenamiento en baterías.

Para reducir en todo la posible las afecciones al entorno, se implantará un plan de vigilancia ambientan con especial atención a las emisiones y vertidos. “El tema ambiental es prioritario. Tratamos de reutilizar todos los residuos desde que salen de la planta y se recuperan porcentajes superiores al 80%. Queremos superar más del 90% de reciclaje en una de las demoliciones más grandes de España”, ha remarcado el jefe de Proyecto de Ingeniería y Construcción de Endesa Generación, José Luis Villabrille.

Por otro lado, desde Endesa han confirmado que la gran chimenea de 343 metros de altura también se derrumbará, pese a que distintos colectivos pedían que se mantuviera como un símbolo de la historia de la Térmica. “Hemos atendido todas las peticiones. Se nos pidió un proyecto que generara riqueza y empleo. Las estructuras estaban diseñadas para funcionar durante 40 años, que ya se han cumplido. Son instalaciones que si se dejan de usar se degradan más rápidamente que en uso. Vemos ya una degradación de los elementos”, ha expuesto Montaner.

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