Los hermanos de Pozondón planearon acabar con su madre porque “les daba mucho trabajo”

Ambos hermanos fueron detenidos en 2019

Cuando detuvieron a Pedro Blasco por la muerte de su madre en Pozondón (Teruel), él se quedó a solas con un agente y le confesó que él la había matado porque “en los últimos tres meses se le había ido la cabeza y les daba mucho trabajo”. El 3 de marzo de 2017, Pedro subió a la habitación de su madre, le dio un vaso de agua y la asfixió con una almohada. Después bajó al piso de abajo donde estaba su hermana jugando a videojuegos y le comunicó que “ya estaba todo hecho”. Tras esto, metieron el cadáver de la mujer en un armario y la emparedaron durante dos años hasta que fue descubierto.

Ángela, la madre de Pedro e Isabel, padecía alzhéimer, ceguera y una movilidad muy reducida, afecciones que convertían a la anciana en una persona muy dependiente. En 2017, Ángela sufrió una agravación de su enfermedad y se encontraba “especialmente alterada”. Según han declarado esta mañana ambos hermanos, Pedro comunicó a Isabel que acabarían con la vida de su madre por el gran trabajo que “les daba”. La tarde del 3 de marzo de 2017, Ángela estaba “especialmente nerviosa” y excedida su paciencia, Pedro subió a la habitación de su madre, le dio un vaso de agua y la asfixió con la almohada. Después bajo las escaleras y le comunicó a su hermana mayor que “ya estaba todo hecho”.

Tras esto, los dos hermanos metieron a la madre a un armario e intentaron quemarla, pero el riesgo de que las llamas afectasen a más partes de la vivienda interrumpió esa acción. Ante esto, el hermano preparó el cemento y tapió la puerta del armario. Dos años después, las sospechas entre los vecinos comenzaron y el Ayuntamiento puso en conocimiento de los Servicios Sociales comarcales que no se tenía noticia de la anciana desde hacía mucho tiempo. La negativa de entrada a una trabajadora social obligó a los agentes de la Guardia Civil a personarse en la vivienda el 19 de junio de 2019.

Según ha defendido el agente que acudió a la vivienda de Pozondón, Pedro les abrió la puerta y les aseguró que su madre estaba en la habitación. Y que, una vez dentro, “de forma espontánea”, Pedro lo confesó todo. Desde ese día, ambos hermanos duermen en prisión.

Pedro de 50 años se enfrenta a una pena de 16 años de prisión por asesinato, su hermana de 52 se enfrente a ocho por cómplice de asesinato. Pedro Blasco ha querido añadir con el punto final de la sesión que la pena que reciba “cree que será justa”. Isabel, en cambio, visiblemente afectada, ha declarado “que no había hecho nada”.

No solo se les culpa por asesinato. Los hermanos Blasco continuaron cobrando la pensión de su madre durante dos años, una deuda que deberán devolver a la entidad bancaria Bankia, que respondió ante la deuda de más de 30.000 euros a la Seguridad Social.

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