Imagina Predicadores realza el valor histórico de esta calle y pide proteger el adoquinado

Surgido de un proceso participativo y ciudadano, el proyecto “Imagina Predicadores” nace con un punto en común, el amor de las entidades y asociaciones que lo conforman por el Casco Histórico, sus habitantes y su patrimonio. La calle Predicadores guarda mucha historia entre sus edificios. Y es que, esta no solo es reconocida por ser una de las calles más próximas al Mercado Central, en otra época fue conocida por albergar instituciones tan importantes de la ciudad como la sede del Tribunal de la Santa Inquisición, el Ayuntamiento, los Juzgados, las cárceles de hombres y mujeres y el convento de Santo Domingo.

Ahora, diferentes asociaciones y vecinos se unen en este proyecto reivindicando el carácter histórico de esta vía y, sobre todo, la negativa a retirar el empedrado que conforma su calzada. “El proyecto nació cuando se supo que se iba a arreglar el asfaltado de la calle Predicadores. Los colectivos que formamos el proyecto creemos que el plan de renovación de la calle debería ser integral”, explica la portavoz de Apudepa, Arantxa Sanz.

En este sentido, cada colectivo implicado ha ido aportando diferentes ideas en función de sus intereses para crear un proyecto conjunto de renovación de esta calle. Para Apudepa, recalcaba Sanz, uno de los grandes objetivos era la conservación del patrimonio. “El valorar y dar a conocer el patrimonio artístico y arquitectónico de la calle es fundamental”, explica.

El proyecto reivindica el valor histórico del empedrado

De igual forma, esta asociación hace especial hincapié en no cambiar el empedrado característico de la calle y recalca, “hemos insistido en que la calle debería mantener un adoquinado compatible con la movilidad de todas las personas si se cuida, se trata bien y se pone de calidad”.

Precisamente ese adoquinado es uno de los elementos más ambiciosos de este proyecto. Así, tal y como reconoce la portavoz de la plataforma Calles Dignas, Carmen Pérez, “por ética y por estética, calles como Predicadores no pueden tener un simple asfaltado”. En este sentido, la petición de Calles Dignas, otra de las asociaciones que participa en este proyecto, es clara “valorar el casco histórico igual que lo hacen nuestros países vecinos, manteniendo el adoquinado, no quitándolo porque no se sepa poner o porque no sepamos mantenerlo”.

Imagina Predicadores plantea así un proyecto de calle que ya se ha ejecutado en otras ciudades europeas y pone como gran ejemplo la Royal Mile de Edimburgo. “Es el gran ejemplo de una calle que sigue con ese empedrado y no supone ninguna dificultad. Es uno de los elementos que da identidad a los cascos históricos de la ciudades. Aquí hay dos asilos y un colegio que con una plataforma única que mantuviese ese empedrado se pondría asegurar de igual forma la movilidad universal”, apunta la portavoz de APUDEPA, Arantxa Sanz.

Conservación de viviendas y edificios históricos 

Otro de los puntos que tiene en cuenta este proyecto es la conservación de edificios antiguos y emblemáticos de esta calle. Así, lejos de “dejar que las casas se caigan”, recrimina Sanz, lo que se debería hacer, cuenta “es recuperar las casas y habitarlas, hacerlas habitables para todo el mundo, dejando y manteniendo a los vecinos que viven actualmente, no haciendo obra nueva y expulsando poco a poco a sus habitantes”.

En el proceso este proyecto Imagina Predicadores también han participado los vocales de Zaragoza en Común en la Junta de Distrito. El portavoz de ZeC, Pedro Santisteve, ha explicado que ahora van a “canalizar el trabajo que han hecho los vecinos y el tejido asociativo e intentar que este ayuntamiento tenga más en consideración el trabajo y el esfuerzo de la gente”. Para el grupo municipal, este es un momento de que “la ciudadanía empuje”.

Reducción de la velocidad, otro aspecto a tener en cuenta 

La petición de bajar la velocidad en la calle Predicadores es otra de las peticiones que incorpora este proyecto. Desde el CEIP Santo Domingo, que tiene acceso por esta misma calle, su director, Javier Sanz, insiste en que “pese a que ahora la entrada al centro no se realiza en estos momentos su totalidad por allí, el tráfico del transporte rodado en horas escolares es un peligro para las familias”.

La iniciativa en la que han participado distintos colectivos y asociaciones del barrio, como el Consejo de Salud de San Pablo, el Centro Municipal de Servicios Sociales, APUDEPA, la Casa de Juventud de San Pablo, CERMI (ONCE y COCEMFE), Calles Dignas, CEIP Santo Domingo, la AVV Lanuza-Casco Viejo, Centro Social Comunitario Luis Buñuel o el Centro Social Virgen del Pilar, cuenta además con otras propuestas como incorporar microbuses eléctricos para el centro, modificar la zona de aparcamientos o delimitar el espacio de los aparcabicis para personas con discapacidad visual, entre otros.

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