Tres mujeres acusadas de llevar un negocio de prostitución en un edificio de la calle Bolivia

Solicitan para las hermanas una pena de nueve años de prisión por un delito relativo de prostitución y contra la salud pública

La sociedad Nueva Teoría de las Inversiones S.L. era, según la Fiscalía, una empresa dedicada a la prostitución en un edificio completo de la calle Bolivia de Zaragoza. Tres mujeres de nacionalidad ucraniana dirigían el negocio tal y como afirmaron dos testigos que defienden que eran obligadas a ejercer la prostitución para condonar una deuda de su viaje a España. Las acusadas niegan que ese edificio en Delicias acogiera ningún negocio organizado y que las inquilinas que arrendaban las habitaciones “todas eran mayores de edad y tenían su cabeza” justificando así una de ellas, la acusada de llevar las riendas del negocio, de desconocer si sus inquilinas ejercían la prostitución.

El edificio sito en la calle Bolivia tenía tres plantas y en la parte baja se situaba una oficina en la que según defiende la Fiscalía se dirigía el negocio que se desarrollaba en la planta de arriba. En la última planta, una de las acusadas, hermana de la supuesta jefa, vivía con su marido y su hija. Durante el registro del inmueble se hallaron en la oficina cuadrantes, libretas, resguardos de ingresos e incluso una báscula de precisión que según ha defendido la jefa en la sesión, “la chica de la limpieza se encontraba cosas -en los pisos- y los bajaba abajo”. La báscula de precisión y restos de cocaína en una caja de cerillas eran usadas, según la grabación de una de las testigos y supuesta víctima del negocio, para el consumo y la venta de cocaína a clientes.

La supuesta mujer al cargo del negocio ha afirmado que “cada uno en su casa hace lo que quiere” y que no existía ningún negocio organizado. También ha negado que se comprasen a nombre de la sociedad preservativos ni que se colocasen anuncios de contactos en periódicos. La hermana de la supuesta jefa, la que vivía en el edificio, ha negado su acusación como apoderada de la sociedad y que, cuando la Policía encontró en su vivienda sobres con nombres de las chicas, “hacía un favor” a sus vecinas al guardar estos documentos.

La tercera mujer, acusada de vigilar el inmueble cuando no estaban las hermanas, dice que solo iba a la calle Bolivia “a dormir cuando discutía con su pareja” o “a pasear al perro”. Las dos testigos clave no han podido testificar personalmente, una de ellas falleció y la otra no pudo ser localizada para la sesión. Aun así, se ha podido escuchar la grabación de su testificación en la que ha afirmado que la supuesta jefa la amenazaba con condonar su deuda del viaje a España y, si no, “iba a ir a por su padre”. También que tenía que estar “24 horas sin dormir” y que si, por ejemplo, “no bajaban a presentarse al cliente”, la jefa les imponía una multa de 50 a 100 euros. Pese a haber estado 10 años en esta situación, la testigo ha defendido que su deuda no estaba saldada por las multas que se le imponían.

La Fiscalía solicita para las hermanas una pena de nueve años de prisión por un delito relativo de prostitución y contra la salud pública. Para la otra mujer que se pasaba por allí de vez en cuando se solicitan siete años y un mes por los mismos delitos.

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