Los vecinos de El Gancho alertan de intentos de entrada a los pisos calcinados de Cerezo

Las dos viviendas, en la intersección de Cerezo y Boggiero, sufrieron las llamas casi de forma inmediata

Los vecinos de la calle Cerezo con Boggiero en El Gancho de Zaragoza no volvieron a descansar la madrugada de este lunes. Las dos viviendas calcinadas en el edificio de las denominadas como “Las Cuatro Esquinas”, una de las zonas con mayor registro de delincuencia, volvieron a tener actividad nocturna. Así lo han asegurado este lunes varios vecinos de la calle Cerezo en la que han podido vislumbrar a varias personas tratando de entrar a las dos viviendas, por la calle e incluso por uno de los tejados de un edificio aledaño. Una “situación de miedo”, han afirmado, cuando en un momento determinado de la noche un vecino oyó una conversación que aseguraba que dentro de las casas calcinadas había varias bombonas de butano.

Un vecino alertó a la Policía este domingo a las 21.35 horas de una conversación entre varios jóvenes en la que se sorprendían de que no habían explotado varias bombonas dentro de las viviendas. Una dotación de Bomberos, Policía Local y Nacional acudieron a la intersección y comprobaron que el candado colocado por los Bomberos un día antes continuaba bien cerrado. Una vez arriba descubrieron que sí que había un total de ocho bombonas, afortunadamente vacías. Por lo que se procedió a su retirada.

El principal sospechoso, un varón de 38 años con nacionalidad mauritana, tuvo que ser rescatado de las llamas en la segunda planta del edificio, pero no se procedió a su detención, solo se le identificó cara a la investigación que continúa en proceso.

El bloque, construido en 2006 y propiedad de la Sareb, funcionaba como un “narco piso” allanado en el que, según defienden los vecinos, la venta de droga era algo habitual. Una situación de inseguridad entre los vecinos que obligó a crear la Plataforma de Afectados del Gancho y a un “estar en contacto” constante a través de grupos de Whatsapp vecinales que denuncian el día a día en las calles del céntrico barrio.

“Una inquietud constante, no cesan con la delincuencia, venta de drogas: Esto es un sinvivir” afirma un vecino que observó lo ocurrido desde su balcón la noche del incendio. “Todavía deberíamos tener un poquito más de control de Policía, sobre todo en la zona de San Blas”, afirma otra mujer.

Más cámaras en San Pablo

El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, ha anunciado que actuarán sobre el edificio “de forma inmediata” y que los servicios de Urbanismo del Consistorio “valorarán el estado del edificio” y en la que se espera que “se reduzca el uso del edificio al mínimo posible”. Una evaluación que, según Azcón, hará muy “difícil” que se le otorgue un uso de habitabilidad.

Sobre una de las peticiones más solicitadas por los vecinos de colocar más cámaras como en la zona de Zamoray y Pignatelli, en las calles de San Blas y San Pablo. Azcón ha afirmado que “no se cierran” a su instalación.

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