Comienzan las obras de demolición en el digestor averiado de la depuradora de La Almozara

La primera fase de la rehabilitación pasa por la demolición de la cúpula del digestor primario

Las obras de demolición de la cúpula de hormigón armado y acero del digestor de la depuradora de La Almozara ya están en marcha. Se trata de la primera fase del proyecto de rehabilitación que Ecociudad realizará en la planta que supondrá una inversión de 1,7 millones de euros (IVA incluido) y que se prolongará durante los próximos cinco meses.

El proceso se está llevando a cabo después de que el digestor primario, en el cual introduce el fango que queda después de depurar el agua y en cuyo interior se transforman los residuos en fertilizante para uso agrícola, reventase hace justo dos años por la acumulación de restos de fibras de toallitas y otros materiales desechados de forma incorrecta. Y es que, solo el año pasado, las depuradoras de Zaragoza gestionaron 370 toneladas, un 5,7% más que en 2019.

Ahora, esta primera fase de la rehabilitación se inicia con la demolición de la cúpula de hormigón armado y acero del digestor y la parte superior del muro. Para ello se está utilizando un robot teledirigido. Previamente, también ha sido necesario abrir dos puertas de acceso en la gran estructura de hormigón y construir un vial para la maquinaria.

La rehabilitación del digestor de la EDAR de La Almozara forma parte del plan de inversiones que va a realizar este año Ecociudad por importe de 9,9 millones de euros. De ellos 6,3 millones irán destinados a mejorar los sistemas de depuración y modernizar las instalaciones de esta planta y la de La Cartuja.

En el caso del digestor, una vez que finalice la demolición se procederá a reconstruir el muro dañado (el último metro del fuste del digestor) y se construirá una nueva cubierta. Para ello se instalará una lámina de pvc mucho más ligera y resistente que actuará como encofrado y sobre la que se colocará el acero y hormigón armado. Esta gran lámina flexible de pvc se irá hinchando como si fuera un globo hasta que adopte su posición definitiva. Para ello se utilizarán unos sopladores de aire que crearán la presión necesaria en el interior.

Más allá de estas cuestiones técnicas, la complejidad de esta actuación reside en coordinar las obras con el funcionamiento ordinario de la depuradora. En estas primeras fases trabaja un equipo de diez profesionales especializados, además del personal de la planta, y está previsto que la cifra supere los 25 en la fase central de la rehabilitación. La reforma estructural del digestor va a ir acompañada de diferentes medidas para mejorar la seguridad. Para ello se van a instalar sistemas de medición y control que ayuden a prevenir atascos y nuevos accidentes. También se adoptarán medidas adicionales para evitar malos olores.

370 toneladas de toallitas y otros residuos fibrosos 

El vertido de toallitas ha ido en aumento estos últimos años coincidiendo con la proliferación de estos productos. Tampoco deben tirarse por el inodoro bastoncillos de los oídos, tiritas, compresas y otros productos de higiene femenina, pañales o hilo dental. Todos ellos contienen materiales que no se deshacen como el papel higiénico, por lo que se van rompiendo y enredando con otras suciedades a lo largo de las tuberías. Por ello, la concejal de Infraestructuras y Medio Ambiente, Patricia Cavero, ha hecho un llamamiento a la ciudadanía. “Le pido a la gente que en estos tiempos que tenemos que estar más en casa que, por favor, no cuesta mucho tener cuidado de dónde tiramos las toallitas, los algodones o el material higiénico femenino y tener un recipiente en nuestros baños que luego vaya donde tiene que ir para poder tratarse como residuo”, reclamaba.

Pese a esta petición y en vistas de ese aumento de la cantidad de toallitas que llegan hasta la depuradora de La Almozara, este proceso de rehabilitación también facilitará el filtrado de las toallitas, no solo en el digestor, sino en toda la planta.

“Además de instalar en la zona anterior al digestor algún equipo de compresión nuevo lo que se hace es aumentar la instrumentación para controlar que el proceso vaya adecuadamente. Pero el control de las toallitas no solo forma parte de aumentar la vigilancia en el funcionamiento del digestor sino en todo el circuito de la planta, especialmente los sistemas de desbaste tanto en la entrada del agua en la depuradora como en el resto de la red de alcantarillado”, ha aclarado el jefe de la Unidad Técnica de Depuración de Ecociudad, Manuel del Rincón.

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