Aragón logra la aprobación de más de 400 planes de gestión en materia de conservación medioambiental

Diego Bayona y Jesús Insausti se han mostrado muy satisfechos por la inclusión de Aragón en la Red Natura 2000

El parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, el parque natural Posets-Maladeta, San Juan de La Peña y Monte Oroel, Bujaruelo o Sierra de Guara, entre otros, son algunos de los enclaves geográficos aragoneses que requieren de una especial atención, cuidado y sostenimiento. Por ello, la Dirección General de Medio Natural y Gestión Forestal ha logrado aprobar, después de una década insistiendo, los 402 planes de gestión que tenía pendientes.

Y es que el pasado 15 de septiembre ya se publicó en el BOA el anuncio por el que se sometía a información pública este proyecto, en el que se recogían las zonas especiales de conservación en Aragón para aprobar sus planes de gestión. De esta forma, la Comunidad pasa de no disponer de ninguna ZEC declarada, a tener vigente toda la planificación de la Red Natura 2000, cumpliendo así con los requisitos de la Unión Europea en materia de conservación medioambiental, situándose en una posición perfecta para la consecución de fondos europeos.

Esta aprobación incluye 204 planes para la gestión tanto de las denominadas Zepas (Zonas de Especial Conservación para las Aves) como de los LICS (Lugares de Importancia Comunitaria), implementando una gestión conservacionista para cerca del 28% del territorio aragonés. Asimismo, se representan 86 especies de aves objeto de la Directiva de Aves, 54 especies de animales y plantas de Interés Comunitario, y 69 Hábitats de Interés Comunitario para la Directiva Hábitats. El director general de Medio Natural y Gestión Forestal, Diego Bayona, ha apuntado que este decreto supone el “punto de partida para la puesta en marcha de otras medidas” y se constituye como un “potenciador de los usos y actividades tradicionales en materia forestal, ganadera y agrícola llevadas a cabo en estos espacios naturales”. Además, el jefe de servicio de Espacios Naturales y Red Natura 2000, Jesús Insausti, ha querido puntualizar que estos planes están destinados a la “protección de determinadas especies y hábitats insertos en las ZECS y LICS, no la totalidad de esos lugares”.

“La estructura de un plan de conservación consta de tres fases. En primer lugar, una etapa de inventario, en la que se realiza una exposición de una serie de datos para cada espacio concreto. La segunda fase abarca la elaboración del diagnóstico, que consiste en evaluar las presiones y amenazas a las que pueden estar sometidos dichos lugares. Por último, se instauran unos indicadores de seguimiento que permiten mantener una trazabilidad constante”, ha aclarado Insausti.

El director general de Medio Natural y Gestión Forestal ha remarcado que “era necesario acabar ya con el incumplimiento de las obligaciones medioambientales”, recordando que “afortunadamente, nuestra comunidad no ha sufrido ninguna sanción por parte de Europa en estos últimos diez años”.

Ambos responsables se han mostrado muy satisfechos por la inclusión de Aragón en la Red Natura 2000, concluyendo que los planes no son estáticos con el objetivo de buscar medidas más concretas en el futuro, favoreciendo así “la evolución temporal de dicha red ecológica europea de áreas de conservación de la biodiversidad”.

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