Elena Sabroso: “Siempre he estado unida a Rotary y quiero devolverle todo lo que me ha aportado”

Elena Sabroso es la segunda mujer que asume la presidencia de Roraty

Elena Sabroso es, desde julio, la nueva presidenta de Rotary Club Zaragoza, asumiendo un cargo que hasta ahora ejercía Miguel Ángel Clavero, convirtiéndose así en la segunda mujer que lo ostenta, tras Mercedes Muro. Cada año, la institución rotaria lleva a cabo una gran cantidad de acciones sociales con el objetivo de combatir la pobreza, el analfabetismo o la desnutrición mediante soluciones sostenibles y duraderas en el tiempo.

Elena Sabroso es funcionaria de carrera especializada en el desarrollo de programas de inmersión lingüística. Desde los 19 años está unida a Rotary, en concreto desde que una amiga de la Universidad le habló del “Premio de la paz”, un intercambio de un fin de semana de estudiantes entre Zaragoza y Pau con el que se potenciaba el aprendizaje del francés. La actual presidenta se unió y acompañaba como profesora de apoyo. Desde entonces, siempre ha estado unida al club hasta que oficialmente le invitaron a ser rotaria. Entonces las mujeres no podían pero ella apoyaba a su marido por detrás. Ahora está plenamente entregada porque quiere devolverle todo lo que le ha aportado como persona.

Para Elena Sabroso, la pandemia les ha afectado mucho. “Aunque los socios tenemos una cuota sustancial que aporta mucho no podemos soportar exclusivamente los gastos de todos los proyectos”, lamenta. Por ello convocan concursos, cenas solidarias… Algo que la crisis sanitaria ha cortado, con lo cual están ahora en “un paréntesis”. Por ello quieren hacer todos los proyectos que puedan reinventándose y evolucionando. Un “punto de inflexión” para mirar hacia adentro y así poder mirar al exterior desde otro punto de vista.

Pregunta.- ¿Cómo afronta el nuevo cargo? Es la segunda mujer al frente de la presidencia…
Respuesta.- Como cualquier otro compañero. Es un año lleno de retos para nosotros y como siempre es un placer y honor servir a la sociedad a través de Rotary.

Sabroso está unida a la institución desde los 19 años

P.- ¿Qué planes tiene para su mandato?
R.- Este año, como en muchas organizaciones, la situación actual supone un reto para la humanidad en general, los individuos y las organizaciones. Es un tiempo que supone un punto de inflexión y nos lleva a una introspección, este año lo que estamos haciendo es mirar hacia adentro con más detenimiento que otras veces, sin olvidarnos también de mirar hacia fuera.

Todo lo que ha pasado supone un reto y una oportunidad, mirar hacia adentro supone ese reto y aprendizaje y actualizarnos en cuanto a los sistemas comunicativos digitales para relacionarnos mejor con nuestro entorno, a actualizar el plan estratégico y eso nos permite tener una mirada hacia afuera más objetiva y conocer de forma realista nuestro entorno y que nuestras acciones vayan dirigidas de forma más correcta a mejorar.

Esto nos ha supuesto un esfuerzo importante a nivel personal, profesional… todo es más lento y todo requiere más tiempo y otro tipo de organización. Sentimos la repercusión en el desarrollo de nuestros proyectos para los que necesitamos fondos que tradicionalmente obteníamos realizando actos, cenas… tenemos que dar rienda suelta a la imaginación y la creatividad para seguir trabajando por la sociedad aragonesa.

Sabroso señala que Zaragoza es una ciudad muy solidaria donde “trabajamos de forma discreta pero continua y transparente”

P.- Los últimos presidentes señalaban la necesidad de lograr una mayor presencia social y dar a conocer Rotary Club entre los zaragozanos. ¿Se está consiguiendo?
R.- Sí, estamos mucho más presentes. De todas formas, en general, Zaragoza es una ciudad muy solidaria y trabajamos de forma discreta pero continua y transparente. Creo que las alianzas que estamos estableciendo con nuestro entorno y con otras organizaciones están tejiendo una red con un conocimiento de Rotary que sorprende y agrada.

P.- Durante el confinamiento y después han realizado actividades para paliar los efectos de la Covid. ¿Se van a dar continuidad a estas iniciativas?
R.- Las hemos trabajado pero ahora lo hacemos de otra manera. Durante 2020 se llevaron a cabo unas acciones concretas en Zaragoza como la atención telefónica, el reparto de gel, mascarillas, pantalla, equipos EPIS… la emergencia en ese momento demandaba eso. Sin embargo ahora la sociedad demanda cosas diferentes: estamos analizando cómo podemos colaborar, pero es cierto que las organizaciones e instituciones públicas trabajan sobre ello de forma eficiente.

Nosotros ahora mismo hemos focalizado nuestra colaboración con Atades, una organización dedicada a personas con discapacidad. En este momento el trabajo que realizan es desarrollar un proyecto para que estos jóvenes estén trabajando, se sientan útiles y sus familias estén tranquilas. Estamos haciendo un proyecto muy bonito de fundas higiénicas individuales, unas bolsitas de tela para guardar correctamente las mascarillas.

Elena Sabroso es funcionaria de carrera especializada en el desarrollo de programas de inmersión lingüística

P.- Explique para aquellos que no conozcan que es Rotary, ¿qué tendría que hacer alguien interesado en formar parte de su club?
R.- Rotary Club Zaragoza es uno de los muchísimos clubes de Rotary Internacional en el mundo, casi cada ciudad del mundo tiene un club rotario y son casi 1.200.000 clubes en el mundo. En rasgos generales es una organización internacional que trabaja a favor de diversas causas en el mundo enfocadas en siete áreas que son a las que dirigimos nuestros proyectos humanitarios y se alinean con la promoción de la paz, la lucha contra las enfermedades, el suministro de agua salubre, salud materno infantil, apoyo al educación, desarrollo de economías locales y la protección al medio ambiente. Todo esto está perfectamente alineado con la Agenda 2030 y todo recogido a través de los valores de Rotary: liderazgo, integridad, diversidad y compañerismo.

Para pertenecer al club hay que conocerlos, puede hacerse a través de las redes sociales y la web internacional de Rotary.

P.- ¿Cuándo decidió unirse al club y qué le motivó a ello?
R.- Hace muchísimos años. Tenía 19 años cuando estaba en la Universidad y una amiga colaboraba con ellos en un proyecto precioso que es el “Premio de la paz” que consiste en el intercambio de un fin de semana entre estudiantes de Zaragoza y Pau. Con él se potenciaba el aprendizaje del francés y consistía en un concurso literario de redacción escrita los españoles en francés y viceversa y los rotarios conocían los trabajaos y los ganadores podían disfrutar de un fin de semana en Pau y Rotary subvencionaba ese viaje para que los chicos se conozcan: conseguíamos un intercambio cultural y lingüístico. Cuando me lo contó me quise unir y les acompañé varios años como profesora de apoyo.

Con los años, mi marido fue rotario de Logroño y desde siempre he estado unida hasta que oficialmente me invitaron a ser rotaria porque las mujeres no podían, pero yo respaldaba a mi marido. Desde entonces estoy entregada porque me ha dado mucho y quiero devolverle todo lo que me ha aportado a nivel personal y por las oportunidades que dan a muchísimas personas.

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