Un escandaloso arbitraje y cuatro remates al palo marcan una increíble derrota del Zaragoza (1-0)

El escandaloso arbitraje de Rubén Ávalos Barrera marcó el partido. Foto: LaLiga

Era el día idóneo para alejarse del descenso y marcar el ritmo del Zaragoza durante la segunda vuelta hacia la supervivencia, pero todo lo que pudo salir mal, acabó nefasto. Un nefasto arbitraje de Ávalos Barrera, que regaló un penalti al Albacete y perdonó una clara expulsión al cuadro local, y cuatro remates al palo de Azón, Adrián, Alegría y Narváez provocan una increíble de los aragoneses, que, no obstante, no despertaron hasta el minuto 85. Fueron mejores los de JIM, pero una noche totalmente increíble deja una nueva derrota fuera de casa.

Juan Ignacio Martínez apenas variaba ligeramente y por obligación su once inicial respecto al que venció al Logroñés, con el único cambio en el lateral izquierdo de Nieto por Chavarría, sancionado por ver la quinta amarilla de la temporada. En el banquillo se estrenaba Álex Alegría, prácticamente recién llegado, pero no el central Peybernes, ya que LaLiga no ha dejado inscribirle para esta jornada.

El partido comenzaba eléctrico, con dos equipos que conocían la importancia de los tres puntos que había en juego. El Zaragoza lo intentó primero, con un centro de Vigaray al que no llegó el Toro Fernández en el punto de penalti, pero el Albacete dio el primer susto. Eddy Silvestre remató casi a placer un saque de esquina que obligó a Francés a estirarse para salvar sobre la línea el 1-0.

El cuadro local ganó en intensidad y actividad al Zaragoza durante el primer cuarto de hora, moviendo el balón a las bandas y sembrando el pánico con centros laterales. Pero fue el colegiado Ávalos Barrera quien desniveló el encuentro. Avisó primero inventándose una tarjeta amarilla a Francés y una falta de Bermejo en la frontal del área, pero culminó su actuación con un penalti completamente inexistente de Vigaray. El lateral despejó un balón dentro del área, pero el árbitro, aun viendo en la pantalla que no puede haber nada punible en esa acción, señala los once metros. No falló Manu Fuster para poner por delante a los locales.

Consumado el escándalo en el Carlos Belmonte, el Zaragoza quiso despertar y dar un paso adelante para dominar el partido, pero no terminaba de crear ocasiones ante un Albacete que estaba demasiado cómodo. Tras una buena ocasión para Narváez, que envió alto una volea desde dentro del área, el arbitraje de Ávalos Barrera volvió a ser protagonista. Azamoum, con una amarilla vista en los primeros diez minutos, realiza una dura entrada por detrás a Bermejo, pero el colegiado catalán obvió mostrarle una clara segunda amarilla, firmando el peor arbitraje en mucho tiempo.

Segunda parte

Tratando de aislarse del arbitraje, el Zaragoza quiso imponer su juego con balón en la segunda mitad, pero sin ninguna mordiente ante un Albacete que seguía jugando a placer con dos líneas de cuatro para frenar el juego zaragocista. Buscando dar vida al equipo, sin aparecer en el área rival, JIM introdujo a Adrián por un poco influyente Bermejo y a Álex Alegría por un Toro Fernández de nuevo sin capacidad para generar peligro.

No encontraba el camino el Zaragoza, desconectado del juego y sin pisar el área rival, con Narváez muy pegado a banda y Eguaras y Francho demasiado tapados como para crear juego en el centro del campo. En una jugada aislada, Jair tuvo la más clara de la segunda mitad con un remate forzado desde el punto de penalti, sin oposición, y que envió por encima del larguero.

Buscaba JIM una reacción en el último cuarto de hora con la entrada de James e Iván Azón. Lo intentó el cuadro aragonés con un saque de esquina que regaló Arroyo, pero, como es habitual en jugadas a balón parado, continuó sin crear ningún peligro a la meta de Tomeu Nadal.

Pasó el minuto 80 y el Albacete se quedó con diez por una dura entrada de Arroyo sobre Narváez, que le clavó los tacos en el gemelo. No la vio Ávalos Barrera, que no pitó ni falta y el VAR tuvo que avisarle de la dureza de la acción, que obligó a retirarse al delantero colombiano. Segundos después, Iván Azón rozó el empate con un remate forzado que se estrelló en el palo de Tomeu Nadal. Pero la mala suerte se zafó con los zaragocistas, que se estrellaron con el palo en dos remates consecutivos de Adrián y Álex Alegría.

Avasalló el Zaragoza durante los últimos minutos la portería de Tomeu Nadal, todo lo que no lo había hecho durante los 85 minutos anteriores. Pero el Albacete achicó aguas en todas las intentonas del equipo de JIM, que iba a ver cómo el palo de Tomeu Nadal le rechazaba el gol por cuarta vez en solo cinco minutos. De una forma totalmente increíble, el Albacete se lleva los tres puntos y volver a meter al cuadro zaragocista de lleno en la zona de peligro.

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