Real Zaragoza – Logroñés, un duelo que lleva medio siglo sin disputarse en Segunda División

El central zaragocista Enrique Clemente es ahora un fijo en el once del Logroñés. Foto: LaLiga

Que el Real Zaragoza y el Logroñés se vean las caras es algo poco común. Para ubicarse en el tiempo, este siglo únicamente se ha visto en el fútbol profesional un Logroñés-Real Zaragoza, en octubre de 2001, correspondiente a la Copa del Rey. Los maños cayeron por 1-0. A 1997 habría que remontarse para ver el mismo partido en Liga, con victoria por 1-2 de los maños. Para hacerlo en Segunda División, se retrocedería a 1972, con mismo resultado, y a 1971 para ver un Real Zaragoza – Logroñés en La Romareda.

En ese partido, el último en el que se vieron las caras en Zaragoza los maños y los riojanos en Segunda División, fueron los locales los que se llevaron el triunfo. Era una categoría de plata con 24 equipos, y en el escudo del Logroñés todavía podía verse los dos triángulos formando una estrella de seis puntas. El resultado final fue 2-0, con ambos tantos de Ocampos, uno en el 88 y otro en el 89.

Otro de los aspectos llamativos de tan inédito duelo es el ranking de goleadores que ha dejado el encuentro. Poyet es el zaragocista al que mejor se le ha dado el conjunto de Logroño, anotando tres goles en dos partidos. El mismo número de tantos sumó Ocampos, también con tres, pero en este caso ubicado en la Segunda División.

A partir de ahí, no se volvieron a ver las caras más en la categoría de plata, pero sí en Primera División. El reencuentro llegaría hasta 1987 en tierras riojanas y hasta 1988 en La Romareda. Ambos encuentros se saldaron con victoria de los equipos locales. Sin embargo, hubo un predominio claro de victorias en el casillero de los maños.

El histórico, si de algo sirviese antes de un partido, sonríe claramente al conjunto del león rampante. La última derrota en Liga tuvo lugar en La Romareda, el 9 de septiembre de 1990. A partir de entonces, hasta 1997, que fue el último encuentro disputado en Primera División, se sucedieron cuatro victorias y siete empates.

Lo cierto es que el Real Zaragoza debe lograr una victoria a cualquier precio para alcanzar los puestos de salvación y asegurarse una temporada tranquila. El encuentro que acoge La Romareda es vital para los maños. Además, el triunfo supondría dormir fuera del descenso a Segunda B.

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