Cae la siniestralidad en las carreteras aragonesas gracias a un último mes y medio sin víctimas

Las carreteras de Zaragoza han acumulado 24 pérdidas, una más que en 2019

La siniestralidad en las carreteras aragonesas ha experimentado un ligero descenso respecto a 2019. Pese a todas las limitaciones y restricciones de movilidad, al menos 52 personas han perdido la vida en accidente de tráfico en la Comunidad, cuatro menos que en el año anterior, y gracias a un último mes y medio, en concreto, desde el 15 de noviembre, en el que no se ha registrado ningún siniestro mortal en Aragón.

Hasta ese 15 de noviembre, fecha en la que un hombre de 49 años fallecía en un accidente en Sariñena, la siniestralidad experimentaba un incremento respecto al año anterior. Además, destacaba el aumento del número de víctimas con un descenso en los siniestros (43 en 2020). No en vano, en el primer semestre, cuando el confinamiento y la limitación en la movilidad era prácticamente total, se registraron 16 accidentes por 22 de 2019, pero apenas se percibía una caída en el número de víctimas.

En este apartado, destaca el siniestro ocurrido el 21 de febrero en la A-230, a la altura de Caspe, cuando fallecieron tres personas en el acto y otras tres, que no aparecen en las estadísticas provisionales de la DGT, en fechas posteriores como consecuencia de las heridas sufridas. En la furgoneta viajaban ocho personas, de origen pakistaní, aunque residentes en Caspe, que se trasladaban a trabajar. Así, es el accidente más grave registrado en las carreteras aragonesas desde febrero de 2005, cuando otro choque frontal se cobró la vida de ocho personas en Jaca.

Esta tendencia se ha mantenido durante el verano, con diez fallecidos en las carreteras, pero el gran repunte se vivió en septiembre y octubre, cuando 17 personas perdieron la vida en accidente de tráfico, más del doble que en los mismos meses de 2019. El más trágico ocurrió el 3 de septiembre, cuando tres personas que circulaban en un turismo murieron por un choque frontal contra un camión en la A-131 dentro del término municipal de Chalamera (Huesca).

La carretera N-II, uno de los principales puntos negros de la Comunidad, ha acumulado siete víctimas durante todo el 2020. El más grave tuvo lugar el 21 de enero en una colisión frontal entre dos camiones que dejó tres fallecidos a la altura de Osera de Ebro. El otro gran punto negro, la N-232, ha lamentado una pérdida más, también en un choque contra un camión.

Por provincias, las carreteras de Zaragoza han acumulado 24 pérdidas, una más que en 2019, principalmente por el trágico siniestro de Caspe. Mientras, en Huesca se han registrado 17 víctimas, cuatro menos que el año anterior, y Teruel, cuatro, la mitad que en 2019.

Print Friendly, PDF & Email

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies