La abuela de Villanueva que vigilaba intercambios de droga, condenada a cuatro años de prisión

La sesión tuvo lugar el pasado 14 de diciembre en la Audiencia Provincial de Zaragoza

La señora mayor que alegó “tomar la fresca” frente a su casa en Villanueva de Gállego para vigilar el tráfico de drogas en el interior de su vivienda ha sido condenada a cuatro años y un mes de prisión por un delito contra la salud pública y pertenencia a grupo criminal. El tribunal ha considerado probado que la mujer realizaba labores de vigilancia mientras su hija y su yerno traficaban con diversas drogas en el interior, además de tener un cultivo de marihuana en su corral enganchado al poste público. Estos dos últimos, en cambio, solo pasarán tres años y medio de prisión por sufrir “drogadicción” que les ha rebajado la condena.

Según los hechos probados, la familia operaba en la venta de droga en dos viviendas de Villanueva de Gállego (Zaragoza). Los cinco acusados, defendidos por la letrada Carmen Sánchez Herrero, utilizaban la vivienda familiar para la venta de droga, así como para el cultivo de marihuana en el corral que tenían tras su vivienda. No solo esto, sino que para alimentar el gran gasto que necesita esta plantación, la familia, según afirma la sentencia, se enganchó al poste de la luz público de Endesa. Una llamada de un vecino levantó las sospechas y comenzó una investigación que demostró que la señora mayor, que afirmo durante la sesión el 14 de diciembre que “tomaba la fresca” en la calle, “participaba activamente en las operaciones de venta de sustancia”.

La mujer mayor, su hija y su yerno, que compartían vivienda, han sido condenados por un delito de pertenencia a grupo criminal, desechando el tribunal la idea de organización criminal al no existir “una estructura organizativa con vocación de permanencia o por tiempo indefinido”. Sin embargo, la otra hija de la señora y su yerno, que residían en otra casa de Villanueva, han resultado absueltos de esta acusación al, según demuestra la sentencia, ser solo dos personas los que realizaban la venta de droga.

Las tres mujeres condenadas afirmaron no ser conocedoras de los delitos que se realizaban en sus propias viviendas, tratando los dos varones de asumir la culpa de la droga, de la que dijeron que solo era para su consumo. La sala ha considerado que resulta “impensable” que las mujeres “desconocieran la existencia de sustancias en su domicilio”. La Guardia Civil, durante la intervención en la vivienda de los tres condenados, descubrió una plantación de marihuana con los elementos y útiles correspondientes para su extracción, además de sustancias que resultaron ser anfetaminas y más de 2.000 euros en efectivo.

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