Aragón a través de los ojos de Bécquer

Hace 150 años, el 22 de diciembre de 1870, falleció uno de los más recitados poetas del romanticismo español. Web Trasmoz

Hace 150 años, el 22 de diciembre de 1870, falleció uno de los más recitados poetas del romanticismo español, Gustavo Alfonso Bécquer, a sus 34 años. Periodista, poeta y escritor, su biografía recoge grandes obras de la literatura española, entre ellas “Cartas desde mi Celda”; una publicación en la que Aragón es escenario de algunas de sus historias.

A través de sus líneas descubrió localidades como Tarazona, Litago y Trasmoz. Sus historias describen lugares y bulevares que generan un atractivo turístico que invita a muchos curiosos a conocer los rincones de estos pueblos de Aragón.

Fue en el año 1863 cuando Béquer llegó al monasterio de Veruela procedente de Madrid. “Heme aquí transportado de la noche a la mañana a mi escondido valle de Veruela”, firmó. La magia de Aragón hizo volar la imaginación del autor plasmada en su obra “Cartas desde mi Celda”, una recopilación de nueve cartas epistolares que tuvieron como escaparate el periódico madrileño El Contemporáneo.

A través de sus líneas descubrió localidades como Tarazona

Durante su viaje, a través de la tinta del autor sevillano se encuentra Tarazona como la primera parada aragonesa. La plaza de San Francisco fue cobijo del autor dentro de la “pequeña y antigua” -a ojos de Bécquer- localidad zaragozana.

La perfecta organización de la ciudad hizo traer al recuerdo del escritor la castellana urbe de Toledo. Y es que, el forjado de las delgadas y empedradas calles que componen el casco histórico de la ciudad, fue declarado en su día Conjunto Histórico-Artístico.

Trazando la ruta del célebre escritor el siguiente destino fue Veruela. A los pies del Moncayo y junto con su hermano Valeriano, Bécquer se instaló durante más de seis meses en el Real Monasterio de Santa María de Veruela. Su estancia le permitió descubrir Trasmoz, un municipio aragonés situado en la comarca de Tarazona y el Moncayo. Entre brujas y aquelarre nacieron tres de las cartas del poeta que tienen como escenario el pueblo aragonés.

Fue en el año 1863 cuando Béquer llegó al monasterio de Veruela procedente de Madrid

El periplo del sevillano finaliza en la localidad de Litago. Este pequeño municipio situado en la provincia de Zaragoza pone fin al paso del autor por tierra aragonesa. Sin embargo, su ruta siempre podrá ser evocada a través de la lectura de “Cartas desde mi Celda”.

Print Friendly, PDF & Email