Mir decanta en la prórroga la primera cita copera del Huesca ante el Marchamalo (2-3)

Mir anotó tres goles en Copa y lleva otros tres en Liga. Foto: S.D. Huesca

Sufrió y mucho la Sociedad Deportiva Huesca para imponerse al desconocido Marchamalo en su debut copero. Mir adelantaba a los locales antes de los diez minutos, pero el empate local provocaba el desbarajuste en los planes oscenses. Tanto apretaron los del fútbol no profesional que forzaron la prórroga, pero ahí apareció el “9” de nuevo para despejar las dudas suscitadas con un “hat trick”. Aun así, Cerro puso el 2-3 en el marcador.

Comenzaba su andadura en Copa del Rey la Sociedad Deportiva Huesca midiéndose al Marchamalo, club de pueblo de Guadalajara que compite en Preferente. Jugadores habituales junto con los menos vistosos partían de inicio. Andrés Fernández en portería custodiado por Insua y Gastón Silva. Las bandas eran para Pedro López y Luisinho. Más adelantados, Juan Carlos, Seoane y Doumbia se encargaban del centro del campo. Arriba, Mir, Escriche y Sergio Gómez.

La ilusión se percibía en las filas del conjunto castellano manchego, pero poco duraba la alegría. En el minuto 8, Escriche recibía de Doumbia y ponía el esférico para que Sergio dejase pasar y Mir rematase al fondo de la portería. 0-1 en el minuto 8. A partir de entonces eran los altoaragoneses los que mantenían el control del balón.

Antes del cuarto de hora, Escriche estuvo cerca de ampliar la ventaja a centro de Pedro López en un calco de la jugada del 0-1. Sin embargo, esta vez Jonantan lograba hacerse con el cuero. Y pasado el 20, en la tercera igual, tenía que ser Peñalvo el que despejase en el punto de penalti. A partir de entonces parecía que los futbolistas locales comenzaban a disfrutar del encuentro y lograban acercarse a la meta de Andrés.

El partido se equilibraba, y aunque la posesión era del Huesca, el Marchamalo se defendía con uñas y dientes y de vez en cuando trataba de salir a la contra con Mani y Juan Rojo. Se animaba más, y cuando los locales lograron el saque de esquina, la afición -eso parte tan imprescindible como olvidada en este extraño fútbol- se volvía loca. El Huesca debía tener cuidado porque en el minuto 40, tras un embrollo de piernas, a punto estuvieron de empatarle a los aragoneses.

El encuentro se interrumpía en La Solana con el pitido del colegiado que señalaba el túnel de vestuarios. En los últimos minutos había cogido confianza la escuadra manchega y a punto estuvo de dar un susto a los de Míchel. Para no pasar apuros en la clasificación, el Huesca debía cerrar el partido cuanto antes.

Locura en la segunda parte

Comenzaba con novedades el segundo tiempo. Entraban Eugeni y Nwakali por Juan Carlos y Doumbia. Aun así, el Marchamalo seguía con la idea de darle sustos al Huesca. Se aproximaban al área poco a poco gracias a la presión de Mani y Del Amo. De hecho, este probaba a Andrés dentro del área, aunque el disparo fue muy centrado y con poca fuerza.

Sin embargo, el Huesca pudo poner el 0-2 en dos acciones consecutivas. Primero, Rafa Mir fallaba solo ante Jonatan y, después, a este se le escaba un balón que cerca estaba de empujar Insua. Sin embargo, la locura llegaba a La Solana. Braun controlaba un balón con el pecho a la perfección que le dejaba solo ante Andrés. Este, ante la oportunidad de entrar en la historia del club, no fallaba. El remate, raso a la derecha de Andrés, se colaba dentro y la afición estallaba de júbilo.

Las cosas se ponían feas porque los manchegos no se contentaban con el 1-1. Se acercaban con peligro, probaban a disparar, presionaban con dureza y se creían que lo imposible podía dejar de serlo. El deber de Míchel era despertar a los de Regional del sueño y para ello daba entrada a Ontiveros. Entre tanto, el empate se instalaba en el marcador a falta de 10 minutos para el final.

Ya en el 90, al borde de la prórroga, Cerro se la llevaba por banda derecha y, cuando entraba al área, se tiraba de forma incomprensible. El Huesca estaba nervioso, el tiempo parecía su peor aliado, todo lo contrario que para los locales. Lo que parecía imposible no lo era tanto, y más cuando el árbitro señalaba que el partido seguiría media hora más en la prórroga.

Mir decide en la prórroga

Sin embargo, el agotamiento pudo con los de Guadalajara, que nada más comenzar el segundo tiempo recibían un zarpazo. Sacó de esquina el Huesca y la defensa del Marchamalo no acertaba a despejar. Ahí aparecía el “9” oscense para poner el 1-2 y dejar la eliminatoria encarrilada. El ariete lograría el “hat trick”, y aunque Cerro recortó distancias, los altoaragoneses pasaron la eliminatoria.

Poco más pudo hacer el Marchamalo, más que digno rival para el Huesca. Nada se le puede reprochar a un equipo de Preferente que plantó cara, puso contra las cuerdas y a punto estuvo de vencer a un conjunto de Primera División. El Huesca ya piensa en la Liga y el Marchamalo en su vuelta a la Tercera División.

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