El Real Zaragoza se hunde tras cosechar una nueva derrota ante el Sporting de Gijón (1-0)

El Real Zaragoza ve la permanencia a cuatro puntos de distancia. Foto: LaLiga SmartBank

Nuevo partido, mismo guion. Es lo que se vio este domingo en el estadio de El Molinón, donde el Real Zaragoza cayó por un gol a cero ante el Sporting. Los de Iván Martínez no fueron inferiores a su rival, pero volvieron a encajar un tanto en el último tramo del encuentro, obra de Djurdjevic en el minuto 76. Los blanquillos se hunden en la tabla, ocupando la penúltima posición y viendo la permanencia a cuatro puntos de distancia.

Formaba el Real Zaragoza con Raí como principal novedad en el once, sustituyendo a Zanimacchia en el perfil derecho. Tras unos primeros minutos de tanteo, ambos equipos buscaban asentarse sobre el maltrecho césped de El Molinón, levantado e irregular en algunos puntos. La primera acción de relativo peligro llegaba pasado el primer cuarto de hora, con un remate raso de Aitor García que se marchaba al lado del poste de la portería de Cristian. Pedro Díaz también lo intentaba, pero su disparo se marchaba a córner tras tocar en Eguaras.

Mediado el primer acto, el choque se desarrollaba sin un signo claro. Los de Iván Martínez estaban cómodos sobre el verde y mantenían a raya a un Sporting que no ponía reparos en darle la pelota a su rival y tratar de aprovechar alguna imprecisión. En esas estaban cuando un envío de Francho al interior del área a punto estuvo de encontrar el desmarque de Chavarría, pero la pelota acabó en las manos de Mariño. Bordeando el descanso, Pedro Díaz probaba la meta zaragocista, pero su disparo se iba alto.

Segunda parte

El segundo tiempo comenzaba de forma totalmente opuesta al primero. El Real Zaragoza lo intentaba con dos aproximaciones, replicadas por una carrera de Aitor García que culminaba con un remate desde la frontal, obligando a Cristian a estirarse para rechazarlo. Eran los prolegómenos de otra intervención decisiva del argentino, que tuvo que emplearse a fondo para desbaratar en dos tiempos una ocasión manifiesta de Gaspar Campos. En la otra punta del campo, Iván Azón batallaba con todos y trataba de dar aire a un Zaragoza que no encontraba el camino hacia el área rival.

Movía el banquillo Iván Martínez buscando un estímulo para los suyos. Entraban Vuckic y Larrazábal y antes lo había hecho Javi Ros, sustituyendo a un Narváez lastimado en el tobillo desde la primera mitad. En el ecuador, Pichu Atienza veía la tarjeta roja directa desde la grada por criticar, al parecer, de forma ostensible una de las decisiones de Prieto Iglesias. Lo extraño del suceso no amilanó a la escuadra zaragocista, que tenía la pelota pero le faltaba mordiente en campo rival.

No obstante, y como viene siendo habitual, el jarro de agua fría estaba por llegar. En el 76, una jugada sin aparente peligro terminaba en las botas de Saúl García, quien enviaba un centro tenso que se paseaba por delante de la defensa blanquilla y encontraba rematador en Djurdjevic, que enviaba la pelota al fondo de la red. Los zaragocistas protestaron una mano de Javi Fuego en el nacimiento de la jugada, pero el árbitro no la consideró como tal.

De ahí hasta el final, nada varió. El encuentro fue caminando hacia la conclusión sin que el Real Zaragoza supiera hacer nada salvo ver cómo se le escapaba, una vez más, un choque con un guion similar al que tantas veces se ha visto esta temporada.

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