Comienzan los trabajos previos a la peatonalización de la plaza de Santa Engracia

Las obras tienen un plazo de ejecución de cuatro meses

La plaza de Santa Engracia vive su último día con tráfico rodado. El Ayuntamiento de Zaragoza ha comenzado los trabajos previos para la reforma del espacio. Las primeras actuaciones se centran en el desmontaje de la señalización y retirada de los aparcabicis y otros elementos del mobiliario, que desaparecerán con la remodelación, y en la realización de las catas.

Así lo ha explicado el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, que ha avanzado también que se ha hablado con Patrimonio para acometer la reforma, con el objetivo de asegurar que se respetan los posibles restos arqueológicos que pudiera haber en el subsuelo. Tampoco se modificará la fachada de la basílica, uno de los principales patrimonios artísticos de la ciudad.

El proyecto ha incorporado las sugerencias planteadas por Patrimonio para crear un entorno armónico con la basílica y el resto de edificios de interés de la plaza. La nueva plaza será además un espacio en el que rendir tributo a las víctimas del Covid-19, una idea en la que el Consistorio está trabajando actualmente.

La reforma de Santa Engracia se va a realizar en base a criterios de accesibilidad y ambientales, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Se intervendrá sobre una superficie de 2.600 metros cuadrados que pasarán a ser de plataforma única, eliminando los problemas de accesibilidad que actualmente plantean la glorieta central y las aceras. “La plaza va a ser para los peatones, pero no solo eso, sino que también estará adaptada a todas aquellas personas que tengan problemas de accesibilidad o movilidad”, ha subrayado Azcón.

Se actuará también todos los pasos de peatones de las calles que conectan con la plaza y se colocarán bandas de señalización en las zonas de cruce peatonal preferente para evitar que las personas con discapacidad visual puedan desorientarse en su interior. El pavimento en relieve se combinará con líneas direccionales de granito negro, que ofrecen mayor contraste y visibilidad.

La plaza de Santa Engracia presenta importantes problemas de accesibilidad debido a la glorieta sobreelevada del centro. Además, están muy deteriorados el pavimento y las redes de abastecimiento de agua y saneamiento que van por el subsuelo, algo que los vecinos y la junta del distrito Centro ya habían advertido en varias ocasiones. El pasado mes de abril, además, la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón instó al Ayuntamiento a eliminar los obstáculos que distorsionan la visualización de la basílica y a mejorar el espacio de la plaza.

A raíz de esta petición, el área de Infraestructuras decidió revisar las soluciones en las que estaba trabajando y valoró que lo más adecuado era llevar a cabo una reforma integral de la plaza para “naturalizar” el espacio. Las obras tienen un plazo de ejecución de cuatro meses y el Ayuntamiento de Zaragoza destinará para ello una cantidad aproximada de 700.000 euros. La intervención incluirá la renovación del alumbrado público, que se sustituirá por tecnología LED, lo que permitirá un menor consumo energético y reducirá la contaminación lumínica.

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