Cada dos días muere una persona por incendio en España, casi la mitad con 65 años o más

Un bombero socorre a una niña de un incendio | Foto: Fundación Mapfre

Los incendios o las explosiones provocaron la muerte de 165 personas el año pasado en España, la gran mayoría en viviendas (concretamente, 125), con lo que las llamas matan a un ciudadano prácticamente cada dos días. Casi la mitad de las víctimas tenían 65 años o más.

Así se desprende del informe “Víctimas de incendios en España en 2019”, elaborado por la Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB) y que cumple su novena edición.

El estudio fue presentado este viernes en una rueda de prensa telemática por Antonio García Infanzón, del Área de Prevención y Seguridad Vial de la Fundación Mapfre, y por Carlos García Touriñán, director de Seguridad y jefe de Bomberos de La Coruña y vicepresidente de la APTB.

El trabajo es de ámbito nacional y analiza 129.544 siniestros por incendios en los que intervinieron servicios de bomberos, de ellos 34.029 en edificaciones (y de estos, 19.661 en viviendas, 54 de media al día).

Las víctimas mortales por incendios en España han pasado de 381 (9,30 por cada millón de habitantes) en 1980 a 165 (3,51 por millón de habitantes) en 2019, con el mínimo de la serie histórica en 2018, con 123 fallecidos. Los 165 muertos del año pasado suponen justamente la media anual de la última década y un 34% más respecto a 2018.

El 76% de las víctimas mortales del año pasado (concretamente, 125) perecieron en viviendas, bien en sus propios hogares o en casas de familiares o amigos. Además, hubo fuegos letales en incendios y explosiones al aire libre (15), siniestros de tráfico (8), infraviviendas (6), establecimientos industriales (5), residencias de ancianos (2) y hoteles, garajes, prisiones, cuevas (1 en cada uno de esos escenarios).

Del total de fallecidos, tanto en vivienda como en otros lugares, 81 eran mayores de 65 años, lo que representa un 49,1%. Ello se debe, principalmente, a personas que vivían solas y a malas costumbres de calefacción por el uso de braseros, estufas sin mantenimiento, chimeneas desprotegidas y aparatos eléctricos obsoletos.

Como casi cada año desde 2010, la causa que provocó el fallecimiento del mayor número de víctimas fue la intoxicación o inhalación de humos o gases tóxicos: 99 personas (el 60% de las víctimas mortales). Por detrás siguen las quemaduras, con 60 fallecidos (36,4%).

En los seis meses fríos del año (de octubre a marzo) se originó el 68% de los muertos, concretamente 113 víctimas, de las cuales 92 fueron en viviendas. Los peores meses fueron enero (23 víctimas mortales) y noviembre (17). “La relación causa-efecto de mortalidad por incendios está directamente relacionada con las bajas temperaturas y por el uso de los sistemas de calefacción”, apuntó García Touriñán.

Por comunidades autónomas, y en lo que se refiere a los datos totales de incendios en todo tipo de circunstancias, las cinco con mayor índice de fallecidos por millón de habitantes en 2019 fueron Extremadura (6,56), Cantabria (5,16), Castilla y León (4,58), Aragón (4,55) y Galicia (4,45). Por el contrario, las que tuvieron menor tasa de víctimas mortales en viviendas por millón de habitantes resultaron ser Ceuta, Melilla y La Rioja, con cero fallecidos.

En términos absolutos, Andalucía fue la comunidad autónoma que por cuarto año consecutivo tuvo mayor número de víctimas mortales (37 fallecidos), seguida de Cataluña (25 fallecidos) y Comunidad Valenciana, con 17 víctimas mortales.

Viviendas

En cuanto a las viviendas, las víctimas mortales en esos lugares representan el 76% del total de fuegos originados en cualquier circunstancia.

Los mayores de 64 años representan más de la mitad de los fallecidos (55,2%) y también hubo más víctimas mortales en los meses fríos de octubre a marzo (92) que en los cálidos de abril a septiembre (33).

Hay 18 puntos porcentuales de diferencia entre los muertos de noche (58%) y los de día (40%), lo que, para García Touriñán, pone de manifiesto “la importancia de políticas preventivas basadas en el detector de humos, un electrodoméstico que se tiene que hacer vital en todos los hogares de España”. “Es un salvavidas, vale muy poquito dinero y cualquier hogar lo tiene que tener”, añadió.

El 64% de las personas fallecidas en hogares eran hombres. El salón continúo siendo un año más el lugar de la casa donde se iniciaron más fuegos con víctimas mortales (40%), por delante del dormitorio (23%).

Entre las causas de muerte destacan la intoxicación o inhalación de humos (68%) y las quemaduras (29%). Las principales causas de los fuegos en viviendas fueron incidentes eléctricos (29 víctimas mortales), los aparatos productores de calor (18) y actos por el hábito de fumar (9). El riesgo de morir en un incendio en casa se quintuplica si la persona afectada vive sola.

Covid-19

Por otro lado, el confinamiento obligado por la pandemia de la Covid-19 produjo una caída de muertes por fuego, según datos provisionales de los servicios de bomberos y los institutos de medicina legal en España. Marzo y abril registraron hasta un 80% de descenso en el número de fallecidos en incendios en el hogar sobre la media de los cuatro años anteriores.

Así, en marzo la caída ha sido de un 56% en el número de personas fallecidas a consecuencia del fuego en toda España con respecto a la media de los cuatro ejercicios anteriores (16 muertes), porcentaje que crece hasta un 80% de descenso (11,5 muertes de media) en lo que se refiere a víctimas en vivienda.

En abril, los números se equilibran algo más, con una caída del 43% sobre la media de los cuatro años anteriores (12,3 muertes), y de un 65% aproximadamente en los fallecimientos en vivienda (8,5 muertes de media). Los datos de mayo, sin embargo, estuvieron en línea con los años anteriores.

La explicación a estas caídas en las cifras de marzo y abril podría estar en que, debido al confinamiento y a las medidas del estado de alarma, la presencia de la unidad familiar completa en los domicilios durante prácticamente las 24 horas del día habría reducido drásticamente las imprudencias y los despistes.

Por otra parte, la Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB) pusieron en marcha la XV Semana de la Prevención de Incendios, una iniciativa que tiene como objetivo ayudar a la población a identificar los riesgos y saber cómo actuar en caso de incendio.

Para ello, se organizarán numerosas actividades online en colaboración con comunidades autónomas, diputaciones, ayuntamientos y servicios de bomberos para difundir pautas para que los ciudadanos tomen conciencia de los riesgos de incendios que pueden presentarse en sus hogares y cómo evitarlos.

Un año más, los centros escolares son el objetivo principal de esta campaña, en la que tiene una especial relevancia el papel de los docentes en la seguridad de los alumnos y de ellos mismos.

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