Don Quijote y el arte de la esgrima

“Ni en los tiempos de Cervantes ni en los futuros (estos que nosotros llamamos presente) a don Quijote nunca le ha de faltar “quehacer por los muchos tuertos que enderezar, sinrazones que enmendar, y abusos que mejorar, y deudas que satisfacer’”.
Tras citar a Cervantes para nobles propósitos, quien así hizo añadió, de su coleto, lo siguiente: “Fue por eso que don Quijote esgrimió de nuevo su lanza”.
Se ha usado el verbo esgrimir incorrectamente. ¿Qué otro u otros verbos debieron utilizarse en su lugar y por qué?

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Empuñar, enristrar, acometer, etc…

Según el diccionario de la RAE, “esgrimir” es jugar y manejar la espada, el sable y otras armas blancas, reparando y deteniendo los golpes del adversario, o atacándolo. De ahí se sigue que “esgrimir” es incorrecto porque una lanza es demasiado pesada para “esgrimirse”, pues esgrimir es la acción de practicar la esgrima. La lanza puede empuñarse, enristrarse, acometer con ella al adversario y si es posible desviar sus golpes. Pero se esgrime una espada, un sable, un florete e incluso un puñal, pero no una lanza.

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