Un corte de cinco centímetros acabó casi al instante con Sami en la calle Princesa

Los forenses han presentado el informe de la autopsia de Sami Hamidi

Un corte de cinco centímetros, que perforó la arteria femoral, acabó con la vida casi al instante de Sami Hamidi, el joven de 20 años que fue asesinado en noviembre de 2018 en la calle Princesa de Zaragoza. Los forenses han explicado que la posibilidad de salvarle la vida era “prácticamente imposible” debido al difícil acceso en el que estaba el corte. Solo se podría haber hecho algo si hubiera existido un quirófano en el mismo momento del corte.

Esta mañana ha tenido lugar la tercera sesión del juicio conocido como “el crimen de la calle Princesa” en el que se juzga a Denis Javier López Carrasco, alias “Brayan” como presunto cooperador necesario en la muerte de Sami Hamidi. El asesino confeso F.M.G, alias “Kiko” fue castigado a ocho años en el reformatorio, al ser menor de edad en el momento del crimen. También fueron juzgados sus dos acompañantes, también menores, J.J.R. alias “Joselito” por entregar el arma blanca -que no se encontró- a “Kiko” y a A.H.B. “Abde” como cómplice del asesinato. Ambos también se encuentran en una prisión para menores, “Kiko” cinco años y “Abde” dos.

El jugo de este juicio está en conocer la implicación de “Brayan”, ajusticiado de forma distinta por ser mayor de edad en aquel momento. La Fiscalía pide por el acusado 20 años de prisión y la acusación popular un total de 25 años, ambos por un delito de cooperador necesario, es decir, que si él no hubiera estado, Sami estaría vivo. La defensa en cambio, pide la absolución de su cliente afirmando que su defendido no participó, ni vio, ni conocía a la víctima.

Este jueves testigos del crimen en la puerta de la discoteca Trópico en la calle Princesa de Zaragoza han bailado sus testimonios sobre el sí o no de la presencia de “Brayan” en el supuesto corte que acabó con la vida del joven. Uno de los amigos de Hamidi, Erik Medina, ha prometido que vio a “Brayan” salir corriendo del lugar del crimen junto a “Kiko” y “Abde”. Ha expresado su “total seguridad” de que la persona que vio con “gorra roja y detalles blancos” abandonar el lugar era el acusado.

Otro testigo, amigo en prisión de “Brayan” ha alabado al acusado afirmando que “se cortaba un brazo a que este chaval –“Brayan”- no había tenido nada que ver”. Su hermana también ha expresado su confianza en su hermano y que el año que estuvo en libertad tras el asesinato, continuó con el mismo número de teléfono y las mismas redes sociales.

También ha sido el turno de la exposición del informe forense, que ha expuesto que la herida, producida del corte, es “bastante considerable” y que tuvo una longitud de casi cinco centímetros y una profundidad de casi medio centímetro. Un corte por arma blanca que siguió la dirección de derecha a izquierda, delante hacia atrás con una orientación ligeramente ascendente.

El corte atravesó todo el muslo hasta que incidió en la arteria femoral, la arteria que reparte sangre por la pierna, lo que produjo un shock hemorrágico produciendo una gran pérdida de sangre. Los forenses han esgrimido que al menos que hubiera existido un quirófano en el lugar del crimen, Hamidi no podría haber sobrevivido. Debido a la dificultad del acceso a la herida, algo que hacía una intervención “prácticamente imposible”.

Los forenses han comparado la herida con la que suelen sufrir los toreros al recibir una cornada en la zona de la ingle, con la diferencia que estos, tienen asistencia inmediata en caso de ser asestados.

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