Las residencias acumulan menos de la mitad de los fallecidos por Covid en la segunda oleada

Falo ha intervenido ante la Comisión para las Residencias de Mayores. Foto: Cortes de Aragón

Las residencias aragonesas han reducido durante esta segunda oleada de la pandemia del coronavirus su incidencia en las tasas de mortalidad en la Comunidad. Si entre marzo y junio cerca del 80% de los fallecidos tenía relación con este tipo de centros, los datos de esta segunda oleada reflejan que solo cuatro de cada diez personas que no consiguen superar la enfermedad son residentes.

“Aproximadamente la mitad de la mortalidad con respecto a la primera oleada es atribuible al fenómeno residencial”, ha explicado el director general de Salud Pública, Francisco Javier Falo, en su intervención ante la Comisión para las Residencias de Mayores de las Cortes de Aragón. Un cambio que el propio Falo ha apoyado en las mejoras organizativas que han permitido reducir la propagación del virus en estos centros y cambiar las vías de transmisión.

Así, el director general ha explicado que en esta segunda oleada del virus, los diferentes brotes en centros residenciales han trasladado sus focos de transmisión del ámbito familiar de los residentes al laboral. A ello se suma también un “camino recorrido” de estos centros durante la primera oleada, que les ha permitido según Falo unas mejores condiciones operativas ante la aparición de algún caso.

Dentro de ese “camino recorrido”, Falo ha recordado también la puesta en marcha tras la primera oleada de un plan específico para afrontar los diferentes brotes, en el que los departamentos de Ciudadanía y Derechos Sociales y Sanidad trabajan de forma conjunta. Un documento en el “organizar el trabajo a partir de esos momentos”, según Falo, quién también ha destacado la importancia de que Salud Pública tome el protagonismo en la gestión de estos protocolos.

Refuerzo de las barreras epidemiológicas y los servicios de prevención de riesgos laborales en las residencias 

Más allá de los protocolos que han permitido reducir la incidencia de morbilidad y mortalidad del virus en las residencias, Francisco Javier Falo ha enumerado ante los portavoces de los grupos parlamentarios en la Comisión una serie de medidas en las que su Dirección General va a centrar sus esfuerzos en el futuro.

Entre las principales medidas, Falo ha destacado la necesidad de seguir reforzando las barreras y los protocolos de actuación que eviten que puedan surgir brotes víricos en este tipo de centros. Un aspecto en el que el director general ha incidido en la importancia de medidas complementarias como un refuerzo de los programas de vacunación para otras enfermedades como la gripe.

El cambio en el tipo de transmisión del virus en esta segunda oleada, más relacionada con el ámbito laboral, hace necesario también a juicio de Salud Pública un mayor refuerzo de los servicios de prevención de riesgos laborales. “Hay que redefinir el papel de los servicios de prevención en este ámbito”, ha advertido Falo, lamentando la “limitación de conocimientos” con el que se han encontrado algunos centros al detectar casos entre su plantilla.

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