Sánchez anuncia la movilización de 140.000 millones en cinco años

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención para presentar el plan | Foto: Pool Moncloa/Fernando Calvo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció  la movilización de 140.000 millones de euros en inversión pública y privada en un plazo de cinco años para acometer un plan “fundamental” de transformación que aspira a situar a España a la cabeza de Europa en materia de digitalización, a través de la implementación de hasta 50 medidas.

Sánchez catalogó el bautizado como ‘España Digital 2025’ como “un proyecto país” y se mostró confiado en que se convierta en “una política de Estado que perdure durante años”, ya que fijará hasta 10 objetivos a largo plazo en materias tan diversas como ciberseguridad, educación o la digitalización de administración pública y empresas. Contará con metas definidas como garantizar la conectividad de todos los hogares, que el 80% de la población tenga competencias digitales o que la mitad de los servicios públicos puedan realizarse a través de una app.

Durante su exposición indicó que se encuentra perfectamente alineado con los objetivos de Europa, el megafondo acordado de 750.000 millones de euros para la reconstrucción, y será además un “pilar estratégico” para el Gobierno porque redundará en la creación de empleo, de empresas y para conquistar también mercados exteriores.

Se ha fijado hitos como conseguir que el cien por cien de la población tenga cobertura de 100 megabites en el 2025, elaborar el proyecto de Ley General de Telecomunicaciones y un plan de atracción de infraestructuras digitales transfronterizas, tal y como detalló en un encuentro en La Moncloa donde también asistieron la vicepresidenta y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, que coordinará el despliegue de las medidas.

Sánchez detalló que el plan es transversal, ya que en su elaboración han participado más de 15 ministerios, en el encuentro al que también asistieron la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá; la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, y el ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque.

De la inversión prevista 70.000 millones se movilizarán durante los primeros tres años desde el ámbito público y privado, y los 70.000 millones restantes en los dos siguientes. La contribución pública del primer tramo será de alrededor de 20.000 millones, “de los cuales 15.000 millones corresponderán a los diferentes programas y nuevos instrumentos de financiación de la UE” que ya ha establecido en su megafondo recién acordado que la transformación digital, como la ecológica, es clave.

A ellos se sumaría en ese tramo unos 50.000 millones de inversión privada, en un escenario “moderado de despliegue de las medidas”. Sánchez indicó que esta agenda digital pretende desarrollar todos los instrumentos necesarios para aprovechar tanto las fortalezas digitales españolas, que goza de potentes infraestructuras, como la oportunidad abierta en Europa para solucionar “las debilidades y amenazas que tenemos” en materia digital.

Desplegar el 5G

Al final de la hoja de ruta, en 2025, quiere contar con la totalidad del espectro preparado para el 5G, siendo la asignación de las bandas de frecuencia más demandadas en el 2021 y completando este año la liberación del segundo dividendo digital; además de desarrollar corredores de transporte para esta nueva tecnología, una normativa de ciberseguridad para 5G y lanzar los pilotos. Entre los objetivos figura lograr el liderazgo en proyectos europeos de innovación en nuevas generaciones de tecnología móvil.

En materia de educación reforzará las competencias digitales de la ciudadanía, con énfasis especial en las necesidades del mercado laboral y cerrar la brecha digital en formación, con el objetivo de lograr que el 80% de las personas cuenten con competencias digitales, la mitad de ellas en mujeres. En este punto recordó que diversos estudios recientes aseguran que “la mayoría” de las profesiones del 2030 “todavía no se han creado y sabemos que todas ellas deberán acreditar competencias digitales”. “Es necesario que estemos preparados”, añadió.

Sánchez subrayó la importancia de reforzar la capacidad española en ciberseguridad, con la ambición de contar con 20.000 especialistas en la materia, inteligencia artificial y datos,; a la vez que se impulsa la digitalización de las administraciones públicas para que al fin del plan el 50% de los servicios públicos disponibles estén accesibles y operables desde aplicaciones o app móviles.

Otro de sus ejes es “acelerar” la digitalización de las empresas, “con especial atención a las micropymes y a las startups”, ya que solo tres de cada cuatro están preparadas. Según apuntó Sánchez, el reto es que “el 25% de las pymes venda a través del comercio electrónico”, culminar la Ley de Startups e impulsar la Oficina Nacional de Emprendimiento.

El séptimo objetivo marcado es avanzar en la digitalización del modelo productivo mediante proyectos tractores de transformación digital en sectores como el turismo, la sanidad o el agroalimentario “que es hipercompetitivo en nuestro país y podemos darle mayor impulso con la digitalización” o fomentar la movilidad, bajo un “concepto más transversal” y “amplio”.

Según apuntó, no solo podrán aprovecharse de las ventajas de la digitalización sino también contribuir a la descarbonización, con una reducción prevista del 10% en sus emisiones de CO2. Entre los ejes del plan mencionó también mejorar el atractivo de España como plataforma audiovisual europea para generar negocio y puestos de trabajo; con el propósito de aumentar el 30% de la producción audiovisual, algo donde dijo que podría tener un papel que jugar RTVE.

Sector audiovisual

Sánchez consideró clave “favorecer el tránsito hacia una economía del dato, garantizando la seguridad, la privacidad y aprovechando las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial”. La meta es que el 25% de las empresas usen la inteligencia artificial y el big data dentro de cinco años. Y, por último, para que esta transformación sea justa indicó que se deben “garantizar los derechos en el nuevo entorno digital”, en particular los de los ciudadanos, los derechos laborales, de los consumidores, la ciudadanía y las empresas”, motivo porque el que anunció que se quiere contar “con la Carta Digital de los Derechos”.

Durante su intervención insistió en que la agenda digital ya estaba en el programa original del Gobierno, aunque se haya retrasado por la pandemia, y ahora se abre una oportunidad gracias a la “unanimidad” en Europa de empujarla, junto a la transformación ecológica. A diferencia del Covid, dijo que “ni en la transformación digital ni en la ecológica hay vacuna en caso de que no respondamos a ella”.

En el encuentro participaron también el Comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton; el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, la directora general de Microsoft España, Pilar López; el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet; y la vicepresidenta para Europa, Oriente Medio y África de Netflix, María Ferreras.

Apoyo desde Bruselas

El comisario europeo felicitó al Gobierno porque la agenda “es ambiciosa” y “reconoce la importancia de la digitalización”, anticipando reformas estructurales “necesarias”. Indicó que va en la línea marcada y querida en Europa, que aspira a ser líder en este ámbito si “aprovecha” las oportunidades que están brindando los datos, la microelectrónica y refuerza la conectividad.

De hecho, indicó que la Comisión plantea una Alianza Europea para los datos en cooperación con los Estados miembros y la industria, necesita reforzar la microelectrónica para producir los componentes que se necesitan y se ha detectado que están en muchas cadenas de producción, mientras que la conectividad “es absolutamente crítica para apoyar la economía digital”, animando a mirar más allá del 5G o 6G y explorar proyectos en 5 o 7 años vía satélite.

Según detalló el presidente de Telefónica, hemos realizado “en cinco meses, un trayecto que nos hubiera costado probablemente cinco años” presionado por el confinamiento, que ha obligado a potenciar el teletrabajo, la conectividad humana vía redes al no poder hacerla física, el comercio vía canal online o el consumo de ocio digital.

Subrayó que España cuenta con una infraestructura envidiable y se abre una “oportunidad portentosa” de emprender una revolución mayor que la industrial. “Quizá es la primera revolución que encuentra a nuestro país no solo preparado sino en guardia”, afirmó, aunque alertó de las debilidades que hay que encarar. Entre ellas citó que cuatro quintas partes de las pymes no son digitales, al carecer de la adopción de tecnologías, o la necesidad de revisar las reglas para el entretenimiento digital o el riesgo a la “desprotección y derechos esenciales en el mundo digital”. Según apuntó, la digitalización puede convertirse en un motor capaz de aportar un 1,8% del PIB adicional al país.

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