Personas con discapacidad intelectual denuncian sufrir «más discriminación» a causa de la pandemia

Las personas con discapacidad intelectual y otros colectivos vulnerables "han visto cómo la discriminación, que ya existía de antes, ha ido a peor durante esta crisis"
Las personas con discapacidad intelectual y otros colectivos vulnerables "han visto cómo la discriminación, que ya existía de antes, ha ido a peor durante esta crisis"

La pandemia por Covid-19 ha provocado que «la discriminación que sufren las personas con discapacidad intelectual sea más evidente» y que, en general, sus condiciones de vida hayan empeorado durante el confinamiento para luchar contra el coronavirus.

Así lo sostuvo Cristina Paredero, de la junta directiva de Plena Inclusión y miembro de Gadir (Grupo de Apoyo a la Dirección de esta confederación formado por personas con discapacidad intelectual), durante el encuentro online «Lecciones aprendidas en lo social durante la crisis por Covid-19», organizado por la agencia de noticias Servimedia junto a Plena Inclusión.

En su opinión, las personas con discapacidad intelectual y otros colectivos vulnerables «han visto cómo la discriminación, que ya existía de antes, ha ido a peor durante esta crisis».

«No es que sea nada nuevo, pero sí se ha hecho más evidente», dijo al poner como ejemplo los insultos que muchas personas con discapacidad y sus familias tuvieron que aguantar cuando salían a dar sus paseos terapéuticos, que estaban autorizados por motivos de salud.

«Ahora, la gente te juzga y te excluye en función de si eres capaz o no de llevar una mascarilla», agregó. «No es nada nuevo», insistió, pero «con la crisis, se creen con derecho a decir y a hacer cosas que antes, por respeto o educación, no hacían».

Coincidieron con ella Isidro Rodríguez, director de la Fundación Secretariado Gitano, y José Manuel Caballol, director de Hogar Sí. Según Rodríguez, «siempre que hay una crisis se busca a quién culpar, y para variar, al principio del confinamiento los gitanos también estábamos por medio». Otro tanto les ocurrió a las personas sin hogar que vivían en la calle.

Ansiedad y estrés

Por otro lado, Paredero se refirió a los problemas de salud mental que el confinamiento prolongado ha provocado en las personas con discapacidad mental. «Un encierro tan largo y con tan pocas medidas de inclusión ha generado mucho estrés y mucha ansiedad», dijo.

Además, prosiguió, muchas personas vieron interumpidas sus terapias y sus rutinas, y se ha demostrado que «muchas no tenían acceso a Internet». Por este motivo, no pudieron disponer de los servicios telemáticos que se ofrecían, y se perdieron muchas oportunidades.

En su opinión, durante la pandemia «ha faltado mucho apoyo en este sentido» y, de manera general, «no se ha tenido en cuenta» al colectivo. La razón, a su juicio, «es que no se entiende a las personas con discapacidad intelectual», ya que «no se nos conoce». «La gente nos ve, pero no nos conocen. No saben cuáles son nuestras necesidades ni nada, y así es muy difícil», concluyó.

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Las personas con discapacidad intelectual y otros colectivos vulnerables "han visto cómo la discriminación, que ya existía de antes, ha ido a peor durante esta crisis"