Arranca en Zaragoza el tratamiento directo contra la mosca negra en los ríos Ebro y Gállego

El producto utilizado es inocuo para el resto de especies

Como es habitual con la entrada del verano, este lunes han comenzado los trabajos de prevención contra la mosca negra en Zaragoza. Como ya sucedió el año pasado, la desinfección se realiza desde la orilla con dos motobombas, de modo que no es necesario que los técnicos se introduzcan en el río para aplicar la sustancia, que es inofensiva para el resto de la flora y fauna. La eficacia del tratamiento se extiende, aproximadamente, unos tres kilómetros.

Según ha explicado el veterinario del Instituto Municipal de Salud Pública (IMSP), Emilio Martínez, el tratamiento en el río Ebro se aplica en cuatro puntos: la zona de Juslibol, la Expo, el Puente de Piedra y La Cartuja. Aunque la cantidad de producto a aplicar depende del caudal del río, se utilizan una media de 50 litros de producto y otros 50 de agua, mientras que en el río Gállego son unos 20.

A lo largo de los últimos meses, técnicos del IMSP han realizado inspecciones y prospecciones con el fin de detectar de manera rápida la presencia de larvas de mosca negra, que proliferan asociadas a la presencia de macrófitos (algas) en el lecho de los ríos. Es ahora, coincidiendo con el incremento de las temperaturas y el descenso en el nivel del agua, cuando se aconseja llevar a cabo el tratamiento directo, que se hace con dos motobombas que distribuyen el biocida desde las orillas.

Estas máquinas se incorporaron el pasado año, lo que evita la utilización de barcas en este tipo de tratamiento y lo hacen, además, más eficaz. Según datos del Salud, en 2019 fueron atendidas en Zaragoza 9.396 picaduras de mosca negra, mientras que en el año 2018 fueron 14.399, casi un 35% menos.

Por su parte, la consejera de Servicios Públicos y Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, Natalia Chueca, ha celebrado esta mejora en la eficacia del proceso, puesto que el descenso de casos, ha dicho, “nos permite constatar que el cambio de tratamiento ha tenido efecto”, puesto que con la metodología anterior, haciendo uso de barcas, era “más difícil que pudiera ser eficaz”. De igual manera, ha destacado la labor que realizan desde el IMSP en la prevención y control de estas plagas.

Asimismo, Chueca ha recordado a la ciudadanía que está prohibido alimentar a animales en la vía pública y ha advertido de la importancia de no dejar restos de basura fuera de los contenedores o en el suelo, ya que son “el foco principal de cualquier plaga”. También puede ser objeto de denuncia y sanción dejar comida, aunque sea para gatos o patos, en jardines, aceras y otros lugares. Esta comida atrae a especies como ratas o palomas, además de generar suciedad, malos olores y un gasto extra de dinero público para la necesaria limpieza posterior.

Labor del Instituto Municipal

Con los medios disponibles, el Instituto ha atendido, en lo que va de año, más de 25 tratamientos de chinches, unos 220 tratamientos de desratización, otras 120 peticiones de desinsectación en vía pública. Asimismo, se han capturado unas 600 palomas y se han atendido más de 50 denuncias por molestias provocadas por estas aves. Entre las funciones del Instituto figuran también el registro de las licencias para tenencia de perros peligrosos o inspecciones por denuncias por molestias derivadas de animales de compañías o avisos de síndrome de Diógenes.

En el caso del mosquito tigre, el Instituto colabora con la facultad de Veterinaria, que ha instalado 11 ovitrampas que se controlan quincenalmente. Este año se van a colocar, también, trampas para captura de adultos, con la finalidad de conocer la presencia de otras especies que pudieran ser transmisoras potenciales de enfermedades.

Control de roedores o cucarachas

Respecto a los roedores, se realizan, además de las solicitudes diarias, tratamientos y monitorización intensivos en dos zonas específicas: en el Actur, entre Valle de Broto, José Atarés y la avenida de los Pirineos; y en avenida de Cataluña, Marqués de la Cadena, avenida de La Jota y Felisa Galé.

Por otro lado, y para reforzar el trabajo que se realiza en la lucha contra roedores y cucarachas, está prevista la próxima adjudicación de un contrato para gestión integral de plagas que, además del control, se prevé una monitorización de toda la red de alcantarillado de la ciudad. A este contrato se sumarán otros específicos para el control de palomas otro de chinches, así como otro para la gestión informática de los tres anteriores. El presupuesto anual específicamente para el control de plagas supera los 272.000 euros más IVA.

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