Cáritas incrementa un 66% sus ayudas desde el inicio de la pandemia

Los importes de las ayudas casi se han duplicado respecto al trimestre anterior

Desde el inicio de la pandemia, Cáritas Diocesana de Zaragoza ha volcado sus esfuerzos en estar cerca, escuchar, informar y apoyar emocional y psicológicamente a los más vulnerables, adaptando su forma de trabajar a las nuevas circunstancias, para poder atender a un promedio de 900 familias a la semana. En el periodo comprendido entre el inicio del estado de alarma y hasta el 31 de mayo de 2020, Cáritas Diocesana de Zaragoza ha dado 3.258 ayudas económicas por valor total de 524.573,09 euros. En dos meses y medio el número de ayudas se ha incrementado un 66% y casi se han duplicado, con un 96%, los importes de las ayudas respecto al periodo comprendido entre el 1 de enero hasta el 15 de marzo de 2020.

Asimismo, los importes destinados a ayudas económicas de Cáritas en los meses de abril y mayo de 2020 alcanzan los máximos históricos de la última década, siendo algo superiores a los alcanzados en los peores años de la crisis económica. En cuanto al destino de las ayudas económicas, el grueso de ellas se ha destinado a cubrir gastos de vivienda y alimentación.

A raíz de la crisis sociosanitaria, las demandas de las familias han continuado siendo muy diversas pero aquellas que más se han intensificado han sido, en primer lugar, las ayudas económicas para vivienda y alimentación. En segundo lugar, han requerido: escucha, apoyo emocional y atención psicológica. Y, en tercer lugar, se les ha ofrecido información del funcionamiento y ayudas de los Servicios Públicos así como de las ayudas extraordinarias de la Administración Pública por el Covid-19.

El confinamiento de toda la población y el cese de la actividad económica han provocado, que la dinámica de desaparición o reducción de ingresos, se haya incrementado. Por ello, no es de extrañar que en Cáritas Zaragoza hayan aumentado las demandas de ayuda de personas que tenían empleos informales, de aquellos que tenían trabajos precarios e inestables y también de personas con trabajos estables antes de la pandemia. Al mismo tiempo, se ha continuado atendiendo a familias con ayudas económicas públicas insuficientes y familias sin ingresos con la única ayuda de familiares y amigos. Muchos de los problemas y dificultades en las familias que Cáritas acompaña los tenían antes de la crisis del coronavirus. Lo que la pandemia ha hecho es acelerar y agravar en las familias, los procesos estructurales previos de precariedad, pobreza y riesgo de exclusión social, que fueron señalados y estudiados en el reciente VIII Informe Foessa en Aragón.

Los cinco problemas que más se han intensificado en las familias atendidas por Cáritas desde el estado de alarma son la dificultad para encontrar o recuperar empleo; el aumento de las situaciones de exclusión residencial; la falta de agilidad en la tramitación de prestaciones económicas públicas; el incremento de la pobreza económica y la privación material y el aumento del sobreendeudamiento económico. Y es que, la precariedad laboral, los bajos salarios y los elevados costes de la vivienda son componentes estructurales de la pobreza en nuestro país, que se han visto agravadas por el cese de la actividad económica y por la escasa cobertura de las prestaciones económicas públicas de las necesidades básicas de las personas más vulnerables, especialmente en materia de vivienda

Un aspecto que ha supuesto un verdadero problema en esta etapa ha sido la brecha digital en los trámites y gestiones así como en el proceso de escolarización. Una parte de la sociedad ha quedado aislada al no disponer de conocimientos y medios para conectarse perdiendo el reconocimiento y acceso a derechos como ciudadanos. Todo ello ha llevado a un aumento de la pobreza y privación material, así como al incremento del sobreendeudamiento económico de las familias que Cáritas ha atendido tras la irrupción de la pandemia.

Datos 2019

La entidad diocesana Cáritas Zaragoza ha revelado este jueves su memoria de 2019, que refleja cómo ha acompañado a un total de 4.277 familias, lo que supone un 15% más que el año anterior y 9.334 personas, a las que ha destinado 1.336.479 euros. Un importe que se ha transmitido a través de 10.618 ayudas económicas, gracias a la labor que realizan los agentes voluntarios y trabajadores en los puntos de acogida en parroquias y en las zonas urbanas y rurales.

De hecho, de todas las personas atendidas, 6.416 fueron asistidas en territorio urbano, mientras que 1.274 en el rural y 1.290 a través del servicio de acogida general de la sede de Cáritas. También han recibido asistencia desde los ocho centros y servicios especializados, además de la labor que se hace desde la Fundación por la Inclusión Social y su empresa de inserción A Todo Trapo Zaragoza, así como en las tiendas Latido Verde y La Artesa.

Este informe también revela que uno de cada cuatro hogares que atendió se encontraban en régimen de realquiler. Muchas de ellas en habitaciones y pisos con condiciones inadecuadas e inseguras. Por tercer año consecutivo se ha incrementado esta cifra con lo que conlleva de aumento de precariedad y vulnerabilidad social de las familias atendidas.

Al menos el 56,9% de las personas atendidas en Cáritas Zaragoza ha nacido en un país extranjero y el 36,6% en España. De entre las personas atendidas de origen extranjero, un 34,2% estaban en situación de irregularidad administrativa y un 18,4% solicitaron la Protección Internacional para obtener la condición de refugiado. Un dato que, según Cáritas, refleja la fragilidad de las condiciones de vida de las personas migrantes que se han visto abocadas a abandonar sus países por diferentes causas, como pobreza, hambre o conflictos.

Además, como cada año con motivo de la celebración del Corpus Cristi, Cáritas Diocesana ha lanzado su Campaña de Caridad, que lleva por lema “El poder de cada persona. #CadaGestoCuenta”, y viene marcada por el contexto de la crisis del Covid-19.

Por eso, Cáritas ha invitado a todas las personas a aportar sus capacidades y talentos en favor de los más vulnerables y ha organizado este jueves 11 de junio, una Eucaristía que tendrá lugar en la Basílica de Santa Engracia a las 19.00 horas. La celebración será retransmitida en directo desde su página de Facebook.

Este contexto social hace que Cáritas aproveche este día también para dar cuenta de su actividad durante los últimos tres meses tintados por la crisis sociosanitaria. No solo por el aumento del número de personas que han acudido a sus acogidas sino también por el empeoramiento de las situaciones de precariedad, pobreza y exclusión social ya existentes antes de esta pandemia y agravadas tras ella.

En Zaragoza, Cáritas cuenta con 91 puntos de acogida en parroquias, 50 en la ciudad y 41 la zona rural.

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