Borges en el paraíso de las eses

Para Borges el español es el paraíso de las eses. Una ese infinita entorpecida por vocales y consonantes. La causa de tal superabundancia es el seseo. Veamos dos términos que a veces se confunden: acechanza y asechanza.

Debido a la extensión del seseo (mucho menos del ceceo), en gran parte del mundo hispánico no hay diferencia fonética entre acechanza y asechanza. Hoy ambos términos no significan lo mismo, a pesar de tener idéntico origen etimológico. ¿Cuál es hoy la diferencia entre acechanza y asechanza?

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Acechanza y asechanza, son pronunciadas de igual modo por los hablantes seseantes /asechansa/ y por los ceceante /azechanza/:

Acechanza: acecho, espionaje, persecución cautelosa.

Asechanza: engaño o artificio para hacer daño a otro.

En el Diccionario panhispánico de dudas (2005) se lee que el seseo es general en toda Hispanoamérica y, en España, lo es en Canarias y en parte de Andalucía, y se da en algunos puntos de Murcia y Badajoz. También existe seseo entre las clases populares de Valencia, Cataluña, Mallorca y el País Vasco, cuando hablan castellano, y se da asimismo en algunas zonas rurales de Galicia. El seseo meridional español (andaluz y canario) y el hispanoamericano gozan de total aceptación en la norma culta. El ceceo es propio de algunas zonas del sur de España y está mucho menos extendido que el seseo.

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