España, ¿un pueblo adormecido?

Hay algunos comentaristas políticos que, cuando hablan o escriben acerca de la situación política actual en España, inmersa en los problemas de la pandemia del coronavirus y del gobierno social-comunista que en la actualidad posee el poder, afirman que el pueblo está adormecido y que debe despertar para protestar por los engaños que sufre y por el dominio de la mentira que utilizan los políticos, no todos, para mantenerse e incrementar su poder sobre la ciudadanía.

Las generalizaciones siempre suelen ser erróneas, con poco fundamento, porque no suelen tener en cuenta lo particular, agrupando en unas pocas ideas simples, lo que es complejo, variable, diverso, que no se tiene en cuenta debidamente al formular nuestros juicios.

Efectivamente, puede que haya una parte del pueblo que esté adormecido, son los que no quieren complicarse la vida diciendo que la política es un asunto complejo y por lo tanto prefieren no pensar, no leer, no comentar ni interesarse por las decisiones y actuaciones de los políticos. Prefieren vivir al margen de la política para estar más tranquilos y despreocupados. Estos si que puede decirse que están adormecidos.

Hay otra parte del pueblo, que son la mayoría, que son activistas políticos, continuamente preocupados y decididos a imponer sus criterios a los demás, en el aspecto social, económico, moral, religioso, etc. que se manifiestan frecuentemente a favor de lo que defienden, tratando a la vez de despreciar, anular, atemorizar, calumniar, mentir o injuriar a todo aquel que no piensa como ellos, con objeto de amedretarles y que triunfen completamente sus ideas y percepciones de la realidad. Estos no están adormecidos sino todo lo contrario, están muy activos para difundir el mal.

Hay otra parte que, sin ser indeferentes a la política, no piensan demasiado, se dejan llevar por la corriente predominante, dejándose seducir por ella, han perdido el espíritu crítico del bien y del mal tan necesario para la formación de un criterio y la propia personalidad. Son los que en las encuestan responden: no sabe / no contesta. Estos podría decirse que están semiadormecidos por ignorancia o por comodidad.

Hay otra parte que en absoluto está adormecido, sino que se indignan por las decisiones injustas de los gobernantes, y los que les votan, y por el sufrimiento que causan a otros con sus decisiones. Son los que procuran hacer lo que pueden, lo que está a su alcance, hablando, escribiendo, o protestando para intentar paliar con su actuación la actitud o la labor nefasta para la convivencia pacífica en sociedad de los anteriores.

Por último, hay otra parte numerosa del pueblo que son los que rezan a Dios y se dedican a hacer todo el bien que pueden a los demás, acogiendo a los sin techo, dándoles de comer, facilitándoles trabajo e inserción social para que no se sientan marginados, evitando los abortos o muertes de los niños antes de nacer; no, el pueblo no está adormecido sino una pequeña parte, lo que ocurre es que los activistas del mal son mayoría y se han apoderadode la cultura y de la política.

Roberto Grao Gracia

Print Friendly, PDF & Email

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies