El Cementerio de Torrero registró un “pico” de 90 cadáveres el pasado 29 de marzo

La plantilla de operarios de Brigadas del Cementerio se ha incrementado en estos días con nueve operarios más

El Cementerio de Torrero de Zaragoza registró el pasado 29 de marzo unos 90 cadáveres almacenados, la cifra más alta desde que comenzara la crisis sanitaria. El responsable de Urbanismo, Víctor Serrano, ha explicado que, pese a esta cifra, en ningún momento se ha visto superada la capacidad de almacenamiento del cementerio, que llega hasta 204 cadáveres, es decir, que siempre ha estado por debajo del 50% de ocupación de las instalaciones.

“Los zaragozanos cuentan con unos servicios funerarios que incluso en los peores momentos de la historia de la ciudad, en ningún momento se han visto desbordados”, ha señalado.

Además, ha añadido que estas cifras han bajado en los últimos días y son mejores. Como ejemplo, Serrano ha explicado que las incineraciones han pasado de tres días de espera, a finales de marzo, a un día y medio en la actualidad.

El almacenamiento se lleva a cabo para atender las peticiones de incineración manifestadas por las familias. En el caso de las inhumaciones, la disponibilidad del Cementerio Municipal para proceder a las mismas es inmediata.

El Complejo Funerario Municipal de Torrero dispone de cuatro hornos que precisan para cada incineración de un tiempo de 3 horas por lo que se pueden llegar a realizar hasta ocho turnos diarios ya que el horno necesita bajar su temperatura para proceder con el siguiente turno.

Protocolo para fallecidos sin familiares o allegados

La Consejería de Urbanismo y Equipamientos ha aprobado un protocolo de actuación para los casos en los que los fallecidos no dispongan de familiares o allegados que se hagan cargo del cuerpo. Urbanismo desarrolla así las recomendaciones del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Aragón de 6 de abril de 2020, bajo la supervisión del Registro Civil y Juez Decano, con el que se trata de resolver los excepcionales casos en los que algunos fallecidos no disponían de un destino final claro.

El protocolo de Urbanismo establece que, en estas situaciones excepcionales provocadas por la crisis sanitaria del Covid-19, la inscripción del fallecimiento ante el Registro Civil deberá realizarla el director del centro hospitalario, de la residencia o de cualquier otro centro de características similares donde se encontrase la persona fallecida para que se pueda proceder a emitir, junto al Certificado de Defunción, la correspondiente licencia de enterramiento.

Posteriormente, el director del centro dará aviso a la Hermandad de la Sangre de Cristo quien será la encargada de recoger el cadáver para darle traslado desde el depósito del centro donde se encuentre hasta el Cementerio Municipal de Torrero y proceder a su inhumación o incineración garantizándose, en todo momento, la cadena de custodia mediante la correspondiente documentación.

Los servicios del Ayuntamiento determinarán en cada caso, tras la apertura del correspondiente procedimiento administrativo, la gratuidad del procedimiento realizado.

Planes de contingencia

La Consejería de Urbanismo, ante la crisis sanitaria Covid-19 y el elevado número de fallecimientos que provoca, ha dispuesto y planificado los mecanismos necesarios para atender la demanda que pudiera presentarse.

En tiempo ordinario (antes de la pandemia), los cuatro hornos funcionaban en seis turnos y podían alcanzar un máximo de 24 incineraciones diarias. En estos últimos días se ha incrementado un turno más por lo que la capacidad diaria se ha elevado a 28 incineraciones y no se ha detectado hasta ahora la necesidad de añadir otro turno.

Ante la eventualidad de que se produjera un pico en el número de fallecimientos y fuera necesario aumentar las incineraciones se ha dispuesto la posibilidad de utilizar el horno del Tanatorio Privado de Servisa que se encuentra junto al Cuarto Cinturón.

Respecto a la capacidad de depósito del Ayuntamiento, también desde la Consejería se ha trazado un plan que permitiría ampliar esa capacidad, si llegara el caso, contando con las cámaras de almacenamiento de los Tanatorios Privados de Servisa, en Cuarto Cinturón y en Camino de las Torres.

Actualmente hay una capacidad de enterramiento suficiente con más de 2.000 nichos disponibles. No obstante, se continúa trabajando, desde los servicios administrativos y en colaboración con las brigadas, para continuar aumentando ese número de nichos.

Brigadas y servicios administrativos

La plantilla de operarios de Brigadas del Cementerio se ha incrementado en estos días con nueve operarios más, lo que ha facilitado la disposición de turnos que garanticen la prestación del servicio y la posibilidad, si fuera necesario, de llegar a hacer enterramientos por la tarde. Las brigadas de enterramiento se han organizado en tres turnos, de tal modo que su trabajo no se vea expuesto a interrupciones si algún operario se contagiara por Covid-19. De momento, la demanda permite que los enterramientos se estén realizando solo por las mañanas.

Los servicios administrativos del cementerio siguen trabajando en la gestión administrativa de los enterramientos y en la atención telefónica a los ciudadanos, para cualquier información o gestión que precisen. Para ello, y siguiendo las recomendaciones de confinamiento general de la población, se ha dotado a la plantilla de ordenadores portátiles y teléfonos municipales que permiten realizar esta gestión mediante teletrabajo.

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