A. Tourist: “El público está más pendiente y se nota mucho más apoyo a los artistas”

Tourist ha visto multiplicado por tres el tráfico de Instagram durante la cuarentena

Ante las estrictas medidas de confinamiento que dicta el estado de alarma, los artistas se han visto en la obligación de abastecer a sus seguidores con nuevo contenido. Los conciertos han dado paso a directos de Instagram, las sesiones a listas de reproducción y las bibliotecas de inéditos se vacían para satisfacer a un público disponible las 24 horas del día.

Es el caso de Adriaan Ferdinand, más conocido como A. Tourist, que ha estrenado su última referencia en plena cuarentena. Nacido en el frío invernal de Ámsterdam, el holandés recaló en la capital aragonesa en su temprana adolescencia, durante la que formó lazos inseparables con los que hoy son sus compañeros de oficio: MKL y G. Lesson, quien produce prácticamente en su totalidad su nuevo álbum, “Holidays Forever”.

A sus 30 años, se consolida en su carrera como promotor de eventos y como una de las eternas promesas de la escena urbana en Zaragoza. Aunque las medidas de aislamiento le pillaron por sorpresa, Tourist no ceja en ver el lado positivo de estos días de reflexión, ya que le han brindado la oportunidad de multiplicar el número de reproducciones de su último trabajo.

Pregunta.– En mitad de la pandemia sale “Holidays Forever”, ¿qué significado se esconde detrás de ese nombre?
Respuesta.- Es algo bastante personal. Hace poco dejé una relación bastante larga y cuando lo fuimos a dejar la chavala me dijo: “Ojalá estuviésemos siempre de vacaciones”. Entonces, decidí coger ese “feeling”. Quién no quiere estar siempre de vacaciones, cuando todo está bien, ¿no? Es una especie de estado mental, donde hagas lo que hagas siempre eres libre.

Nacido en Ámsterdam, Tourist recaló en Zaragoza a los doce años tras su paso por México, Malasia y Vietnam

P.– Un tema muy apropiado en estos tiempos de aislamiento, ¿qué supone para un artista no poder salir a la calle?
R.- Me gusta mucho salir fuera, pero digamos que en cuanto a lo social… yo me encierro en el estudio a trabajar con G. Lesson. Ahora nos hemos montado el estudio en el salón de casa, así que no tengo ni que moverme. Además, tenía “Holidays Forever” preparado dos semanas antes de que empezara la cuarentena. Realmente fue bastante casualidad que justo lo sacase mientras pasamos las vacaciones en nuestras casas (risas).

P.- ¿Ha ayudado la cuarentena a un mejor recibimiento de este proyecto?
R.- ¡Por supuesto! Se ha multiplicado por tres el tráfico en Instagram. La gente está mucho más tiempo con el móvil y más pendiente de las redes sociales, aunque también nos encontramos en un mar de tiburones. Todo el mundo está en su casa y la mayoría de artistas tenemos música guardada, por lo que hacemos lo mismo, pero claro, hay más apoyo. Se nota mucho más, la verdad.

P.- También organiza las fiestas Hot Box Music Fest y Agatas, ¿se ha comprometido esta crisis alguna fecha o acuerdo que tuviese previsto?
R.– Teníamos una fiesta de Agatas el primer fin de semana del aislamiento. Se nos cayó esa fecha, aunque ya habíamos tenido algunos problemas con el Ayuntamiento porque no les hacía mucha gracia que preparásemos una fiesta en un centro comercial (risas). Habíamos previsto cambiar de sala, pero el tema del coronavirus ha hecho que pospongamos todo. Aun con todo, ha abierto oportunidades, porque ahora hay tiempo para negociar con otras salas. Digamos que vemos la luz, aunque no a corto plazo.

P.- En una ciudad con un público de música urbana más restringido como Zaragoza ya existían Dollar y Face Down Ass Up, ¿por qué Hot Box Music Fest?
R.- Hot Box surgió a finales de 2018, cuando hicimos la primera fiesta en “El Zorro”. Todo se originó a raíz de una página en Instagram que llevaba yo, llamada Trap Waves Zaragoza, en donde publicitaba a todos los artistas de Aragón. Entonces, la gente ya me decía de montar un evento y lo dejé medio prometido. Más que nada porque no había un espacio ni un sitio a donde ir para escuchar música urbana. Sí que había conciertos de trap y algunos artistas, pero eran cosas puntuales. No había una fiesta que todos los meses, de forma periódica, hiciera que la gente acudiera a un sitio y se metieseen el rollo.

En la actualidad, compagina su faceta como promotor de eventos con su carrera musical

P.- El número de artistas urbanos en Zaragoza no ha menguado, pero sí su repercusión. ¿Está rota la relación entre generaciones o se trata de una falta de público?
R.- Yo creo que es una mezcla de todo. No hay que olvidar que Zaragoza es una ciudad ligada al bombo y caja y le ha costado hacer el cambio. Lo mismo le pasa a los artistas, que les ha costado adaptarse al nuevo sonido. Muchos no han cambiado la estética, se aferran más al sonido que representan de hace años y quieren seguir haciendo eso, y me parece estupendo. También hay otra gente que se ha ido adaptando, pero los cambios cuesta perfeccionarlos.

Una vez ya tienes tu producto, ¿a quién se lo vendes? Puedes tener visitas en cualquier parte del mundo, pero es super importante que cuentes con el apoyo de tu ciudad. Entonces, volvemos al tema de los eventos, porque sin un público que acuda a las fiestas, no hay nada. Hasta que ese público no se termine de consolidar, crezca y apoye a los artistas locales, va a ser muy difícil que podamos sonar fuera de aquí.

P.- Se ha consagrado como una de las promesas de la escena maña, aunque porta sangre holandesa y mexicana, ¿cómo ha acabado en Zaragoza?
R.- Es una historia larga. Nací en Ámsterdam y a los tres años me mudé a México. Tras unos años allí fuimos a Estados Unidos, a Malasia y a Vietnam. Luego volví a México, hasta que terminé en España con doce años. Hacíamos estancias cortas en países diferentes y acabé aquí, donde viví mi adolescencia. Estuve aquí seis años. Era el sitio en el que más tiempo había permanecido y había hecho amistades muy fuertes, pero entró la crisis económica y mi familia y yo nos tuvimos que mudar de vuelta a Holanda. Yo tenía la posibilidad de quedarme, pero mis padres no me iban a mantener. Tenía 17 años, sin estudios y no veía muy posible una salida económica.

Entonces, me fui a Holanda, donde trabajé muchos años. Iba y venía a España cada dos por tres, hasta que los últimos años venía una semana al mes. Trabajaba tres semanas en la obra y con ese dinero me venía aquí una, grababa música y me volvía. Así estuve un tiempo hasta que dije: “Buah, tengo que volver, porque al fin y al cabo todo mi dinero me lo estoy gastando en viajar a España”.

Tourist organiza los eventos de música urbana Hot Box Music Fest y Agatas en Zaragoza

P.- Lo del Turista le viene al pelo…
R.- Claro (risas). Ahorré bien de pasta y me mudé aquí, pero se me acabó el dinero al año y tuve que volver a Holanda otra vez porque no encontraba trabajo. Yo llevaba rastas y nadie me quería contratar. Estaba la cosa chunga. Me volví, trabajé un poco, ahorré de nuevo y ya me vine para acá, a España, donde ya llevo unos cinco añitos del tirón.

P.– No ha parado desde muy joven, ¿cómo ha podido viajar por todo el mundo?
R.- Por el trabajo de mi padre. Lo mandaban a distintos sitios para empezar una oficina nueva o a otros lugares donde no funcionasen, como en Vietnam. Entonces, cuando la empresa ya iba rodada, nos mudábamos a otro lugar y hacíamos lo mismo. Bueno, él hacía lo mismo. Yo no hacía nada (risas).

P.– Una vez asentado en España, ¿cuál fue su primer contacto con el Hip-Hop?
R.- Cuando llegué no conocía a nadie. Me metieron en un campamento de verano en Valencia, donde conocí a MKL -Lagustera- y a Gordo del Funk, un productor de Zaragoza, que fue la primera persona que me enseñó rap español. Nunca lo había escuchado. Yo venía de México, donde escuchábamos Linkin Park, Red Hot Chili Peppers, Eminem, ¿sabes? En Zaragoza ya empecé a escuchar más ritmos de bombo y caja, más “español”.

P.- Desde su primera referencia, Smoke Theraphy, se ha rodeado de dos grandes productores de la escena aragonesa como son G. Lesson y $kyhook, ¿cómo se conocieron?
R.– Todos ellos son del barrio de Mikel -MKL- , de la Almozara, aunque yo vivía por Movera. Así que cuando conocí a Mikel, ambos escribíamos nuestras letras y empezamos a grabar en nuestro supuesto estudio -un micro de 20 euros y un programa gratuito-. Él venía todos los fines de semana a casa y así comenzamos a hacer lazos. A Pablo ($kyhook) lo conocí años después y me presentó a Pedro LaDroga en una de sus visitas a Zaragoza. Hubo buen feeling, hicimos click enseguida.

Grabamos como primer tema el de “Catarata”, que fue un éxito. Ahora tendrá un cuarto de millón de visitas en YouTube y, como la colaboración funcionó, hicimos “Smoking Room”, un tema que entró en mi EP con $kyhook, SKYTOURIST. Lo único que yo, en aquel entonces, no supe aprovechar ese tirón. Estuve mucho tiempo parado, dejé de sacar música y mi proceso creativo se ralentizó muchísimo. Al dejar de sacar material, perdí ese tirón que me había dado Pedro. Nunca lo supe aprovechar.

P.- ¿Se ha planteado viajar a Madrid o Barcelona para probar suerte con tu música?
R.- No. La verdad es que a mí me gusta Zaragoza. Vivo aquí porque así lo he decidido y podría haber escogido cualquier otra ciudad del mundo para hacerlo. Estoy muy a gusto y aquí tengo a mi gente. Mudarme a Barcelona o Madrid sí que me lo he planteado, pero, al fin y al cabo, está a poco más de una hora en tren. Para mí no es un factor importante, aunque claro que influye.

He visto mucha gente que se ha mudado a Barcelona, Madrid o ciudades grandes y ha empezado a despegar su carrera porque forma parte del “meollo”. Ayuda, pero no me lo planteo. Si me mudase sería por otro motivo, no para hacer migas con gente.

P.– ¿Es Zaragoza su última parada como turista?
R.- No. Yo… me gusta moverme, ¿sabes? Soy holandés, somos errantes. Supongo que me acabaré yendo de aquí en algún momento de mi vida. No se cuando, pero nunca estoy mucho tiempo parado en el mismo sitio.

P.- Si tuviera que elegir un álbum para encerrarse en unas “vacaciones eternas”, ¿con cuál se quedaría?
R.- ¿Sabes qué pasa? Tengo algunos favoritos, pero duran días y a veces semanas o meses. Más que discos enteros, suele ser una canción o dos, porque yo no escucho un disco entero de quien sea. Si me gustan todas las canciones vamos, le hago la ola. No por nada, sino que soy muy tiquismiquis para eso, aunque hace poco escuché el último disco de Travi$ Scott, ASTROWORLD. Personalmente, me flipó. Lo quemé durante dos meses.

Un poco antes de que saliese también escuchaba a Pop Smoke y de España ahora me pongo mucho a Esbabyface. Por decirte de Zaragoza, Bebe Grande es una artista emergente que ha salido hace poco y va a tener un tirón fuerte. Su música es muy pura y es una chica con mucho talento.

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