Vicente Calatayud Maldonado / Catedrático Emérito. UNIZAR

Por la boca muere el pez

Vicente Calatayud

En nuestro refranero, tesoro popular, tan antiguo como los proverbios bíblicos, encontramos magistralmente definidas ideas convertidas en dichos y frases populares, describiendo casi todas las  peripecias de la relación, entre las costumbres sociales, políticas, religiosas, sanitarias, climatológicas, culturales, sexuales e, incluso, existenciales de nuestro coexistir; siempre con carácter ideológico o aleccionador. Divulgadas de generación en generación, delimitando situaciones, escenarios o entornos.

¿Por qué no te callas?, aquella famosa frase que se hizo viral, como se dice ahora, recobra realidad en muchos de los que informan sobre la pandemia que nos debilita y nos ha conducido a un arresto domiciliario.  Sincera frase  que da entrada a nuestra, no menos sincera, sentencia, “Por la boca muere el pez”. Vigente con excesiva frecuencia en las declaraciones gubernamentales sobre la pandemia que sufrimos. Si repasamos los “aparejos” con caña, mosca y anzuelo de las hemerotecas, ¡¡¡OH sorpresa!!!

Encontramos una piscifactoría con mortecinos “pececitos y pececitas”, gobernantes, que por su expresiva y discrepantes expresiones, entre lo que decían, lo que hacen y lo que promocionan, han actualizado, se supone que democráticamente, nuestra coloquial sentencia. En la desembocadura del CIS, en la marea feminista del 8M, en el “Voxificado” Coso de Vista Alegre, y en el protegido “Charco de Galapagar”, “la caña” resultó insuficiente y hubo que pescar “al arrastre” dada la masiva afluencia de pececitos adoctrinados filosófica, socialmente y más tarde en tecnologías y compras sanitarias.

El “Coronavid 19″ ha roto los frágiles muros, pactados, sin cimentación, de la piscifactoría de nuestro democrático y progresista gobierno. Acreditados protagonistas, y no menos acreditados medios de comunicación, de nuevo y de viejo cuño, ni han sido ni son capaces de mantener el mismo rumbo de navegación en las turbulentas aguas de la epidemia que se venia encima. ¿Mitómanos?  ¿”Farsantes”? ¿Traidores? Sus palabras nunca se ajustaron, y siguen sin ajustarse, a la realidad de los hechos, conformándose con el espectáculo audiovisual telemático. Olvidan que en la arena política a las promesas deben seguir los hechos. Lastre que se repite con frecuencia en nuestros histrionizados dirigentes/as , que cuentan con coreadas acciones de esta naturaleza, cuya reincidencia demuestra una limitada actividad cerebral que define una creciente falta de credibilidad ante los ciudadanos.

Print Friendly, PDF & Email
Más artículos
Vicente Calatayud
7 beneficios de las ventanas de aluminio en tiempos de Covid-19

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies