¿Cómo trabajar desde casa para ser más productivo?

La neurociencia destaca la importancia de marcarse tiempos de trabajo y de descanso

Son cada vez más los trabajadores y empresas que se han visto en la obligación de acogerse a una rutina de trabajo a distancia. Desde casa. Sin embargo, la propia rutina puede llegar a sobrepasar psicológicamente, generando ansiedad, malestar, desconcentración, malestar postural o un mayor esfuerzo e inversión de horas para lograr la habitual productividad. Por todo ello, el fabricante de mobiliario de oficina Steelcase ha elaborado un informe para ayudar a las personas a alcanzar la optimización general de las tareas en sus procesos de teletrabajo. Tres tips “clave” para conocer el funcionamiento de la mente humana y saber manejarla en situaciones de aislamiento.

Así, el informe detalla que la neurociencia enseña que las personas no sacan partido a todo su potencial debido a las distracciones. Integrando los descubrimientos de la neurociencia en el comportamiento de los trabajadores, los investigadores de Steelcase ofrecen unos consejos para mejorar la atención y ayudar a pensar mejor potenciando la productividad, conociendo tanto los puntos fuertes como los puntos menos fuertes de cada uno. En ese sentido, recomienda no solapar actividades, no hacer varias cosas a la vez, pues el cerebro no destinará la misma atención a ambas cosas. Por lo tanto, se restará efectividad en las dos actividades.

Acondicionar una zona de casa y controlar la postura puede mejorar la optimización del trabajo

Por otro lado, propone asimismo que se defina un final. Esto es, plantear un tiempo límite para cada actividad. Al “organizarnos y terminar una tarea después de la otra”, se activará el sistema de recompensa reduciendo el estrés acumulado. Resulta también imprescindible descansar cada cierto tiempo: la neurociencia afirma que el cerebro empieza a desconcentrarse pasados los 45 minutos seguidos. Para compensar los tiempos, el informe aconseja moverse de la silla de vez en cuando, aunque sea para tomar un vaso de agua. Argumenta que el movimiento genera la proteína BDNF (brain-derived neurotrophic factor, del inglés) que ayuda en el aprendizaje.

Crear espacios para favorecer la concentración

Además, en muchos casos, la medida del teletrabajo, con la suspensión de las clases escolares, va a suponer que coincidan varios miembros de la casa, por lo que es fundamental poder establecer una serie de espacios que, durante las horas de la jornada laboral, puedan destinarse al trabajo. Las personas conocen cuáles son las áreas que más contribuyen a la distracción, porque se asocian con momentos de descanso o de ocio, por lo que es importante diseñar dentro del hogar zonas que ayuden a la concentración. En esta línea, un estudio de Steelcase en colaboración con la Universidad de Wisconsin-Madison demuestra que la creación de espacios que permitan la privacidad visual ayuda enormemente a la concentración, en zonas ruidosas y abiertas.

Los estudios muestran que la corteza prefrontal del cerebro es donde se dan la mayoría de los procesos de trabajo intelectual, por lo que necesita mucha energía y la distracción es fácil. Sin privacidad, los trabajadores se ven atrapados, sobre todo trabajando en casa, con un elevado número de distracciones, lo que añade una carga cognitiva adicional al trabajo que están realizando. La idea, por tanto, es encontrar sitios que limiten los estímulos externos, espacios envolventes y que, visualmente, favorezcan la concentración en el trabajo que se está realizando.

La clave es encontrar zonas dentro del hogar que permitan abandonar comportamientos más pasivos

Junto con esta actitud, el escenario al que obliga que, para asegurar que al crear estos espacios podemos disfrutar de ellos y trabajar, se acuerde con los demás miembros de la casa la colaboración, abriendo vías de negociación y explicando que existen tiempos de trabajo y que es importante respetarlos, así como los espacios creados para ello.

“Mens sana in corpore sano”, encontrar la comodidad

Aunque el teletrabajo se asocie con la comodidad del hogar, lo cierto es que algunos lugares son propicios o indicados para desarrollar las tareas de oficina. Por ello, es recomendable “escuchar al cuerpo” para conocer en qué punto podría estar uno más cómodo. Si no se dispone de una zona de trabajo –un despacho o habitación de ordenador- es importante adaptar el espacio que vaya a emplearse como oficina. El estudio refleja que la ergonomía no solo depende del asiento, sino también del propio entorno.

En este sentido, trabajar en casa conlleva el riesgo del sedentarismo, por lo que es muy importante cambiar de postura y de lugar de trabajo a lo largo del día. Expertos de Steelcase han demostrado que el movimiento físico, las posturas y los gestos influyen en la forma de pensar. Existe una correlación entre lo que experimenta el cuerpo y lo que sucede en la mente, por lo que para disponer de un entorno que permita generar ideas es importante contar con la opción de estar de pie y disponer de espacio para facilitar el movimiento.

La clave es encontrar zonas dentro del hogar que permitan abandonar comportamientos más pasivos y que permitan moverse, interactuar con el espacio y cambiar de postura, no solo para evitar el sedentarismo, sino para ayudar al cerebro a trabajar, poder seguir siendo productivos y potenciar el proceso creativo.

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