Miguel Ángel Otín / Secretario General de Huesca Suena

Déficit público

Miguel Ángel Otín

El artículo anterior lo dediqué a la deuda pública; este, al déficit público, tema relacionado y convergente. A la clásica pregunta qué es el origen y qué la causa, puede entenderse que la deuda pública (causa) refleja o recoge los déficits públicos (origen) anuales acumulados.

Déficit público, déficit fiscal, déficit presupuestario… son denominaciones que se utilizan para determinar el mismo concepto, la diferencia negativa entre gastos e ingresos de las administraciones públicas de un Estado en un periodo determinado, normalmente un año. Es decir, cuando los gastos superan a los ingresos, o se gasta más de lo que se ingresa, como en cualquier familia o empresa. Sus cifras también se reflejan en porcentaje del PIB (Producto Interior Bruto). Lógicamente, esto genera incremento de la deuda pública.

Resalto que, en el Estado español, el déficit generado en 2018 ascendió a más de 30.000 millones de euros, que representó el 2,54% del PIB. Hasta el tercer trimestre de 2019, el déficit producido asciende a más de 18.000 millones de euros, que representa el 1,5% del PIB, y la previsión de cierre en 2019 es del 3%. También, bajo los apercibimientos de Bruselas.

El déficit público de Aragón se cifró en 2018 en 121 millones de euros, que representó el 0,33% del PIB. El resultado hasta el tercer trimestre de 2019 ascendió a 267 millones, un 0,70% del PIB. En octubre, se incrementó hasta los 304 millones, el 0,79% del PIB. Puede considerarse que está en la media de las diversas autonomías.

¿Soluciones o actuaciones? Está demostrado que, como en los hogares y en las empresas, las actuaciones básicas para reducir tanto el déficit como la deuda son principalmente por dos vías; o por la de incremento de ingresos (mediante más impuestos directos o indirectos) o por la vía de reducción de gastos, o por ambas. Evidentemente, el problema no tiene soluciones fáciles y sencillas por la interdependencia entre las diversas variables. Pero habrá que tomar medidas y sería de desear que en la dirección correcta.

Lo contrario al déficit es el superávit público; es decir, los ingresos superan a los gastos. En los últimos años en nuestro país, solamente se ha generado en los años 2005, 2006 y 2007. El mayor crecimiento se produjo en 2006, que subió al 2%.

Exponía en el artículo anterior la relevancia de la deuda y déficit de la Seguridad Social, que actualmente se cifra en 52.445 millones de euros, con un crecimiento en el último año del 50%.

En el 2011, según datos de la Intervención General de la Seguridad Social, el patrimonio neto de la Seguridad Social ascendía a más de 75.000 millones de euros. Este valor ha ido disminuyendo con un déficit de media anual superior a 15.000 millones de euros, hasta los -13.700 en 2017, -33.200 en 2018 y a los -52.400 en 2019. ¿Convienen conmigo que habrá que tomar medidas? ¿Cómo se soluciona actualmente? Pues con mayor endeudamiento del Estado.

El nuevo Gobierno ha anunciado un incremento del gasto social en 35.000 millones euros. Esta información en sí no es ni buena ni mala, pero esta cantidad sumada a las cifras actuales de deuda y déficit se me antoja muy preocupante. Pero, sobre todo, ¿de dónde van a salir estos millones? Ya puede imaginarse que del incremento de las cargas fiscales e impuestos.

Para finalizar, unas reflexiones, tanto gasto social, ¿es social o antisocial? ¿Va a mejorar el estado de bienestar o a perjudicarlo? ¿No les parece que a esta ¨fiesta¨ unos invitan y otros pagan?

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