Aragón es la cuarta comunidad con mayor brecha salarial entre hombres y mujeres con un 24,8%

El informe muestra también la elevada parcialidad y temporalidad de los contratos realizados con mujeres

Un estudio realizado por CCOO Aragón muestra que la brecha salarial entre hombres y mujeres en la Comunidad se sitúa en el 24,8%, dos puntos y medio por encima de las cifras nacionales, que se sitúan en el 22,24%, lo que la sitúa como la cuarta región con la brecha salarial más elevada. El informe, además, muestra otras conclusiones, como la elevada parcialidad y temporalidad de los contratos realizados con mujeres o la menor creación de empleo respecto a los hombres.

Según ha manifestado la secretaria de Mujeres e Igualdad de la organización, Elena Pérez, se trata de unas condiciones y remuneraciones “de las cuales parece imposible moverse”, algo que “es estructural al sistema, es patriarcado”, ha criticado. Por su parte, el responsable del gabinete económico de CCOO en Aragón, Carmelo Asensio, ha denunciado que “pocas cosas han cambiado en los últimos años, parece que la recuperación económica y de empleo no ha llegado a las mujeres”. “Algunas diferencias no solo se han perpetuado sino que se han agravado”, ha señalado.

El informe muestra una serie de conclusiones relativas al empleo, y que muestra las brechas laborales existentes entre los hombres y las mujeres en la Comunidad. Por ejemplo, en cuanto a la brecha de actividad, el estudio refleja un aumento de la misma hasta el 12,27%, lo que supone 0,74 puntos más que la de 2018 y 1,29 más que la media española en 2019. Asimismo, la brecha de ocupación también ha aumentado, pasando de 11,95 puntos en 2018 a 12,63 en 2019, ya que, a pesar de que durante 2019 se crearon 13.800 empleos, solo 5.000 fueron para mujeres, menos de un tercio del total.

Asensio también ha alertado sobre un “proceso imparable de feminización del paro”, ya que Aragón cerró 2019 con una media de 65.500 aragoneses parados, de los cuales el 52,37% son mujeres, unas 34.300. De igual manera, la tasa de paro de las mujeres se sitúa en el 11,49 (frente al 8,79% masculino), lo que suponen 3,29 puntos más que la tasa de paro que había en 2008, antes de que comenzara la crisis. Igualmente, la mitad de las mujeres desempleadas llevan más de un año en búsqueda de empleo.

Parcialidad y temporalidad

El informe muestra que más de siete de cada diez empleos parciales son mujeres, situándose en el 77,22%, mientras que, de ellas, cerca de tres cuartas partes se encuentra en esta situación de forma involuntaria, al no poder encontrar trabajo a tiempo completo por la atención a las obligaciones familiares, lo que repercute en su salario, cotizaciones y futuras pensiones y evidencia, una vez más, el desigual reparto de las obligaciones familiares entre hombres y mujeres.

La temporalidad también afecta a los contratos laborales realizados con mujeres, ya que el 91,34% de los 288.302 contratos son temporales. Aunque los hombres registran también cifras elevadas en este sentido, en el caso de las mujeres lo es un 0,87% más.

Asimismo, la ocupación de las mujeres se centra en sectores con poca cualificación, remuneración salarial más baja y que ofrecen oportunidades de formación y promoción profesional más limitadas. Así, el sector servicios registra 225.500 ocupadas, un 85% del total, mientras que otros sectores como la industria, el agrícola o la construcción registran porcentajes muy reducidos, con un 11,5, un 2,1 y un 1,1% de presencia femenina respectivamente. Esto, según expone el informe, “afecta negativamente a la brecha de género en salarios y consolida la segregación ocupacional”.

Pensiones

Estas desigualdades que sufren las mujeres a lo largo de toda su vida laboral también tiene su impacto al finalizar la misma, ya que se traducen en una menor protección social, en menores prestaciones por desempleo y en pensiones más bajas. Las mujeres cuentan con una tasa de cobertura por prestaciones de desempleo del 51,55%, once puntos por debajo de los hombres, y lo mismo sucede con el sistema de pensiones. Con datos de 2018, se estima que la diferencia media entre una pensión femenina y una masculina es de unos 450 euros, un 36%: 1.244 euros en los hombres frente a los 794 euros en las mujeres.

“El panorama no es nada halagüeño, después de 12 años de crisis da la sensación de que no hemos sabido aprender la lección y no hemos sabido corregir las desigualdades que se dan en el mercado laboral”, ha aseverado Asensio, que ha aprovechado la ocasión para hacer un llamamiento a la movilización “masiva” del próximo domingo, “para que el 8 de marzo sea un éxito de convocatoria”. Finalmente, ha asegurado que “queremos que todos los días sean 8 de marzo y que la perspectiva feminista refuerce nuestra acción sindical diaria, exigiendo en la medida de lo posible que haya planes de igualdad en todas las empresas y exigiendo que la Administración sea un servicio público igualitario”.

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