Patricia Bravo: “Debemos aprender a cuidar al planeta y remar juntos hacia la transición energética”

La empresa de Barbastro AB Energía se encarga de la distribución y comercialización de luz y gas a otras zonas de España

La Emergencia climática y la eficiencia energética concentran hoy el aliento del debate sociopolítico mundial más relevante de los últimos tiempos. La agenda 2030 aprieta por necesidad a Estados, instituciones y a la ciudadanía en general en un intento de recomponer un hastiado planeta que brama, atronador, gritos de socorro. En medio de este delicado escenario actúan muchas empresas que tratan de incorporar la sostenibilidad más allá de la mera nomenclatura, asumiendo responsabilidades dentro del cambio.

En Aragón, AB Energía, galardonada como mejor empresa familiar de la Comunidad, abandera los pactos verdes europeos a una escala más modesta -en la ciudad de Barbastro-, mientras compagina su labor de distribución y comercialización de luz y gas por toda España. Las eléctricas están en el punto de mira, pero, la Consejera de Imagen y Comunicación de AB Energía, Patricia Bravo, asegura que la compañía que fundó su tío abuelo seguirá trabajando por el futuro que todos compartimos. Continuarán suministrando vida, tal y como llevan haciéndolo más de un siglo.

Pregunta.- ¿Qué es la energía para los humanos?
Respuesta.- Creo que para nosotros la energía es, simplemente, vida. A día de hoy, sería imposible imaginarnos la vida sin energía. Precisamente, nuestro slogan es: “115 años suministrando vida”, porque es lo que hemos hecho desde el principio. Con agua, luz y gas. Por tanto, Energía = vida.

P.- Esa es la fórmula. Una fórmula con la que llevan operando, como dice, más de cien años. ¿Qué tal si hace un balance?
R.- Venga, ahí va. Mi resumen de 115 años de vida (ríe). Fue en 1903 cuando un grupo de personas de Barbastro -entre ellas, mi tío abuelo- decidieron dotar a la ciudad de agua potable. Entonces… nacimos nosotros. Y todo empezó con esa agua. Un año después de aquello, se detectó la necesidad de contar con un motor para llevar a cabo la elevación del agua desde el río hasta nuestros depósitos, que era donde se desarrollaba la potabilización. En ese proceso, surgió la electricidad. A partir de ese momento, empezamos con la doble explotación de agua y electricidad. Ahí está el origen de AB.

Actualmente, la empresa dota de puntos de recarga para vehículos eléctricos a la ciudad de Barbastro

P.- Y para una empresa tan longeva ¿cómo de importante es la adaptabilidad? ¿Es un vector clave para la competitividad?
R.- Lo es todo. Al menos, para nosotros. Siempre decimos que nuestro principal valor es la adaptación. Tener en cuenta las necesidades de cada tiempo. Nosotros hemos pasado por una guerra, por una posguerra, y aún entonces continuábamos dando servicio. Al llegar la liberalización del sector también conseguimos adaptarnos. En lugar de desaparecer, como les ocurrió a muchas empresas que fueron absorbidas por otras más grandes, logramos diversificar servicios. Empezamos no solo a distribuir energía eléctrica a la ciudad de Barbastro, sino que también comenzamos a comercializarla por toda España. Este punto fue crucial para nuestro progreso, para seguir creciendo. Y ya en 2017, dimos un nuevo salto, con la comercialización de gas.

P.- Todo un traspaso generacional. Habrá sido difícil mantener el buque a flote tanto tiempo.
R.- Hemos pasado de todo, pero creo que hemos logrado, a lo largo de los años, transmitir al equipo todos los valores inherentes a esa adaptabilidad, y es lo que nos ha llevado a este punto. AB ha entrado ya en la cuarta generación y, en el día a día nos juntamos trabajando hasta tres generaciones. Nuestro deseo es seguir así, manteniendo el legado. Por supuesto, ¡sin obligar a ningún miembro de la familia! (ríe). Aunque, en cierto sentido, sí es verdad que hemos crecido casi al compás de la empresa. Yo recuerdo que durante las comidas familiares se hablaba del negocio.

P.- Y ahora, ¿en qué andan metidos?
R.- Actualmente estamos inmersos en la Transición energética, ofreciendo los productos más demandados por la sociedad: instalaciones fotovoltaicas para el autoconsumo o puntos de recarga de vehículo eléctrico. Hemos llegado a colocar dos de ellos gratuitos en Barbastro. Lo dicho: adaptabilidad.

P.- Esa capacidad de adaptación les ha conferido ciertos rasgos de excelencia empresarial. Recientemente obtuvieron el premio a Mejor Empresa Familiar de Aragón. ¿Cómo cae tal reconocimiento?
R.- Con mucha alegría, aunque también con respeto, porque al presentarte debías hacer una autoevaluación… abriéndote al mundo. Contando lo de dentro. La adaptabilidad se ha mimetizado con nuestros valores, con nuestra esencia, y todas las personas que en estos 115 años han estado con nosotros han sabido sumarse a ello. A esa manera de ser. A esa combinación de pasión y compromiso con la que empezaron los fundadores. Todavía seguimos en las nubes por el premio, pero, sin duda, ha sido un impulso para seguir adelante.

El Gobierno autonómico galardonó a AB Energía con el Premio a la Mejor Empresa Familiar de Aragón 2019

P.- ¿También un impulso para seguir adaptándose a los tiempos y afrontar la Emergencia Climática? Las eléctricas, en este momento, están en el punto de mira. ¿Qué hoja de ruta hay que seguir?
R.- La de dar respuesta a lo que la sociedad demanda, pero, supongo, de un modo más integral. Es decir, no solo ofreciendo servicios, sino también tratando de concienciarnos a nosotros mismos y a la propia sociedad. Por ejemplo, también estamos inmersos hoy en día en la instalación de fotovoltaicas, y hemos hecho una prueba piloto con nosotros mismos en nuestra nave. Hemos instalado placas allí para nuestro propio consumo. Antes de nada hay que probarlo, ¿no? Por otro lado, hay ayuntamientos ya que nos piden suministro únicamente de energía verde. En definitiva, creo que vamos por el buen camino y alineados con la agenda 2030.

P.- No desoyen, por tanto, la realidad del cambio climático como sí hacen ciertos mandatarios a escala internacional…
R.- Es que no se puede. Y ya no solo como empresa. Es que es así y cada vez son más los clientes quienes lo demandan.

P.- Tienen otro slogan: “que el planeta no sufra tus facturas”. ¿Cómo de integrada está la sostenibilidad en su genoma empresarial?
R.- Lo está y cada vez más. Intentamos aplicárnosla, sistematizarla y, al mismo tiempo, transmitir ese “cariño” por el planeta a los demás. Recientemente lanzamos una campaña de sensibilización de puertas para fuera al darnos cuenta de la magnitud del coste en papel que llevábamos. No hablamos del coste monetario en sí, sino de todo lo que implica ese uso del papel a la hora de, por ejemplo, emitir facturas. De todos los árboles que hay que talar, de la cantidad de agua que se necesita para fabricarlo o el C02 que estábamos emitiendo en transporte de cargas. Sin ir más lejos…gastábamos a mes ¡300 kilos de papel! Era una barbaridad. Fue entonces cuando decidimos que nuestra facturación se realizaría electrónicamente e invitamos tanto a clientes como a proveedores a que se sumaran a ello. En solo un año hemos reducido un 60% la emisión de papel y nuestro objetivo es llegar al 80%.

P.- Facturas también genera el consumo eléctrico en el hogar. La agenda 2030 acoge el reto de erradicar la pobreza energética. Como eléctrica, ¿cómo asumís esa responsabilidad?
R.- Intentamos hacer todo de cara a las personas. La pobreza energética es una lacra social, y, cuando se nos presenta un caso así, inmediatamente nos ponemos en contacto con los agentes sociales para que gestionen el bono social. Es un sector muy regulado el nuestro, pero es el paso que hay que dar.

La compañía instaló paneles fotovoltaicos en su nave como una “prueba piloto” de su propia transformación a las renovables

P.- Un sector que ahora cuenta además con Ministerio propio. ¿Saldrán reforzadas las políticas del ramo?
R.- Yo creo que va todo alineado con la agenda 2030. Es muy importante la labor de colaboración entre todos los organismos, lo de “remar todos” juntos en esa dirección para afrontar los retos y sacar el tema adelante. La propuesta de Transición Energética la valoro bien porque, además, es necesaria. Espero que se ayude desde los organismos para que todos podamos alcanzar esas metas 2030.

P.- ¿Deberían aislarse los matices políticos para alcanzar verdaderamente esos objetivos? Nos estamos jugamos todos el futuro…
R.- Desde luego. Hay que separar totalmente lo que es la política de lo que es la necesidad social. Creo que en estos momentos todos deseamos una vida mejor y la única manera es que cuidemos el entorno conjuntamente.

P.- ¿Y cuál es la meta de AB Energía?
R.- ¿Meta? No hay meta, porque eso implica un fin. Nosotros nos planteamos retos, objetivos. Seguir creciendo con la misma ilusión y compromiso que el primer día, hace más de cien años…

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