Zaragoza se vuelca un año más para celebrar San Valero, su patrón

Francisco Bentué lleva más de 15 años elaborando este tradicional roscón

Zaragoza se está volcando un año más con la celebración de su patrón. Porque cada vez que llega el día de San Valero, zaragozanos y visitantes aprovechan la festividad para salir a las calles y disfrutar de las muchas actividades previstas en la ciudad. Además de comer el tradicional roscón, los museos, visitas guiadas y conciertos adquieren un gran protagonismo a lo largo de la jornada.

La plaza del Pilar es sin duda uno de los puntos neurálgicos de la celebración. Además del imponente roscón, son varias las actividades que atraen a zaragozanos y turistas de todas las edades. El roscón mide 630 metros y pesa 700 kilos. Para su elaboración se han empleado 400 kilos de harina, 160 kilos de azúcar, 500 huevos, 3,3 kilos de sal y otros tantos de ralladura de limón y de naranja. También se ha necesitado 60 kilos de mantequilla, 23 de leche en polvo, 20 kilos de levadura panadera, doce kilos de almendra en polvo y diez kilos de avellana también en polvo. En su decoración se ha empleado 46 kilos de fruta confitada, 35 kilos de crema pastelera y 40 kilos de azúcar bolado. Se calcula que con estas cantidades unos 18.000 zaragozanos podrán disfrutar de él.

El encargado de elaborar este imponente roscón, Francisco Bentué, ha recordado como hace lleva más de 15 años siendo el encargado de hacerlo. “Me encargo de él desde que se fundó cuando se quería que fuera el récord Guiness pero la primera vez no se consiguió porque se hizo por piezas y lo querían entero”, ha dicho.

Él es el responsable de uno de los momentos más importantes del día, algo que para él es “muy satisfactorio”. “Hoy al ver tanta fila a primeras horas me han entrado escalofríos por el cuerpo, me he quedado sorprendido porque nunca había visto esto”, ha dicho.

Una de las mujeres que han hecho fila para ser de las primeras en tener su trozo de roscón ha relatado que viene desde hace unos años porque “está buenísimo”. “Además celebramos San Valero de una forma especial, estupenda”, ha dicho asegurando que no han tenido que esperar mucha fila “solo unos 20 minutos”.

Los museos han abierto sus puertas para que los ciudadanos aprovechen para verlos y disfrutarlos a fondo. También se suma a la iniciativa el Ayuntamiento de Zaragoza, donde han sido muchos los que han querido conocer de primera mano los entresijos del emblemático edificio municipal.

Una de las primeras mujeres de la fila ha afirmado que vienen a verlo porque “le da mucha curiosidad”. “He visto cosas pero no los despachos, salones… y luego iremos a por roscón”, ha dicho. Otra mujer reconocía que lo que más curiosidad la daba eran los salones, despachos, techos e iluminación. Además, ha apuntado, “hemos venido a las diez menos cuarto y no hemos tenido que esperar mucho”. Otra de las personas del segundo grupo ha reconocido que “solo lo han visto por la televisión y creo que está bien ver donde trabajan, donde se celebran los plenos…”.

El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, ha felicitado a todos los zaragozanos por su patrón. Un día en el que ha vuelto un cristo que vuelve al Ayuntamiento tras su restauración. Una obra, ha dicho, que “es de finales del siglo XVI que formaba parte de un retablo más amplio y que se uso como procesiones en la ciudad”. Ha sido un elemento decorativo de la escalinata del Ayuntamiento. Una apuesta, ha dicho, “por el patrimonio municipal y la cultura”.

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