El Real Zaragoza honra la Copa y pasa a octavos (3-1)

Los maños se imponían con solvencia al Mallorca. Foto: Real Zaragoza (Tino Gil)

Lluvia desde el cielo y también de goles en el Estadio Municipal de La Romareda. El Real Zaragoza batía con solvencia y toda la brillantez posible al Mallorca, 3-1, en una segunda mitad donde los de Víctor Fernández fueron muy superiores a su rival, procedente de Primera División. Resultado que le lleva directo a octavos de final de la Copa del Rey.

Víctor Fernández no dejaba ningún espacio a la sorpresa, apostando por el once que menos trastoca al devenir de la Liga. Ratón defendía la meta; Delmás, Grippo, Atienza y Clemente en la zaga; Ros, Guti, Kagawa y Álex Blanco repartiéndose la medular; y Linares y Puado como puntas de lanza. Enfrente, un Mallorca con la esperanza nipona Kubo como principal reclamo en una plana titular marcada por la presencia de habituales suplentes.

Precisamente Kagawa, junto a Puado, y Kubo fueron los mejores de sus respectivos equipos en la primera mitad. De sus botas nacieron las jugadas de más calidad y también el mayor peligro. La más clara la tuvo el local, el 23, con un disparo directo de falta que se estrellaba en el travesaño de la meta defendida por Fabricio. Esa y un tiro lejano de Guti sin consecuencias fue el bagaje ofensivo maño de la primera parte.

Sí dominó más, intentó crecer desde la pelota y mostró más convicción, pero sin el ahínco necesario como para desarbolar con la facilidad necesaria a la zaga bermellona. Aunque en defensa no sufrió en ningún momento. Sólo las conducciones y desborde de Kubo amenazaron a Ratón, más allá de un disparo muy lejano y centrado de Abdón ante el que el gallego reaccionó, no sin apuros. Y con el irremediable 0-0 se llegó al tiempo de descanso.

Segunda parte 

Todo cambió en la segunda. Y desde el arranque. En el minuto 47, Clemente arrancaba desde la banda zurda, encontraba por dentro a Kagawa, quien cedía para Álex Blanco. El extremo superaba con comodidad a Baba y hacía el 1-0 de disparo cruzado, imposible para Fabricio. Poco después, en pleno vendaval ofensivo, Puado robaba en salida de balón, pero su tiro lejano no superaba por poco al arquero balear.

Ante esto, primera y única ocasión del Mallorca en un cabezazo de Pozo desviado por centrímetros. Hasta ahí. En la siguiente, Linares encontraba espacio a la espalda de la defensa, cedía a Puado al segundo palo para que superara con tremenda calidad, picadita, la salida del portero. Era el 2-0 y la confirmación de que los de Víctor Fernández iban a estar en la siguiente ronda de Copa.

James y Soro daban el merecido descanso tanto a Guti como a Puado. Avisaría Linares con un zurdazo primero y, poco después, daría en la diana. Eso sí, tras un pase milimétrico y brillante de Clemente a Soro y el regalo posterior del ejeano al de Fuentes. Entre aragoneses andaba la historia. Y otro, Alejandro Francés, haría su entrada al césped en el 79 para dar descanso a Atienza y llevarse la ovación del Municipal.

Maquillaría el electrónico un ex zaragocista, Febas, con un lanzamiento colocado sin que Ratón pudiera hacer nada para evitarlo en el 83. Así finalizaría el choque con el pase a octavos de final de Copa del Rey por parte del Real Zaragoza, muy superior a su rival y con méritos suficientes para seguir dando pasos en su torneo favorito.

Print Friendly, PDF & Email

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies